TEORÍA SOCIOPEDAGÓGICA SOBRE EL LAZO SOCIAL.
El sismo del 19/09/17 en la Ciudad de México y el neoliberalismo.
La cuestión de hoy es numerar elementos para el control y la agrupación de sujetos y cosas. Las cifras que son representaciones del representante llamado “riqueza”, crean un lazo delito trenzado por mercados, industria cultural, terapéuticas, farmacéuticas, violencias, racismos, asesinatos, políticas económicas, exclusiones, marginalidades e inequidades. ¿Para qué crear un lazo delito que enrede y controle a los sujetos sociales?
Marx en “la digresión acerca del trabajo productivo”, señala que:"El delito, a través de los medios de ataque a la propiedad, que continuamente se renuevan, genera continuamente renovados medios de defensa, con lo que su efecto es tan productivo como el de las huelgas para la invención de máquinas…"El lazo delito es una red de producciones y reproducciones de delincuentes y delitos que se organiza por un lazo de autoritarismo que surge de la industria, de las instituciones: empresarios, políticos e intelectuales.
Un lazo delito sirve para inmunizar a la humanidad de la angustia, de la miseria, de la muerte. Inmunizar a lo humano de lo humano dando lugar a la construcción de máquinas corporeizadas controladas y vigiladas por el mismo lazo delito. “…nuestra cultura presente favorece en extraordinaria medida la conformación de este tipo de hipocresía… Existen por tanto, muchísimos más hipócritas de la cultura que hombres realmente cultos…”
Gobierno, industrias, constructoras, mercado y políticas económicas son el lazo delito que enmaraña en su red relaciones des-subjetivas, constituyendo un número que hace código: Me cifran número 43 de Obregón 212, sucumbida en un edificio colapsado por un sismo. No inscribirán: Erika Saldaña, asesinada por un sistema global neoliberal corrupto. Al nombrar la muerte de una, de uno, de ti, de él, de mí, de los sujetos; deviene el lazo social.
El 19 de septiembre marca una coyuntura en el orden del reconocimiento de lo humano y de la humildad entre los sujetos. Los edificios que se colapsan y las calles agrietadas revelan las putrefacciones que habitan al sistema postcapitalista depredador. Las edificaciones de la colonización y postcapitalización al colapsarse muestran la corrupción que hoy por hoy se enfatiza y solídese más, pero de la cual hemos padecido por más de 500 años.
Al mirar desde las escisiones que hicieron los sismos del 07 y 19 de septiembre, miramos lo real de la violencia, de la destrucción, de la pobreza, de las marginalidades, de las guerras por el territorio “riqueza”; lo que constituye un orden de la maquinaria de la reproducción alienada y del silenciamiento de lo humano. Lo que causa un autismo social.
Los daños que deja la putrefacción del sistema actual, tendrá que devolvernos la mirada crítica sobre la multiplicidad de asesinatos y violencias. Las grietas nos convocan a limitar el goce por los objetos. Un corte al consumismo, al entretenimiento, al sexo, a las drogas, a la explotación de recursos naturales y humanos, a los asesinatos, feminicidios, a las prácticas discursivas que sostienen el mantenimiento del sistema postcapitalista.
El lazo social (lo político), acontece con la caída de la escenografía dejándonos ver la miseria, la muerte, la angustia. Y es por el lazo social que los sujetos fallidos nos sostenemos y forjamos la resistencia. La función del lazo social tiende a enfrentar al orden de la violencia social y recuperar la palabra y el cuerpo para levantarse desde la propia y común miseria, muerte y angustia; que es lo más común e íntimo de cada mujer y hombre.
El lazo social deviene cuando los sujetos reconocemos el rasgo común que nos constituyó como comunidad y de la caída de las representaciones imaginarias del postcapitalismo y la mercantilización.
La palabra, el amor, lalengua, la comunidad hacen lazo social que no es sin su imposibilidad de sostenerse para siempre. Por eso hay que inventarlo día tras día.
El reto pedagógico es puntuar caminos discursivos para el devenir del lazo social que trae procesos de formación, de diálogo, de escucha y de transformación de zonas tanto culturales, interculturales, transculturales y desculturales; así como, en las relaciones de amor, eróticas y éticas.