En toda Abya Yala se libran grandes disputas, donde comunidades indígenas, campesinas, serranas, amazónicas, costeras se organizan para defender sus territorios contra proyectos de muerte, que se imponen muchas veces sin consulta, violentando su autonomía y derechos.
Estos proyectos atentan contra la reproducción y cuidado de la vida, generan grandes ganancias para el capital a nombre del "progreso" y "desarrollo", mientras son las comunidades quienes asumen las consecuencias del despojo en sus territorio materiales y simbólicos. En este escenario nos queremos enfocar en las luchas comunicacionales que nacen en los procesos de defensa y cuidado de los ríos en nuestra Abya Yala.
Recuperar esa capacidad que tienen los ríos para tejer la comunicación entre las comunidades, como un territorio vivo donde conviven diversas gentes. Así los ríos, como vasos comunicantes, donde se gestan propuestas diversas desde la toma de los medios y las herramientas comunicativas a modo de disputar narrativas, romper cercos y construir relatos propios. Que a la vez recupera y reinventan formas propias de compartir saberes y procesos de resistencia.
En esta contribución buscamos tejer las voces de compañeros y compañeras comunicadores comunitarios que transitan en entre ríos y sus gentes para el cuidado de la vida. Experiencias como la del YakuChaski Warmikuna en la amazonía (Ecuador), la Radio Ucamara en Loreto (Perú), Movimiento Ríos Vivos en Colombia, La resistencia de Ixcan en Guatemala, la lucha Mapuche en defensa del Rio BioBio(Chile) y experiencias del MADPER (México).
La labor de los medios comunitarios empieza desde la denuncia y la movilización social en coyunturas determinadas y según la intensidad de los conflictos. Así cada acción comunicativa que se genera de manera colectiva, convoca a construir un relato que es pensado y sentido desde la colectividad. Y en el tiempo se transforma en memorias de la comunidad, que permiten tener lecturas distintas desde varias disciplinas y perspectivas.
Entendemos que hay una concentración en el manejo económico e ideológico de los medios, y por ello la necesidad de construir propuestas y alternativas que respondan a otro tipo de demandas para evidenciar y promover la participación ciudadana en la construcción de la representación y autorepresentación de nuestros imaginarios.
Es necesario el reconocer la importancia de contar relatos propios, y crear procesos de auto representación en clave de salvaguardar nuestras memorias colectivas de luchas comunitarias en la defensa de nuestros territorios y procesos organizacionales.
No basta con el reconocimiento de nuestras diversidades y experiencias, si estas no son parte del sentirse sujetos de derecho y actores sociales para la movilización social, y con la posibilidad de construir sentidos propios que respondan a su historia desde el relato propio que guardan de generación en generación.
Urge dar a conocer como las comunidades construyen relatos desde sus miradas, sus voces, donde su participación es protagónica en la construcción de alternativas de cambio y desde lo comunicacional en la producción de los contenidos y maneras de narrar.
La relación del uso de los medios de comunicación sean impresos, digitales y/o audiovisuales crean nuevas relaciones y tensiones en la disputa por la representación y autorrepresentación, las tecnologías crean nuevas posibilidades y abren escenarios para revertir los modos de producción y consumo de medios.
Desde distintos espacios independientes se gesta la apuesta por defender el derecho a crear y recrear la imagen propia de las comunidades, y contrarrestar la manipulación y estereotipo que la sociedad ejerce en su perjuicio. Se hace necesario incidir en la construcción de alternativas de comunicación propia que siga en la defensa de las reivindicaciones culturales, la revitalización de saberes, lenguas en una apuesta por salud, educación, justicia desde un enfoque intercultural y problematizar las tensiones del hacer en comunidad.
Hoy en día el audiovisual ya no es ajeno ni lejano, sino forma parte de las prácticas sociales de muchos pueblos y urge seguir en la democratización de estas herramientas y sus usos sociales.
Por sus características territoriales y en contextos específicos los medios comunitarios construyen su propia naturaleza de producción, propuestas estéticas y temáticas, que nos invitan a pensar y entender otras formas comunicacional.
Los medios alternativos, autónomos, comunitarios, independientes o impulsados desde las comunidades en conjunción con grupos y personas productoras, comunicadores, artistas, etcétera, florecen en la región para encontrarnos y fortalecer nuestras luchas, contribuyendo a plantear alternativas que se acompañen de nuevas narrativas que seamos capaces de contar para expandir nuestros horizontes.