ESPAÑOL ENGLISH Facebook Twitter CLACSO TV en Youtube
Inicio  
                   
 
Presentación   Grupos de Trabajo   Publicaciones   Agenda
 
  Grupos de Trabajo seleccionados para el período 2016 - 2019
 
Volver
Grupo de Trabajo: Economías alternativas y buen vivir
 
Persona responsable de la inscripción: Boris Wolfang Marañon Pimentel
 
1. Nombre del Grupo de Trabajo.
  Economías alternativas y buen vivir
 
2. Ubicación crítica del tema en el contexto y en la política pública latinoamericana y caribeña y en relación con la dinámica global.
 

El patrón capitalista colonial/moderno está actualmente atravesando la que es probablemente la peor de sus crisis históricas. Tal crisis se encuentra asentada en un escenario de profundo desgaste ecológico, en donde las añejas pretensiones coloniales e imperiales se han recrudecido a través de nuevas modalidades de “guerra permanente”. Dichas modalidades bélicas, tuteladas principalmente por el Estado y las corporaciones norteamericanas, procuran reactivar las turbinas económicas a través de la acumulación por desposesión, en un marco geopolítico global no del todo favorable a Washington. Con China pujando por su propio reposicionamiento como un nuevo hegemón planetario, y a la cabeza de los emergentes BRICS, productores de mercancías para el mercado mundial e importantes consignatarios del “Primer Mundo”. Asimismo, el paisaje mundial en el que se presenta la actual crisis está representado en la re-expansión de modalidades de explotación del trabajo, tales como la esclavitud y la servidumbre, que se creían hasta hace poco extintas, y de otras prácticas de solidaridad económica que buscan una vida basada en la reciprocidad, la desmercantilización, la democratización y descolonialidad del poder. De la misma forma que, a su vez, son rasgos definitorios de la coyuntura actual el extremo ensanchamiento de los desequilibrios y desigualdades sociales, el agotamiento de los llamados “recursos naturales” y la profunda agonía de la democracia liberal a la sombra del renacimiento exitoso (no sólo en Europa) de movimientos y partidos políticos de explícita tendencia fascista y xenófoba, justificando su existencia en los peligros del terrorismo árabe encarnado en el Estado Islámico.


Al mismo tiempo, en este mismo escenario (re)emergen en todo el globo movimientos, luchas, tendencias y prácticas que van en pos de la constitución de otros mundos posibles. Así, movimientos sociales de nuevo cuño coexisten con grupos sociales de diverso tipo que desde la propia configuración de la modernidad/colonialidad/eurocentrada han habitado en los márgenes y en las fronteras del patrón mundial de poder, relacionándose con éste de manera conflictiva, recreando y reactualizando prácticas de vida soberanas. Esto no quiere decir de ninguna manera “perfectas” o por completo “autónomas”, pero sí hay distintas, y muchas veces radicalmente opuestas, al patrón capitalista y moderno/colonial.


Uno de los retos más acuciosos que nos plantea la actual crisis del patrón de poder subyace en hallar alternativas al desarrollo capitalista, que partan de las experiencias societales de comunidades y redes de dominados y explotados y no necesariamente de políticas estatales. Alternativas que podrían ser denominadas como modos de “producir para vivir” como ha indicado Boaventura de Sousa Santos (2011). En América Latina las propuestas en torno al llamado Buen Vivir, tienen una importancia seminal en la constitución de una alternativa frente al capitalismo.


Buen Vivir es la forma que ha adquirido la traducción al castellano de profundas ideas/fuerza provenientes del aymara bajo la forma Suma Qamaña, y del quechua/ kichwa con la expresión Sumaq/Sumak Kawsay. Ambas expresiones denotan un principio fundamental con el que suele asociarse a los pueblos amerindios (especialmente los del mundo andino), que basado en un fuerte componente ético denota una racionalidad de desenvolvimiento de la vida que no está cimentado en el individualismo, el crecimiento económico, la ganancia, la acumulación, el hedonismo, etcétera, sino en la consecución del equilibrio y la reciprocidad que contribuya a la armonía entre los miembros de la colectividad del Pacha local (runas, sallqa, deidades y dioses) y la comunidad mayor, el Pacha cósmico (Yampara, 2014, Gonzales 2016, 2015, 2012), esto es tanto entre los seres humanos como en las demás especies de vida, incluyendo la “naturaleza” en tanto territorio viviente (Huanacuni, 2010, Gonzales 2013, 2012). Lo que implican las propuestas de Buen Vivir es la promesa del establecimiento y consecución de patrones de vida autónomos frente a las orientaciones principales de la modernidad, patrones que están basados en el alcance de la felicidad y la ponderación de los distintitos ámbitos de la existencia social en un marco de relaciones orientadas hacia la democratización del poder (Acosta, 2014).


