La presente investigación tiene como objetivo de estudio ayudar a disminuir la deserción académica universitaria mediante el buen manejo de finanzas personales.
La hipótesis planteada es: Al crear una buena conciencia del manejo de las finanzas personales se puede mitigar en gran manera la deserción universitaria por falta de medios económicos, permitiendo que más jóvenes puedan tener una mejor calidad de vida no solo para ellos sino para todo su núcleo familiar y si el núcleo de la sociedad está creciendo y está mejorando, indudablemente todo un país va a crecer.
Todo el estudio se basa en la definición de la deserción estudiantil planteada por Correar y Páramo donde mencionan que: la deserción estudiantil no sólo se entiende como el abandono definitivo de las aulas de clase, sino como el abandono de la formación académica, independientemente de las condiciones y modalidades de presencialidad, es decisión personal del sujeto y no obedece a un retiro académico forzoso (por el no éxito del estudiante en el rendimiento académico, como es el caso de expulsión por bajo promedio académico) o el retiro por asuntos disciplinarios. La investigación se apalanca en estudios realizados por entidades académicas y gubernamentales que están preocupados y quieren buscar soluciones al problema planteado.
Los beneficios que tienen los países cuando tiene su población formada son enormes, tienen una mano de obra calificada, es decir productos y/o servicios con una mejor calidad, impulsa el crecimiento económico en varios sectores, atrae inversión extranjera, entre otras cosas; los gobernantes conocen estos beneficios y se preocupan en garantizar la educación en todos los niveles y a todas las personas sin hacer ningún tipo de excepción, pero la cantidad de dinero a invertir no es igual en todos los países, depende de una serie de variables, prioridades, cultura y el plan de gobierno.
En Colombia, el número de alumnos matriculados en el 2014 fue de 10.278.211 en educación formal en los niveles de preescolar, básica, primaria, secundaria y media, abarcando la zona rural y urbana (DANE, 2015). Según el Ministerio de Educación Nacional (2017), el número de estudiantes matriculados en instituciones en el 2014 para niveles de formación técnica profesional, tecnológica, universitaria, especialización, Maestría y Doctorado fue de 2.220.652.
“Solo el 37,2% de los jóvenes colombianos continúo sus estudios o se capacitó después de egresar de la escuela secundaria en el 2010, los jóvenes representan casi el 30% de la población en edad de trabajar, lo cual representa una enorme posibilidad para el desarrollo del país” (Banco Mundial, 2013).
La Universidad del Rosario (2017) afirma que para el Ministerio de Educación Nacional las cinco (5) principales causas de deserción en las universidades fueron:
• Problemas personales. El estudiante experimenta cambios familiares o personales que los obligan a desertar.
• Socio económicos. El estudiante tiene problemas económicos para cubrir los gastos académicos y los de manutención.
• Académico. El estudiante no cumple con los niveles académicos solicitados por la institución académica para cursar una o varias asignaturas.
• Orientación Vocacional. El estudiante no conoce sus aptitudes vocacionales.
• Institucional. El estudiante no se identifica con el enfoque dado por la institución académica.
Algunas encuestas aplicadas en la presente investigación, se han realizado a nivel interinstitucional, es decir, no se enfoca en una sola universidad, porque lo que se busca es encontrar comportamientos homogéneos en los estudiantes universitarios, egresados y cuerpo administrativo.
El tipo de diseño de investigación es una mezcla de investigación exploratoria, investigación documental e investigación de campo; los métodos, técnicas e instrumentos utilizados fueron: Análisis - Síntesis, Deductivo - Inductivo, Histórico - Lógico y empírico. Las técnicas utilizadas fueron: Observación, Entrevista, Encuesta y Triangulación.
Los resultados se agrupan en tres pilares:
• Información General: Características de la población Objetivo.
• Inteligencia Financiera: Medir que tan inteligente financieramente hablando es la población objetivo
• Inteligencia Emocional: Calle, Cleves, Saavedra y Velásquez sostienen que el éxito académico y profesional no depende únicamente de los conocimientos teóricos – prácticos adquiridos en una institución educativa, sino que es necesario ahondar en el conocimiento de las emociones fortaleciendo el capital humano. Para la medición de este pilar se empleó el TMMS – 24.
Al final de evaluar todo el estudio, se propone incorporar un curso en el plan de estudios de todas las carreras universitarias.