La Sociedad de la Información, del Aprendizaje o de la Inteligencia ofrece un volumen ingente de información de acceso inmediato, posibilita la comunicación instantánea entre sus usuarios (consumidores y productores, al tiempo, de esa misma información) y relativiza la procedencia geográfica y tiempos de producción de contenidos. La limitación de acceso al conocimiento y los principios científico-racionalistas del paradigma educativo tradicional (old smart) comienzan a apartarse para priorizar una ecología del conocimiento dinámica, regida por principios y expectativas más colaborativas, interactivas y de auto-creación del conocimiento guiado, que posicionan al sujeto en un rol activo en contextos comunitarios de inteligencia (Gómez y Ortega, 2014; Vázquez, López y Sarasola, 2013).
Internet ha influido, decisivamente, en la forma de aprender, trabajar y socializarse, al modificar el concepto de distancia y tiempo en el acceso a la información. Esta realidad ha requerido del desarrollo de nuevas competencias personales y sociales para la criba, discriminación crítica y posterior transformación de esta información en conocimiento, pues, en efecto, “transformar la información en conocimiento exige unas destrezas de razonamiento para organizar la información, relacionarla, analizarla, sintetizarla y hacer inferencias y deducciones de distinto nivel de complejidad” (Miralles, Gómez y Arias, 2013, p. 101).
La educación representa el marco base en el que articular las acciones necesarias para la puesta en marcha de la denominada alfabetización digital, impulsora, asimismo, del refuerzo de un paradigma del proceso educativo cada vez más orientado hacia el estudiante como agente activo de su propio proceso de aprendizaje. Esta alfabetización, igualmente, favorece la motivación, a partir de los recursos textuales, visuales, sonoros y comunicativos disponibles, desencadenantes de intereses e implicaciones efectivas del alumnado en los distintos programas educativos desarrollados en tiempos y ritmos más flexibles y autónomos. Para ello, resulta imprescindible la adquisición docente de las competencias didácticas, tecnológicas y tutoriales necesarias (Del Moral y Villalustre, 2012), con el objeto de alcanzar una integración tecnológica eficaz en el aula y para el desarrollo de habilidades tecnológico-digitales en el alumnado.
Desde esta perspectiva, la incorporación operativa de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) en el aula precisa de la adaptación a contextos educativos en continuo cambio, del fomento del trabajo cooperativo-colaborativo, del trabajo autónomo y del aprendizaje competencial para la resolución de problemas. Las TIC y el desarrollo de la competencia digital permiten, en entornos educativos, la interactividad en el proceso de enseñanza y aprendizaje, e impulsa la innovación docente. En este sentido, el trabajo por competencias prioriza el enfoque constructivista, fomenta el aprendizaje autónomo, el trabajo cooperativo-colaborativo, la transferencia de aprendizajes, la integración operativa de las TIC y la interdisciplinariedad, orientaciones a las que el profesorado deberá dar respuesta desde el diseño de los planes y programas de estudio de formación inicial (Guitert i Catasús, Romeu y Pérez-Mateo, 2007; Herts y Sempere, 2011; Palomares y Garrote, 2010).
En esta línea, las WebQuests y los Cursos Online Masivos y Abiertos –en adelante, MOOCs-, unidos al crecimiento y generalización de las TIC, dan cuenta, de forma dirigida y satisfactoria, de las nuevas formas de enseñar y aprender o de pedagogías emergentes, validando su potencial didáctico, en consecuencia, en la formación inicial del profesorado de Educación Primaria.
Este artículo analiza las experiencias y concepciones metodológicas del profesorado en formación de Educación Primaria sobre el aprendizaje colaborativo con WebQuests y MOOCs en el área curricular de Ciencias Sociales. El estudio centra su interés en la vinculación de estas dos herramientas didácticas a la adquisición de competencias básicas y su potencial para la capacitación en Conocimiento Didáctico del Contenido. Los resultados obtenidos demuestran la necesidad educativa de transferir e integrar, de forma operativa y funcional, el avance y generalización de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación en los planes de estudio de formación del profesorado.