Así, el Buen Vivir parece implicar un horizonte de sentidos alternativo que estaría germinando durante el largo tiempo histórico entre las comunidades indígenas del continente, y que en la actual crisis civilizatoria se estaría proyectando hacia derroteros de mayor alcance (Quijano, 2012). Al menos en la medida en que los significados que recrea la noción de Buen Vivir, aglutinan una parte importante del conjunto de imaginarios anticapitalistas, e incluso de orientaciones estatales que -al menos en el plano semántico- se contraponen a los mandatos coloniales/imperiales y a las dinámicas del capitalismo transnacional. Tal es el caso de los denominados “gobiernos progresistas” en América Latina, en donde la propuesta del Buen Vivir forma una parte importante de la agenda pública y de los textos constitucionales, particularmente en Bolivia y Ecuador (Gudynas y Acosta, 2011) y, en menor medida, en Venezuela (Quintero, 2007).


Empero, un análisis exhaustivo de las políticas de estos Estados revela que la puesta en práctica del Buen Vivir es, cuando menos, ambivalente, y en algunos casos hasta suelen disfrazarse programas de añejo y tradicional corte desarrollista con los ropajes del Buen Vivir. Aunque por ello se critica con soltura a estos gobiernos, dada su falta de radicalidad en la proyección del Buen Vivir, dichas críticas se esgrimen como si la totalidad de las sociedades de estos países estuvieran absolutamente convencidas y en acuerdo con deslastrar al desarrollo y abrazar las propuestas alternativas del Buen Vivir (Lander y Hoetmer, 2012). Precisamente, al ser una propuesta alternativa, el Buen Vivir se enfrenta a un universo de imaginarios y prácticas sociales hegemónicas que se encuentran bajo la tutela del capitalismo colonial/moderno. Por ende, la ampliación de las praxis y de las ideas del Buen Vivir sólo pueden gestarse y expandirse en un contexto de pugna con estas hegemonías, en relación directa con las estructuras de dominación y explotación. Como ha señalado Aníbal Quijano (1998), en el espacio/tiempo del sistema-mundo moderno/colonial ninguna dinámica de sobrevivencia llevada por algún agrupamiento social puede representar una exterioridad absoluta al capitalismo, al Estado, o a los imaginarios de la modernidad. Estas dinámicas del Buen Vivir sí encarnan espacios fronterizos, en una relación de conflictividad con las estructuras moderno/coloniales, pero no están, no podrían estar, completamente aisladas de estas últimas.


No es azaroso que el Buen vivir brote justamente de las poblaciones históricamente dominadas y explotadas por las dinámicas de la colonialidad del poder, y que luego, en el transcurso de este largo tiempo histórico transcurrido, esas poblaciones hayan podido conservar espacios de relativa autonomía poniendo en marcha y reactualizando experiencias de vida ligadas a las que hoy podemos denominar como prácticas alternativas.

