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Resumen de ponencia
Desmitificando la seguridad ciudadana: El paradigma de orden social seguritario en el Perú. Especial mención a la protesta social del magisterio peruano

*Lynda Josefina Fernández Olivas



¿Cuál es la racionalidad de las estrategias de seguridad ciudadana en el Perú? ¿Qué diferencia práctica tienen con el discurso de seguridad pública? ¿Qué grupos vulnerables resultan afectados con las medidas proclamadas por el Estado peruano bajo el discurso de seguridad ciudadana?
Nuestra investigación identifica que el problema al que nos enfrentamos con estas interrogantes, parte de los planteamientos de seguridad ciudadana empleados por el Estado peruano para justificar su represión: el reemplazo de la seguridad pública por la seguridad ciudadana en nuestro país, después del gobierno Fujimorista, obedece a criterios que sobrepasan la integración de la ciudadanía dentro de las políticas públicas de seguridad y la defensa de los derechos fundamentales. Y lo peor es que su actuación, justifica y legitima la represión contra la protesta social.
¿Por qué decimos esto? Antes de responder nuestra pregunta, vemos a bien definir estas variantes de seguridad. La seguridad pública es una política de defensa que utiliza el Estado para asegurar el orden interno frente a la violencia política, social o económica en la que se encuentre, es creado para justificar la represión contra todo enemigo del pacto social mediante el sistema de justicia penal y policial. Por su parte, la seguridad ciudadana plantea integrar a la sociedad dentro del debate para la creación de políticas públicas criminales, sea como actor principal o complementario. Teniendo como condición básica la satisfacción de las necesidades de la sociedad y la salvaguarda de los derechos humanos. El primer planteamiento fue materializado en el Perú en la década de los 80´ para aplacar todo germen terrorista perteneciente al grupo Sendero Luminoso. En estas últimas décadas, la seguridad pública ha sido abandonada en nuestro país, según dicen, por su contenido altamente represivo. Por este motivo es que mediante la Ley N° 27933, Ley del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, se incorpora la seguridad ciudadana en la agenda política, modelo que fue adoptado para combatir la delincuencia común y la de cuello blanco.
Como lo hemos manifestado, la principal dificultad se encuentra en la actuación real del Estado peruano para defender la seguridad, la cual pretende legitimarse bajo el discurso de seguridad ciudadana. Esto debido a tres razones fundamentales:
1. La metodología que siguen los planes de seguridad ciudadana carece de objetividad al justificarse, muchas veces, en la seguridad subjetiva y el riesgo que sienten los individuos.
2. El empleo de políticas de estado de emergencia y la persecución policial con violencia que se aplican sobre los grupos más vulnerables que protestan contra los proyectos de minería tras-nacional, las leyes que pretenden privatizar los servicios básicos que brinda el Estado o las reformas económicas que trasgreden los principios de la relación laboral. Tratándolos como enemigos del sistema y volviéndolos criminales.
3. Construcción de proyectos de ley con contenido penal, donde se elaboran delitos en base a las conductas que se desenvuelven en una protesta social.
4. Empleo de estrategias de etiquetamiento y mediatización, al llamar terroristas a los protestantes para justificar sus acciones de “seguridad”. Estas estrategias pretenden determinar quiénes son y cómo actúan para trasgredir el orden interno.
Aquí se manifiesta el poco reconocimiento hacia la libertad del individuo, con discursos que solo pretende preservar el estado de cosas actual. Es por eso que reprimen más a determinados grupos que no pueden ser controlados por los poderes sociales. Por tanto, consideramos que el discurso de seguridad ciudadana es una fachada que emplea el neoliberalismo tardío para legitimar su propia seguridad, la seguridad pública como criterio de orden interno.
Para poder comprender esto, nuestra investigación es realizada sobre un hecho que se dio en el país a mediados del 2017: la protesta social del magisterio peruano, quienes tras una larga jornada de lucha en la capital, fueron reducidos sin llegar a un consenso con el Ejecutivo. Es necesario recalcar que este conflicto representa solo uno de los tantos latentes en el Perú; sin embargo, las estrategias de seguridad son bastante parecidas.
Para poder comprender lo planteado hemos elaborado el siguiente esquema:
1. Entre el discurso de seguridad pública y seguridad ciudadana
2. Orden interno y libertad: La seguridad y el riesgo como construcción social
3. Riesgo y seguridad subjetiva
4. La protesta social del magisterio peruano
4.1. Principales estrategias de seguridad contra la protesta social magisterial
a) Metodología de los proyectos de seguridad contra la protesta magisterial
b) La “senderización” como criterio criminal
c) Estado de emergencia y poder de policía
5. La seguridad ciudadana como paradigma de orden social seguritario en el Perú




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* Fernández Olivas
Universidad Nacional Mayor de San Marcos UNMSM. Lima, Perú