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Resumen de ponencia
El Artículo Tercero Constitucional en México: un sueño educativo mal logrado

*Francisco Antonio Velasco Hernández
*Laura Patricia Díaz Chatú



El Artículo Tercero Constitucional en México: un sueño educativo malogrado

Resumen
El cinco de febrero de 1917 fue promulgada la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos como producto de los movimientos revolucionarios de 1910. En general, la Carta Magna sigue vigente, aunque a lo largo de la historia la han reformado en más de 200 ocasiones. A más de cien años del aniversario de la promulgación de la Constitución en México vale la pena reflexionar en torno a los logros y dificultades que ésta ha tenido en materia educativa, de tal manera que el hilo conductor de este análisis es el Artículo Tercero Constitucional, específicamente al espíritu filosófico de la educación.
Es importante señalar que cuando se promulgó la Constitución en 1917, se estableció que “La educación que imparte el Estado –Federación, Estados, Municipios-, tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, la vez, el amor a la patria y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia (ver: http://www.bicentenario.gob.mx/PDF/MemoriaPolitica/1917COF.pdf
Los fines de la educación en México desde la Constitución son ambiciosos y, presumiblemente completo en toda la extensión de la palabra, sin embrago, surge la inquietud de plantearse algunas interrogantes: ¿Cuál es el real significado del desarrollo armónico de todas las facultades del ser humano? Si asentimos que todas las facultades del ser humano lo constituyen las facultades físicas, intelectuales, emocionales y espirituales, conviene preguntarse ¿qué tanto se han logrado estos fines educativos en la formación de los mexicanos y mexicanas?
El modo de vida social que hoy en día tenemos en México indica que no se han cumplido cavalmente estos fines educativos. En general, vivimos en un Estado caracterizado por la injusticia y la corrupción, al grado que estos dos rasgos característicos se han convertido en una cultura generalizada y, es bien claro que cuando algo se hace cultura, es difícil erradicarlo. Ante ello, es necesario pensar que algo hemos hecho mal y quienes nos dedicamos a la tarea de educar, importa detenernos un momento y reflexionar.
Si para desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano se deben fomentar las cuatro facultades arriba señaladas al mismo tiempo y con el mismo peso específico, entonces tendríamos como resultado la formación de un mexicano y mexicana íntegro, un ser humano virtuoso. Sin embargo, todo parece indicar que algo no está bien y que como casi toda la Carta Magna, también el artículo Tercero Constitucional es violado permanentemente.
Para poner un ejemplo de tal aserveración sugiero sumergirnos en la revisión del actual mapa curricular del Plan de Estudios 2011 de Educación Básica (pp. 82 y 83) y el esquema de organización curricular del Nuevo Modelo Educativo para la Educación Obligatoria, (pp. 80 y 81). En los citados documentos podemos observar que asignaturas como: Lenguaje y Comunicación (lengua materna: Español; Segunda lengua: lengua local y; Lengua extranjera: Inglés) y Pensamiento Matemático (Matemáticas) ocupan el 50% del esquema curricular; Exploración y comprensión del mundo natural y social (Conocimiento del Medio –para 1°, 2° y 3º-, Historias, Paisajes y Convivencia –para 3°-, Ciencias Naturales y Tecnología, Geografía, Formación cívica y Ética e Historia –para 4°, 5° y 6°-) ocupan el 25% del esquema curricular y; Artes, Educación Física y Educación Socioemocional ocupan los últimos 25%. Este esquema curricular no refleja lo que se pretende como un fin de la educación, ya que de las cuatro facultades del ser humano, el 75% de los créditos que el mapa curricular pretende desarrollar se le otorga a la dimensión mental y; para la dimensión física y emocional, solamente el 25% del mapa curricular; la dimensión espiritual parece no estar tomada en cuenta en el mapa curricular, al menos explícitamente.
Si a lo anterior le agregamos que el profesorado, en general, le preocupa obtener mejores resultados en español y matemáticas debido a las exigencias de las políticas educativas actuales, por ende, le asignan más tiempo en el horario escolar, lo que genera que asignaturas como Historia, Georgrafía, Ciencias Naturales, Educación Física, Artística, Cívica y Ética, queden relegadas en el tiempo asignado para su tratamiento y la pregunta es ¿cuál es el resultado de este “olvido” o ninguneo de tales asignaturas?
Ahora ¿esta situación se presenta en toda la educación en México? la respuesta es no. La otra educación, la no escolarizada, la educación que se imparte en los pueblos originarios a través la experiencia vivida y de la historia oral tiene otra connotación. En ella importa la vida social y natural entendida como un todo articulado, es decir, para estar bien yo, necesito estar bien con los otros y las otras y con la madre naturaleza, la cosmovisión es otra, por tanto, es posible afirmar que es necesario hacer un alto a este “progreso y desarrollo desbocado” y voltear la mirada hacia nuestras raíces, hacia nuestro pasado para entender que no todo está perdido y que es posible pensar en otra educación.





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* Velasco Hernández
Escuela Normal de Licenciatura en Educación Primaria T/2 - ENLEPE T/2. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México

* Díaz Chatú
Escuela Normal de Licenciatura en Educación Primaria T/2 - ENLEPE T/2. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México