La ponencia pretende evidenciar el impacto de Internet en la violencia de género, teniendo en cuenta que ciertos usos y apropiaciones de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs), así como también algunos factores de exclusión y marginación frente a las tecnologías, fortalecen y reproducen conductas y estereotipos que contribuyen a la permanencia de una cultura normalizadora de la violencia de género, tanto en el mundo físico como en el mundo digital.
Esta ponencia está basada en una investigación realizada en el periodo 2015-2017, acerca de la brecha digital de género. En este ejercicio se analiza las políticas públicas relacionadas con género e internet para el periodo 2005 – 2015, década de expansión y democratización en el uso y acceso a internet, teniendo en cuenta que los dispositivos de computo portátiles, incluyendo los teléfonos celulares están generando cambios importantes en las prácticas de información y comunicación, registrando usos tanto negativos como positivos, en relación a la igualdad y la erradicación de todas las formas de violencia de género.
Se analizaron los documentos internacionales de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), relacionados con políticas de internet, educación y género y documentos específicos para América Latina de la CEPAL que han orientado las políticas públicas regionales y locales, a través de las agendas digitales y los programas de inclusión digital.
Para tal fin, se tuvo en cuenta las políticas públicas en América Latina que promueven el uso de las tecnologías con perspectiva de género y la apropiación que se ha hecho de estas, haciendo énfasis en las redes sociales, ya que es allí donde mayor exposición de identidad de género se pone en juego, al ser un espacio donde lo público y lo privado se conjugan para dar paso a las interacciones sociales.
En cuanto al corpus teórico, la investigación se ubica en los estudios de Ciencia, Tecnología y sociedad, desde un enfoque de género, siguiendo los aportes (De Laurentis, 1994) y (Wajcman, 2006) para la relación tecnología – género principalmente y bajo la perspectiva de la cibercultura (Levy, 1998), que permita comprender los procesos que intervienen en la construcción de subjetividades el actual espacio antropológico denominado ciberespacio. Bajo el supuesto de la construcción de un discurso gubernamental de brecha digital de género como dispositivo biopolítico, en el que la violencia de género encuentra condiciones apropiadas para mantener mecanismos de subordinación, miedo y vacíos legales que hacen difícil su regulación y en contraste prácticas sociales liberadoras bajo otros esquemas de uso y apropiación de las (TICs)
En cuanto a la metodología, la investigación se caracterizó por hacer un proceso el análisis crítico, desde el paradigma comprensivo en la investigación social cualitativa. Dentro del diseño metodológico, se hizo uso del análisis del discurso y la etnografía virtual para la realización del trabajo de campo delimitado temporalmente entre el 2005 al 2015.
La primera fase, se analizaron 6 documentos de la UNESCO y la CEPAL, orientadores de la política para América Latina y 15 agendas digitales de los países de la región, en la segunda fase, la estrategia de (6) telecentros comunitarios en Colombia, Ecuador, Perú y Chile, así como las políticas y publicidad relacionadas con el teletrabajo en la región. Por último, la tercera fase confronta la política pública con la emergencia de prácticas de uso y apropiación por parte de mujeres usuarias y colectivos con enfoque de género, que de manera permanente usan la red como mediadora de prácticas de libertad. Para lo cual se aplica la etnografía virtual (Hine, 2004) y (Cabrera, 2014).
La etnografía como método clásico de la investigación cualitativa, asociada a la antropología cultural, resulta muy pertinente para identificar e indagar sobre las prácticas de uso y la apropiación de las TIC, por parte de mujeres y colectivos que ingresan y participan como consumidoras y productoras de información. Para esta investigación se sometieron a observación 165 interacciones en Facebook, 280 publicaciones en twitter, 25 blogs y sitios web temáticos, así como la arquitectura de la enciclopedia colaborativa Wikipedia, usando como categorías de análisis la autoría, el espacio, el cuerpo (identidad) y la violencia. Los datos fueron procesados con el software Atlas TI, que permitió establecer regularidades, correlaciones y diferenciaciones, posibilitando establecer un mapa de análisis tanto de los discursos como de las prácticas en las tres fases.