Resumen de ponencia
Microsociología de la corrupción: el caso de los microempresarios en la Ciudad de México
*Edgar Daniel Manchinelly Mota
Introducción
A continuación se exponen los resultados del análisis microsociológico de una serie de experiencias de corrupción a pequeña escala en microempresarios de clase media de la Ciudad de México. Esto se llevó a cabo a partir de un modelo analítico dramatúrgico que resaltó las desigualdades sociales de dicho fenómeno entre los ciudadanos –con desiguales recursos sociales- y la autoridad gubernamental –ya sea un policía o un funcionario-. Esto con el fin de mostrar que no todos los individuos experimentan la corrupción de igual forma, y que más bien depende de la posición de la persona en la estructura social según los recursos sociales que posea –recursos educativos y económicos principalmente-, lugar desde donde se expresa el ser social. De manera que “la presentación de la persona en la vida cotidiana” está determinada por el lugar social que ocupa, el cual provee de una serie de repertorios de actuación privilegiados para las posiciones encumbradas y, en cambio, dota de repertorios de actuación precarios para las posiciones empobrecidas. Las personas se enfrentan en espacios urbanos e institucionales a la autoridad gubernamental, quien es otro sujeto moldeado por la posición que ocupa en la estructura social. Así, las actuaciones de los personas varían acorde a sus arraigos sociales, en donde hay dramatizaciones más efectivas ante la autoridad que otras porque muestran símbolos que dan reconocimiento y respeto al que los porta. En cambio hay otras personas cuyas dramatizaciones que están atenidas a la voluntad de la autoridad, habida cuenta de su debilidad simbólica, a razón de que fueron cuerpos moldeados por una posición precaria en la estructura social. Por lo tanto, hay “humillados y ofendidos” como resultado de las relaciones intersubjetivas que ocurren durante el acto de corrupción a pequeña escala.
Se parte de que en las experiencias de corrupción a pequeña escala por lo menos intervienen, por un lado, la autoridad gubernamental, ya sea un funcionario o un policía y, por otro, un ciudadano. Ello implica que este trabajo consideró que este tipo de corrupción es una interacción social en el que se realizan estrategias dramáticas, a partir del manejo racional y prerreflexivo de ciertos recursos sociales apreciados como valiosos o desvalorados. En consecuencia, el acto de corrupción es un acto simbólico en la medida en que acontece en una realidad social jerarquizada, que tiene sentido para sus actores, quienes se implican en un juego social por el reconocimiento. Y es que al realizar discursos y posturas corporales en un encuentro más o menos conflictivo y con momentos de tensión, estos actores expresan mutuamente significados socialmente construidos que muestran las divisiones del mundo social.
Asimismo, se privilegió el punto de vista subjetivo de los microempresarios con el que se abordó el acto de corrupción como interacción social. De manera que se revelan experiencias sociales como intercambios simbólicos de palabras y posturas corporales a partir de la experiencia subjetiva de los entrevistados. Debido a la dinámica de la experiencia de la corrupción se optó por la perspectiva del individualismo metodológico, ya que es una comprensión interpretativa de la experiencia subjetiva referida por el individuo (Weber, 1922). No se entrevistó al servidor público como el otro participante de la interacción contada por el ciudadano por cuestiones prácticas referentes al ahorro del tiempo y de esfuerzo, y por la misma dinámica invisible y sutil que impone el contexto de la corrupción en los servidores públicos.
Por lo tanto, se muestra el análisis de los relatos de 16 individuos pertenecientes a la ocupación de microempresarios de clase media, cuyos negocios se encuentran en la delegación Benito Juárez en la Ciudad de México, en el que algunos están en posiciones más privilegiadas que otros, exhibiendo de esta forma que hay diferencias sociales al interior de este grupo. Estos individuos son dueños de negocios como restaurantes, cafés, abarrotes, papelerías con servicio de internet, clínicas dentistas y pollerías, entre otras microempresas. Tienen diversos niveles educativos que van desde la primaria hasta los estudios de posgrado, no obstante la mayoría de los entrevistados tienen nivel licenciatura. Además gran parte reside en el estrato socio-espacial medio alto, aunque también hay quienes residen en el estrato socio-espacial medio bajo. Fueron 9 hombres y 7 mujeres casi todos adultos o adultos mayores. Los detalles sociodemográficos se encuentran en el Cuadro 1 en el Anexo.
Primero, se muestra el diseño teórico-metodológico de tipo cualitativo con el que se construyó un marco analítico plausible, con el que se interpretaron las experiencias relatadas de corrupción. Después, se indica el resumen de los resultados según el modelo analítico planteado, que finaliza en la construcción de una serie de tipologías que sintetizan las experiencias de corrupción. Al final se señalan los comentarios finales.