PROGRAMAS SOCIOEDUCATIVOS
(CUANDO INCLUIR ES CUIDAR)
RESUMEN:
Los PROGRAMAS SOCIOEDUCATIVOS son parte de las Políticas Públicas destinadas a chicas/os y jóvenes y tienen como objetivo crear formas diversas de vínculo con “lo escolar” y estimular la finalización de estudios a partir de la participación en actividades colectivas de aprendizaje.
La constitución de Programas que funcionen como puentes entre la escuela y los espacios socioeducativos, ha sido durante largos años una política amplia de reconstitución de derechos, en especial para los jóvenes, que encontraron en ellos la posibilidad de desarrollar sus potencialidades.
Facilitar procesos de INCLUSIÓN ESCOLAR de chicas/os, adolescentes y jóvenes, que por distintos motivos se encuentran alejados de la escuela como ámbito de estudio, valoriza a cada Programa, ya que funcionan como puente para la reinserción efectiva en el nivel al cual asisten.
Estos espacios permiten fortalecer TRAYECTORIAS EDUCATIVAS generando mejores condiciones para la enseñanza, en función de proyectos que se llevan adelante y que fortalecen la pertenencia institucional y la autoestima individual, ya que el protagonismo es parte de la construcción de la propia subjetividad.
INTRODUCCIÓN:
Los Programas Socioeducativos tienen como meta principal mejorar las condiciones y formas de acceso, permanencia y egreso y fortalecer trayectorias escolares generando mejores condiciones para enseñar y aprender.
Esto se evidencia en la participación no sólo de los estudiantes de las Escuelas Sede, sino también de otras Escuelas y de chicos y jóvenes que por diversos motivos han abandonado sus estudios.
Es también importante mencionar que la concreción de Proyectos Educativos que se elaboran conjuntamente entre Escuelas y Programas Socioeducativos, promueven el recorrido por espacios complementarios a los curriculares y fortalecen desde la concepción de la Educación Popular, la apropiación de conocimientos.
FUNDAMENTACIÓN:
Los Programas Socioeducativos representan alternativas pedagógicas que trascienden el límite de la Escuela y a la vez lo abarcan e interpelan.
Entendemos a la Educación en su sentido amplio, a las experiencias de aprendizaje que se llevan a cabo dentro y fuera de las instituciones educativas, en procesos que se desarrollan en diversas prácticas, tanto en ámbitos comunitarios como formales, y que tienen como objeto la promoción social y educativa de personas, grupos y comunidades.
La inclusión educativa se resuelve con políticas estatales activas de defensa de derechos educativos, a partir de iniciativas que remuevan obstáculos y permitan a quienes los sufren, disfrutar a pleno de su derecho a la educación.
Articular la Escuela con los Programas Socioeducativos e integrar experiencias colectivas es un desafío que requiere de un Estado que garantice inclusión con calidad en pos de una sociedad más democrática.
DESARROLLO:
Tomemos un ejemplo de Programa Socioeducativo de la Dirección General de Cultura y Educación y analicemos el impacto que produce hacia el interior de las Escuelas.
Patios Abiertos en las Escuelas
• Este Programa busca generar espacios para la inclusión educativa promoviendo el aprendizaje a través de propuestas de recreación, cultura, arte, comunicación, producción, deportes, juegos, que se desarrolla en los establecimientos educativos de la Provincia de Buenos Aires durante los fines de semana.
• Patios Abiertos trabaja en los “bordes” donde es posible llevar adelante experiencias colectivas en torno a la Igualdad. El propósito fundamental es lograr que cada chico/a crea en sus potencialidades y encuentren sentido a la educación, como lugar de producción, expresión y defensa de sus derechos.
• La Igualdad se construye desde el inicio y es a partir del reconocimiento de que todas/os tenemos fuerzas productivas para compartir con otros. En Patios, se trabaja fuertemente la idea de valoración y apoyo a las iniciativas de chicos y jóvenes, posibilitando la realización de experiencias que permita la interacción y el enriquecimiento personal y colectivo.
• Los actores intervinientes en Patios son variados: Docentes de distintas instituciones, operadores de talleres “idóneos” con un saber arraigado a la experiencia social, chicos y chicas escolarizados de distintas edades e instituciones, jóvenes no escolarizados o con una escolarización de baja intensidad.
• Todos ellos, mediados por un espacio abierto y en un horario y día no convencional (sábados) constituyen por sí mismo una forma distinta de vinculación entre personas y con el conocimiento.
• Por otro lado, estos actores se integran a la Comunidad Educativa de modo quizá más natural y eficiente que la propia escuela, ya que es habitual la visita a Hogares para mostrar lo producido en los talleres, la presentación de algún proyecto artístico en un Centro Cultural o Comunitario, o en algunos casos en la misma Plaza o calles aledañas a la institución. También los Inter – Patios son momentos de articulación muy valiosos.