 

Bibliografía utilizada

  Acosta, Alberto (2014) “El Buen Vivir, una alternativa al desarrollo”, en Pablo Quintero (ed.)
Crisis civilizatoria, desarrollo y buen vivir. Duke Universisty / Del Signo, Buenos Aires.
Gonzales, Tirso y Miguel González (2015) “Introduction: Indigenous Peoples and Autonomy
in Latin America”, Latin American and Caribbean Ethnic Studies Journal”, 10 (1), Nueva
York.
Gudynas, Eduardo (2014a) “El malestar moderno con el Buen Vivir”, en Pablo Quintero (ed.)
Crisis civilizatoria, desarrollo y buen vivir. Duke University / Del Signo, Buenos Aires.
Gudynas, Eduardo (2014b) “Buen Vivir: sobre secuestros, domesticaciones, rescates y
alternativas”, en Atawallpa Oviedo (ed.) Bifurcación del Buen Vivir y el Sumak Kawsay.
Sumak, Quito.
Huanacuni, Fernando 2010 Vivir Bien / Buen Vivir. Coordinadora Andina de Organizaciones
Indígenas, La Paz.
Lander, Edgardo y Raphael Hoetmer (2012) “¿Podremos sobrevivir a la crisis terminal del
capitalismo? Entrevista con Edgardo Lander”, en Mar Daza, Raphael Hoetmer y Virginia
Vargas (eds.) Crisis y movimientos sociales en Nuestra América. Programa Democracia y
Transformación Global, Lima.
Quijano, Aníbal (1998) La economía popular y sus caminos en América Latina. Mosca Azul, Lima.
Quijano Valencia, Olver (2012) Ecosimías: visiones y prácticas de diferencia
económico/cultural en contextos de multiplicidad. Universidad Andina Simón Bolívar /
Universidad del Cauca, Popayán.
Quintero, Pablo (2007) “Pueblos indígenas, Estado y democracia en Venezuela”, Nosotros los
Otros, 7, Buenos Aires
Santos, Boaventura de Sousa (2010) Refundación del Estado en América Latina. Programa
Democracia y Transformación Global, Lima.
Yampara, Simón (2014) “El viaje del Jaqi a la Qamaña. El hombre en el Bien Vivir”, en Pablo
Quintero (ed.) Crisis civilizatoria, desarrollo y buen vivir. Duke Universisty / Del Signo,
Buenos Aires.
 
3. Fundamentación y análisis de la relevancia teórica del tema frente al contexto analizado.
 

Sin embargo, estas prácticas alternativas no han sido investigadas aún de forma sistemática en América Latina. Ciertamente a pesar de la voluminosa cuantía de publicaciones que en el último lustro se han dedicado al tema del Buen Vivir, un muy escaso número de las mismas se decanta por analizar las practicas de (re)producción de la vida y las alternativas de subsistencia reales de tales praxis, decantándose casi exclusivamente por los sentidos filosóficos y los imaginarios sociales del Buen Vivir en el área andina. De esta forma, el Buen Vivir en tanto practica alternativa ha quedado circunscrito a una región específica (los Andes) y una sola dimensión de la experiencia humana (los imaginarios sociales). Pero si se revisan de manera acuciosa las prácticas que están desarrollándose en diversas comunidades a lo largo de América Latina, se encontrará que tanto las proyecciones como el accionar del Buen Vivir se encuentran presentes en múltiples alternativas económicas y comunales (Marañón, 2012a; López y Marañón, 2013; Marañón, en prensa , a y b). Por ende, el Buen Vivir no está circunscrito a unas pocas experiencias vitrina, sino más bien a una diversidad de experiencias alternativas. Se consideran aquí como alternativas a todas aquellas expresiones y prácticas que, dentro de un universo heterogéneo de tendencias, se caracterizan por ser las portadoras de un nuevo imaginario poscapitalista fundado en lo que Olver Quijano Valencia ha conceptualizado como la “diferencia económico/cultural” (2012). Tales alternativas pueden estar o no orientadas conscientemente hacia un rechazo del capitalismo, lo esencial en ellas es que sus imaginarios, racionalidades y dinámicas representan la pujanza por otras formas de existencia social, tanto en términos subjetivos como prácticos.


En los márgenes, las fronteras y las grietas del capitalismo suelen encontrarse con mayor nitidez estas diversas alternativas, en esencia: formas de subsistencia, modalidades reproducción social, y dinámicas de producción, distribución e intercambio que se rigen por otras lógicas más allá de la acumulación y del individualismo posesivo. No es de extrañar que sea precisamente en el universo de las poblaciones dominadas y explotadas en donde existen con más potencia estas alternativas: movimientos de mujeres, indígenas, afrodescencientes, poblaciones campesinas, grupos de trabajadores, etc. Todas son con seguridad alternativas imperfectas, conflictivas y contradictorias, inclusive puede que belicosas entre sí, pero a pesar de no concordar en la totalidad de sus aspectos y propuestas, estas alternativas representan una búsqueda común en un mundo posible.


