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Resumen de ponencia
Producción del espacio y derecho a la ciudad en Valparaíso: un análisis filosófico-político.

*Daniela Cápona



El año 2018 se cumplen 50 años de la publicación del libro “El derecho a la ciudad” de Henri Lefebvre, libro que marcó un antes y un después en los estudios en lo que respecta al espacio y que en el panorama latinoamericano actual cobra una vigencia y reactualización importantes, junto con la nueva apertura de este debate en el continente considerando los matices locales de nuestro espacio. De esta manera, no sólo es necesario realizar la pregunta sobre si hay un derecho a la ciudad, sino más bien como ésta se realiza en el proceso de la producción del espacio –cuya medida es la corporalidad y su performatividad- en el marco del capitalismo contemporáneo y los actuales regímenes de derecha que azotan a América Latina, como Argentina con Macri, Brasil con Temer –y la destitución por impeachment de Rousseff- y Chile con la reciente reelección de Piñera. En el seno de una América Latina movilizada que pugna contra las políticas de precarización social impulsada por los gobiernos y Estados –apoyando la lógica neoliberal del capitalismo- y las lógicas de acumulación por desposesión –término acuñado por David Harvey-, ha sido necesario volver a analizar la cuestión de la producción espacial desde la corporalidad, si bien aún ceñida por las lógicas de la división del trabajo y el trabajo abstracto, en nuestro presente parece haber espacios que parecen no ofuscarse a la perpetuación de un orden neoliberal que se establece a partir de un proceso de neocolonización, opresión y nuevas formas de dominio social. Si bien, no hay que abordar este tema desde el optimismo de la visión negriana respecto del concepto de multitudo, sí puede realizarse un acercamiento más cauto desde la ambivalencia de la multitud, como rescata Virno. Estos espacios físicos que responden a calles y plazas como núcleos de un sentir en común, como una indignación en comunión frente a las políticas del capital que se expresan en los movimientos sociales, ya tan usuales durante los últimos años, son también lugares de producción espacial que truecan la dialéctica de lo vivido, lo percibido y lo concebido, como de los espacios de representación, representación del espacio y prácticas espaciales que configuran un espacio abstracto indócil frente a la diferencia. Esta vuelta de tuerca desde la perspectiva latinoamericana, y en el caso particular del presente análisis, chilena, permiten analizar tanto desde la sociología y estudios urbanos, como desde la filosofía, una particularidad que se presenta como una política de la resistencia, tal como denuncia Diego Tatián en relación a su lectura de Baruch Spinoza, pero que con el auge un spinozismo latinoamericano durante los últimos años cobra más vigencia que nunca.
Bajo este panorama, hay que tomar como fundamento el hecho que, para Marx (o el joven Marx de 1844), antes de cualquier crítica a la economía política, era necesario como piedra angular una refundación antropológica, refundación que opera de base para la tesis de la producción del espacio lefebvreana, y que comulga con la misma teoría spinozista en varios puntos. Desde esta perspectiva, analizar los cuerpos en desplazamiento, de los trabajadores, los cuerpos en la calle, que se mueven y luchan por sus derechos, que elaboran estrategias de acción y padecen también la opresión por parte de la militarización del poder estatal y gubernamental en defensa del capital, permiten cartografiar una reapropiación del espacio (social y público) que comienza con una reapropiación corporal y cognitiva. La conquista del espacio tiene como condición de necesidad la conquista del cuerpo, cuya escisión y fragmentación han velado la inteligencia topológica, la cual ha sido mermada por el discurso filosófico occidental, además de las políticas gubernamentales que se apoyan sobre una consideración biopolítica y también tanatopolítica.
Lo que se pretende desarrollar desde una óptica material es el boom inmobiliario en la ciudad de Valparaíso, junto con los focos de resistencia que se alzan contra esta forma de hegemonía espacial urbana junto con los procesos de gentrificación y de desposesión y marginalización que generan. Por otra parte, desde una óptica de producción espacial u ontología espacial, se pretenden analizar los movimientos sociales que han hecho uso de las calles de Valparaíso generando una apropiación del espacio mediante la configuración de corporalidades –y de su potencia- que intentan reivindicar el derecho a la ciudad y a la ciudadanía, cuestión que se ha visto patentada en la elección del alcalde Jorge Sharp (parte del Movimiento Autonomista) y su Alcaldía ciudadana, cuya proyección en políticas públicas es precisamente devolver la ciudad puerto a sus habitantes. Esta producción espacial pugna contra aquella inscrita en las relaciones de poder que el capitalismo y los Estados han instaurado para su perpetuación, lo que motiva esta propuesta es analizar cómo y porqué estos cuerpos en movimiento, en comunicación y común-unión, pueden reestablecer prácticas espaciales de valor de uso y reapropiación contra las nociones de poder, sobreponiendo de esta manera el concepto de potencia, acudiendo a la distinción terminológica de Spinoza. De esta manera, la discusión planteada se fundamenta en un nivel de análisis tanto histórico y sociológico, como propiamente filosófico, apelando también a la noción de metafilosofía de Lefebvre.




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* Cápona
Universidad de Chile UCH. Santiago, Chile