• El contexto de aplicación del Programa Patios también fomenta la permanencia de aquellos jóvenes que se encuentran en estado de vulnerabilidad y/o la reinserción a través de Programas como COA – FINES.
• Resta seguir trabajando y discutiendo la noción de Igualdad. Para algunos de los docentes y no docentes, todavía subsiste la idea de “atención al sujeto vulnerable” o “caridad vista como dar al otro lo que no tiene” para contrastarla con un trabajo que implica ver al otro como un igual, construyendo prácticas institucionales centradas en la confianza, en la valoración del ser, y en la profundización de políticas sociales y educativas en clave de pluralidad de igualdades.
• Que se replantee la cultura escolar todavía resistente a promover inclusión e igualdad y se propongan otros modelos de institución educativa, de trabajo pedagógico, de articulación con el afuera de la escuela (comunidad, familias, instituciones socio – comunitarias) es el desafío de los tiempos que corren, y la defensa y profundización de las políticas llevadas adelante en estos años.
Noción de Igualdad:
Creemos en la Igualdad en el principio, como concepto, como base, como producción.
Entendemos que un Estado presente, Escuelas democráticas y Docentes comprometidos, permiten entender la igualdad como principio, ya que desde que nacemos somos iguales en derechos, somos iguales por nuestra humana y política condición.
En este sentido, los Programas Socioeducativos, interpelan viejas ideas y prácticas que aún subsisten en las escuelas y en las aulas y que se transmiten en discursos tales como “al fin y al cabo cada uno tiene lo que se merece o es capaz de conseguir por sí mismo”
Construir prácticas igualitarias en el terreno del aprendizaje, supone que todas/os los chicos y jóvenes pueden aprender bajo ciertas condiciones pedagógicas, materiales y simbólicas, desterrando la idea aprendizajes de primera y segunda calidad.
En otras palabras: producir Igualdad es una tarea que se despliega en situaciones escolares y comunitarias en la que los sentidos están en pugna.
Es por ello que aparece en un universo no precisado de actores educativos, la crítica muchas veces sin fundamento de las líneas de acción que se promueven desde las propuestas de Programas Socioeducativos.
Hay un conflicto aún no resuelto en las instituciones en relación a la resistencia a constituir ámbitos de diálogo que permitan la integración, la inclusión, el conocimiento mutuo y la valoración de nuestras diferencias.
El componente homogeneizador todavía permanece en las culturas escolares. Por ende, es natural encontrar discursos negativos sobre las nuevas formas de estar y aprender en las escuelas, que promueven los programas socioeducativos.
La Gramática Escolar:
Si la Escuela es el lugar posible para la experiencia vital de la Igualdad, es necesario proponer un análisis exhaustivo de la gramática escolar y cómo algunas prácticas cotidianas van en contra de este objetivo central.
Volviendo a los Programas y analizando su relación con la escuela, podemos establecer en ellos rutinas “más amables” que permiten intensificar el proceso de democratización del espacio escolar, mejorando y/o recuperando vínculos y generando acciones para que los jóvenes encuentren sentido a su educación y sientan a la escuela como espacio de producción, expresión, defensa de sus derechos y valoración de sus potencialidades.
Los CAJ, CAI, Patios Abiertos, PIIE, Conectar Igualdad, Orquestas Juveniles, COA, FINES y otras propuestas de inclusión, además proponen a las Escuelas la planificación de espacios educativos más abiertos y flexibles, y formatos y agrupamientos innovadores.
Los contenidos curriculares toman una dimensión distinta, conformando una manera de abordar el conocimiento desde una perspectiva movilizadora.
Hay en estas formas de relación vincular, una experiencia “vivificante” de acercamiento al contenido, y un redescubrimiento de la educación popular como marco conceptual que subyace en las formas de relación entre adultos y jóvenes.
Hace falta profundizar en las Escuelas un trabajo político que construya prácticas institucionales centradas en la confianza, la valoración del ser, la autoestima y el ejercicio sostenido de experiencias de Igualdad.
No hay posibilidad de posiciones intermedias: o el Estado garantiza recursos y la Escuela sostiene desde el compromiso y el oficio prácticas igualitarias o se reproducen indefinidamente mecanismos sutiles o manifiestos de desigualdad.
Inclusión:
Asistimos en los últimos años a un proceso que promovió la ampliación de derechos en la Argentina, y entre ellos los educativos. Este proceso procuró con distintas estrategias acercar a las aulas a quiénes en la historia habían sido relegados o mantenidos fuera de ellas.
En concordancia con estas perspectivas, se desplegaron un conjunto de políticas pedagógicas que proponen repensar los modos de transmisión de los saberes, para que ningún chico/a se quede afuera y