Probablemente una de las alternativas más solidificadas en América Latina, y fuera de ella, es la denominada economía solidaria, la cual surgió históricamente como una respuesta a las teorías y prácticas dominantes de la economía capitalista, teniendo como basamento central a la idea de solidaridad, como principio de orden ético y moral contrapuesto al individualismo de la sociedad capitalista (Singer, 2002). La denominada economía solidaria se refiere también a las organizaciones de productores, consumidores e incluso ahorristas que se distinguen por estimular la solidaridad entre sus miembros a través de la práctica de la autogestión y de la solidaridad hacia la población trabajadora en general. Esto ha incluido históricamente un conjunto muy variado de organizaciones sociales cuya articulación está basada en el trabajo equivalente y en los derechos igualitarios de sus miembros, como las cooperativas, los clubes de ahorro e intercambio, las empresas bajo control obrero, los comedores populares y los nodos de trueque, entre muchas otras formas de asociación. Los núcleos organizativos de la economía solidaria se centran en la simetría entre sus miembros y en la modalidad de toma de decisiones con base en la democracia participativa, asimismo supone la repartición equitativa de los recursos e insumos generados por el trabajo colectivo dentro de las organizaciones. En algunos casos, estas organizaciones y asociaciones forman redes y entramados de relaciones que pueden abarcar vastos espacios de intercambio y complementariedad. De esta manera, y en tanto prácticas de organización económica, suelen reconocerse en las estrategias de sobrevivencia llevadas a cabo por los sectores marginados y explotados como respuesta a las crisis del capitalismo (Quintero, 2009).


Más allá de representar la más conocida de las alternativas contemporáneas al capitalismo, la economía solidaria no es precisamente la más radical de este conjunto variopinto de experiencias (Marañón Pimentel, 2012 a, b y c), cuyas racionalidades y motivaciones en los últimos lustros parecen no representar necesariamente un imaginario anti-capitalista, sino por el contrario, una forma de subsistir dentro de las lógicas del capital sin contar ya con un horizonte emancipador, es decir, sin representar una alternativa ante el capitalismo. Esto es, por supuesto, parte de un extraordinariamente extenso debate en América Latina y fuera de ella. En esta perspectiva, Marañón (en prensa, a) plantea la reflexión de todas estas prácticas a partir del concepto de solidaridad económica. Se puede decir que ella comprende el heterogéneo universo de prácticas colectivas encaminadas a la satisfacción de las necesidades básicas, que se basan en racionalidades liberadoras y solidarias, en la reciprocidad, la desmercantilización y el autogobierno, asociadas a un nuevo horizonte de sentido histórico: el Buen Vivir Descolonial; se trata de unidades económicas populares organizadas colectivamente, con diversas características en términos de su origen, tipo de organización, escala de operación, ámbito de actividad, dotación de recursos, vincluos con los mercados y con el Estado. A su vez tienen como rasgo fundamental nuevas o ancestrales racionalidades no instrumentales, centradas en relaciones de interdependencia subjetiva, y buscan una convivencia equilibrada entre los seres humanos y la naturaleza. En términos de las relaciones sociales, están basadas en la reciprocidad como forma de control del trabajo, en la apropiación no desigual y privada (capitalista) de los excedentes generados, en la comunidad como forma de autoridad colectiva, en el derecho de la Madre Tierra a la existencia y reparación (Marañón y López, 2013:41), en el diálogo de saberes y en la igualdad de sexos.


Recuperando la idea del “Polo Marginal” formulada por Aníbal Quijano (1998), el diverso y heterogéneo espacio de prácticas de solidaridad económica tendería a ubicarse en el ámbito de la reciprocidad, subordinando las prácticas mercantiles a la reproducción ampliada de la vida y del Buen Vivir, desde un punto de vista de tensión/negación de las reglas del accionar económico capitalista. No está demás enfatizar que la solidaridad en la economía, o la solidaridad económica no puede ser separada de la integralidad de la vida y de la totalidad social. No es posible hablar de “Otra Economía” u “Otras Economías” como una práctica restringida a lo “económico”.


Otras experiencias alternativas ligadas aún con mayor agudeza a los sectores dominados y explotados, como por ejemplo la denominada economía popular (Quijano, 1998), dejan ver con mayor nitidez su potencialidad como alternativas de sobrevivencia dentro del polo marginal de la economía capitalista. Estas son alternativas gestionadas directamente desde las comunidades locales con una fuerte tendencia hacia la solidaridad social y hacia el principio de la reciprocidad, tanto en las dinámicas de producción, distribución e intercambio, como en los demás ámbitos básicos de la existencia social. Tal alternativa parece formar un verdadero “sistema comunal” (Patzi Paco, 2009), fundamentalmente distinto al capitalismo colonial/moderno, pero no por ello externo. Como veremos, ninguna alternativa puede considerarse habitando un espacio de exterioridad absoluta con relación a las prácticas y discursos del sistema capitalista. Nos encontramos inmersos ante una totalidad histórica que hegemoniza tanto las estructuras básicas de subsistencia como las estructuras de producción subjetiva. Nuestra propia capacidad de imaginar alternativas, y de llevarlas a la práctica, se encuentra limitada por múltiples factores y condicionantes que la colonialidad ha arraigado en lo más profundo de nuestras subjetividades.


Si se revisan los debates contemporáneos sobre las alternativas al capitalismo, e incluso si son revisitadas las añejas discusiones acerca de los modelos y programas de “transición” desde el capitalismo hacia otros sistemas vida, encontraremos con especial transparencia esta particular incapacidad de superar las limitaciones subjetivas instituidas por la modernidad/colonialidad/eurocentrada. La pretensión de articular a estas alternativas a la propuestas de la descolonialidad del poder (Quijano, 2009) está orientada hacia el establecimiento de criterios de demarcación entre prácticas y discursos que representan imaginarios poscapitalistas de desprendimiento del poder, y otros tipos de manifestaciones que más bien se orientan hacia la articulación con el mercado, y que se presentan como alternativas hasta que el capitalismo les otorga la posibilidad de participar en el festín de la acumulación. Cuando el objetivo central de las racionalidades (liberadoras y solidarias) y las prácticas alternativas es la ruptura de la dominación y la explotación en todas sus formas, cuando estas alternativas van en pos de la subversión del poder, cuando se orientan hacia la democratización de las relaciones sociales, cuando tiene epicentro en la solidaridad, cuando la reciprocidad caracteriza sus dinámicas, en fin, cuando la disposición general de estas alternativas es la descolonización del poder, de todo poder; llamamos a estas alternativas como descoloniales (Quintero, 2014).

  Bibliografía utilizada
  López, D., & Marañón Pimentel, B. (2013). Racionalidades y prácticas socioproductivas
alternativas para el buen vivir. México: IIEc/UNAM.
Marañón Pimentel, B, (a, en prensa). Notas sobre la Solidaridad Económica y la
Descolonialidad del Poder. En Boris Marañón (coord.), Políticas para la solidaridad económica
y el buen vivir en México. México: IIEC- UNAM.
Marañón Pimentel, B, (b, en prensa ). Notas sobre lo “público” y “privado” para la
reproducción ampliada de la Solidaridad Económica y del Buen Vivir. En Boris Marañón
(coord.), Políticas para la solidaridad económica y el buen vivir en México, México: IIECUNAM.
Marañón Pimentel, B. (2012a). La colonialidad del poder y la economía solidaria. Apuntes
para la reflexión teórico-metodológica del Grupo de Trabajo Economía Solidaria (pp. 21-58).
En B. Marañón Pimentel (coord.) Solidaridad económica y potencialidades de transformación
en América Latina. Una perspectiva descolonial. Buenos Aires: CLACSO.
Marañón Pimentel, B. (2012b). La economía solidaria en México: Entre las limitaciones
conceptuales y la desarticulación práctica (pp. 235-260. En D. Camacho, A. Lomelí, & A.
López, El Campo mexicano sin fronteras. Alternativas y respuestas compartidas (Vol. IV).
México: AMER.
Marañón Pimentel, B. (2012c). Hacia el horizonte alternativo de los discursos y prácticas de
resistencias descoloniales. Notas sobre la solidaridad económica en el Buen Vivir (pp.
125-154) En B. Marañón Pimentel (coord.) Solidaridad económica y potencialidades de
transformación en América Latina. Una perspectiva descolonial. Buenos Aires: CLACSO.
Patzi Paco, Felix (2009) Sistema comunal. Vicuña, La Paz.
Quijano, Aníbal (1998) La economía popular y sus caminos en América Latina. Mosca Azul,
Lima.
Quijano, Aníbal (2009) “Las paradojas de la Colonial/Modernidad/Eurocentrada”, Hueso
Húmero, 53, Lima.
Quijano Valencia, Olver (2012) Ecosimías: visiones y prácticas de diferencia
económico/cultural en contextos de multiplicidad. Universidad Andina Simón Bolívar /
Universidad del Cauca, Popayán.
Quintero, Pablo (2009) “Proyectos de desarrollo y prácticas de posdesarrollo en la cuenca
del río Pilcomayo” en Trinchero, Héctor Hugo y Elena Belli (eds.) Fronteras del desarrollo.
Biblos, Buenos Aires.
Quintero, Pablo (2011) “El desarrollo como idea/fuerza” en Martín Díaz y Carlos Pescader
(comps.) Descolonizar el presente: ensayos críticos desde el Sur. Universidad Nacional del
Comahue, Neuquén.
Quintero, Pablo (2014) “Introducción” en Quintero, Pablo (ed.) Crisis civilizatoria, desarrollo
y buen vivir. Duke University / Ediciones del Signo, Buenos Aires
Singer, Paul (2002) Introducao à economía solidaria. Fundacao Perseu Abramo, Sao Paulo.
 
4. Plan de trabajo trienal (36 meses).
 
  OBJETIVOS ACTIVIDADES RESULTADOS ESPERADOS
PRODUCCIÓN DE CONOCIMIENTO
(Investigación)
-Explorar las experiencias de solidaridad económica y Buen Vivir en América Latina, ligada a la extensión universitaria, con participación de organizaciones y movimientos sociales.
-Examinar los alcances y límites de tales experiencias en América Latina.

- Analizar las bases necesarias para el desenvolvimiento futuro de las experiencias de solidaridad económica y Buen Vivir en América Latina con participación de organizaciones y movimientos sociales.

- Poner en diálogo la perspectiva del buen vivir en clave de economía solidaria con otras perspectivas al interior del campo de la economía solidaria, con participación de organizaciones y movimientos sociales.
-Llevar a cabo investigaciones en las comunidades de América Latina donde anclan sus trabajos los participantes del GT, sobre formas de solidaridad económica y Buen Vivir con participación de organizaciones y movimientos sociales.

-Sistematizar las experiencias relevadas.

- Comparar las diferentes experiencias identificando condiciones, similitudes y diferencias.

- Identificar diversas perspectivas de la economía solidaria vigentes en equipos académicos- territoriales en América Latina con participación de organizaciones y movimientos sociales.

-Analizar tanto las diferencias como los puntos de encuentros entre estas perspectivas.
-Sistematización de las diversas experiencias de solidaridad económica en América Latina, investigadas por el GT con participación de organizaciones y movimientos sociales.

-Identificar las bases necesarias para experiencias sociales de solidaridad económica y Buen Vivir en América Latina.

-Identificar los límites y alcances de estas experiencias con participación de organizaciones y movimientos sociales.

-Perspectivas al interior de la ES identificadas.

- Análisis de diferencias entre las mismas y puntos de contacto.
DIFUSIÓN DEL CONOCIMIENTO
(Acciones de formación, visibilización, confrontación de la producción)
-Difundir los avances y resultados de las investigaciones dentro y fuera del ámbito académico, incluidas las comunidades participantes en la investigación.

-Aportar al debate sobre el Buen Vivir y la solidaridad económica en América Latina con participación de organizaciones y movimientos sociales.

-Formar nuevos investigadores sobre estas temáticas.

-Identificar modalidades de acción universitarias en formación, extensión e incubación en economía solidaria entre los equipos participantes.
-Impartir conferencias, talleres y seminarios en el ámbito académico y de las comunidades.

-Realizar reuniones de debate con otros programas y redes de investigación.

-Sistematización de las investigaciones para su publicación.

- Construir una plataforma que permita la visibilización e intercambio entre diversas acciones universitarias en economía solidaria.
-Realización de, al menos, un seminario/taller sobre Buen Vivir y solidaridad económica, en alguna de las universidades de pertenencia de los participantes del GT.

-Realizar al menos una reunión de debate con otras redes y programas afines, así con organizaciones y movimientos sociales.

-Publicación de los resultados de las investigaciones del GT.

- Tipificación de modalidades de acción universitaria desarrolladas.
-Plataforma de visibilización de acciones e intercambio.
RELACIONAMIENTO CON POLÍTICA PÚBLICA Y ORGANIZACIONES SOCIALES
(Escuelas, espacios de debate, medios, intervención sistemas de ciencia y tecnología, etc.)
-Abrir canales de diálogo con las reparticiones del Estado de injerencia sobre estas temáticas.

-Debatir junto con organizaciones sociales las diferentes perspectivas sobre el Buen Vivir y la solidaridad económica.
- Fomentar la inclusión de contenidos de Economía Solidaria en los planes de estudio y programas universitarios.

- Promover el intercambio y cooperación entre incubadoras universitarias en economía solidaria en relación a enfoques conceptuales, metodologías y herramientas de trabajo.
-Invitar a representantes del Estado a cargo de políticas públicas relacionadas a los eventos específicamente de difusión y debate del GT.

-Organizar reuniones de diálogo y debate con organizaciones sociales.

-Realizar propuestas de formación en economía solidaria para carreras afines

- Seleccionar incubadoras universitarias en economía solidaria. Analizar enfoques y metodologías de trabajo. Proponer plataformas de intercambio y cooperación entre las mismas.
-Aportar con el conocimiento científico producido a actualizar la perspectiva estatal sobre el Buen Vivir y la solidaridad económica en América Latina.

-Enriquecer mutuamente los conocimientos y experiencias del GT y de las organizaciones sociales dialogantes.

-Propuestas de cursos de formación en economía social en ámbitos universitarios.

-Incubadoras identificadas. Presentación de enfoques, metodologías y herramientas de manera comparativa. Plataformas potenciadas para facilitar la cooperación y el intercambio.
ARTICULACIÓN CON OTRAS REDES Y PROGRAMAS
(Latinoamericanas, caribeñas y mundiales)
- Articularse con otros programas de investigación, redes y grupos que desarrollen estudios similares a los abordados por este GT. Integrar a representantes de otras redes y programas de investigación a las actividades programadas por el GT, como lo son la participación en las reuniones presenciales y en las publicaciones del GT. - Favorecer el intercambio de experiencias y de saberes con miras a lograr un entendimiento más amplio y acucioso de las prácticas del Buen Vivir en América Latina.
 
5. Integrantes del Grupo de Trabajo
  Total de investigadores ingresados: 22
- Bárbara Altschuler
  Departamento de Ciencias Sociales - DCS/UNQ (Argentina)
Universidad Nacional de Quilmes
   
- Boris Wolfang Marañon Pimentel
  Instituto de Investigaciones Económicas - IIEc/UNAM (México)
Universidad Nacional Autónoma de México
   
- César Armando Germaná Cavero
  Unidad de Post-Grado - UPG/UNMSM (Perú)
Facultad de Ciencias Sociales - Universidad Mayor de San Marcos
   
- Clemente Mamani Colque
  Universidad Pedagógica "Mariscal Sucre"
(Bolivia)
   
- Damián Pachón Soto
  Universidad Santo Tomás
(Colombia)
   
- Dania Lopez Córdova
  Facultad de Ciencias Políticas y Sociales - FCPyS/UNAM (México)
Universidad Nacional Autónoma de México
   
- Ela Dorena Pérez Alva
  Unidad de Post-Grado - UPG/UNMSM (Perú)
Facultad de Ciencias Sociales - Universidad Mayor de San Marcos
   
- Felipe Saez Riquelme
  Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Freie Univeristät Berlin (FUB)
(Alemania)
   
- Julia Ivonne Farah Henrich
  Postgrado en Ciencias del Desarrollo - CIDES/UMSA (Bolivia)
Universidad Mayor de San Andrés
   
- Larissa Da Silva Araujo
  Centro de Trabajo Instituto Anis de Bioética, Género y Derechos Humanos (uma ONG de investigación) y Comisión de Amnistía, del Ministério de Justicia.
(Brasil)
   
- Leonardo Prates Leal
  Incubadora Tecnológica de Economia Solidária - ITES (Brasil)
Universidade Federal de Alagoas
   
- Luis Wilfredo Montoya Canchis
  Unidad de Post-Grado - UPG/UNMSM (Perú)
Facultad de Ciencias Sociales - Universidad Mayor de San Marcos
   
- Mégui Fernanda Del Ré
  Centro de Estudos Internacionais sobre Governo, Universidad Federal de Río Grande del Sur
(Brasil)
   
- Miguel Alonzo Macías Martínez
  Departamento de sociología-desarrollo local. Universidad Nacional Autónoma de Honduras
(Honduras)
   
- Nathaly Jimenez Reinales
  Escuela de Ciencias Humanas - ECH/UR (Colombia)
Escuela de Ciencias Humanas - Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario
   
- Pablo Quintero
  Universidade Federal do Rio grande do Sul
(Brasil)
   
- Paula Arzadun
  Tecnológico de Costa Rica
(Costa Rica)
   
- Paz Carolina Concha Elizalde
  Secretaría de Investigación y Posgrado - SIPFyL/UBA (Argentina)
Facultad de Filosofía y Letras - Universidad de Buenos Aires
   
- Rodolfo Pastore
  Departamento de Ciencias Sociales - DCS/UNQ (Argentina)
Universidad Nacional de Quilmes
   
- Selva Sena
  Departamento de Ciencias Sociales - DCS/UNQ (Argentina)
Universidad Nacional de Quilmes
   
- Tirso Gonzales
  University of British Columbia Okanagan Community, Culture and Global Studies 3333 University Way Kelowna, BC V1V 1V7
(Canada)
   
- Yasy Morales Chacón
  Escuela de Sociología. Universidad de Costa Rica
(Costa Rica)
   
 
6. Coordinador/es del Grupo de Trabajo

Boris Wolfang Marañon Pimentel

  Instituto de Investigaciones Económicas - IIEc/UNAM (México)
Universidad Nacional Autónoma de México
   

César Armando Germaná Cavero

  Unidad de Post-Grado - UPG/UNMSM (Perú)
Facultad de Ciencias Sociales - Universidad Mayor de San Marcos
   
Volver
 
 
 
 
Inicio
 
  CLACSO   Promoción de la investigación   Red de Posgrados en Ciencias Sociales   Grupos de Trabajo   Estudios sobre la pobreza y las desigualdades   SUR-SUR   Escuela de Haití   SILEU   Acceso abierto al conocimiento y difusión
Qué es CLACSO Presentación Presentación Presentación Presentación Presentación Presentación Presentación Presentación
Centros
asociados
Publicaciones Seminarios virtuales Grupos de Trabajo Publicaciones Publicaciones Actividades        
Asociaciones Policy Brief Diplomas Superiores Publicaciones Policy Brief Enlaces            
Actas e informes de gestión     Programas de posgrados Agenda                    
        Publicaciones                        
                                   
 
 
Secretaría Ejecutiva
Estados Unidos 1168 | C1101AAX | Ciudad de Buenos Aires, Argentina
Tel. [54 11] 4304 9145 | Fax [54 11] 4305 0875 | clacsoinst@clacso.edu.ar | www.clacso.org
CLACSO.TV CLACSO Librería Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales Red de Bibliotecas Virtuales clacso.org  
Área de Acceso Abierto al Conocimiento y Difusión | CLACSO | 2015
 
subir