Resumen de ponencia
Justicia cognitiva o los retos de interculturalizar la universidad colombiana
*Elizabeth Castillo Guzmán
Al igual que otros países del continente, Colombia experimentó para los años noventa, la era democratizadora derivada de las reformas a sus constituciones. En el marco del estado liberal y la economía de mercado, países como el nuestro, asumieron en su discurso fundacional, la diversidad cultural como rasgo de la nacionalidad contemporánea y consagraron los derechos de la multiculturalidad de los grupos étnicos. Así que de ser vistos como minorías subordinadas los pueblos indígenas y afrodescendientes pasaron a ocupar el estatus de la etnicidad de finales del siglo pasado en Colombia. Este reconocimiento llevado a la arena de las luchas sociales más recientes, ha mostrado los tremendos problemas de inequidad, exclusión y discriminación de nuestro sistema político y económico. En el terreno educativo los derechos de las llamadas “minorías étnicas” ha contado con un tratamiento marginal al tiempo que han surgido nuevas agendas en materia de la educación propia y la educación intercultural como enfoques posibles.
Nos interesa en este trabajo abordar algunos aspectos referidos al modo como particularmente la universidad colombiana ha enfrentado los retos de nuestra multiculturalidad étnica. Consideramos fundamental mostrar elementos históricos, políticos e institucionales presentes en el fenómeno concreto del ingreso de estudiantes indígenas y afrocolombianos a la educación superior. Este ejercicio, permite abrir el debate sobre las condiciones de posibilidad que tienen los derechos de la multiculturalidad en el marco de estados como el nuestro, cuya retórica sobre la diversidad poco tiene que ver con las acciones de garantía de los derechos.
La presencia de indígenas y afrodescendientes en las aulas de las universidades convencionales no es un hecho reciente en países como Colombia, por el contrario, mucho antes de haber obtenido su reconocimiento político y jurídico como grupos étnicos en 1991, ellas y ellos transitaron por el mundo de la educación superior, muchas veces invisibles en su “diferencia cultural”. La novedad tiene que ver con el tratamiento que este fenómeno adquiere en el ámbito de las políticas de educación superior, la formulación de programas y la producción de saber experto sobre universidades y multiculturalidad.
Para finales del siglo XX el asunto de la diversidad cultural y la educación cobró relevancia en muchos ámbitos de la vida universitaria colombiana. Surgieron programas, grupos de investigación e incluso pregrados que promueven los debates en torno a los problemas de la interculturalidad, la diferencia cultural y la inclusión educativa. Los universitarios indígenas y de comunidades negras, ahora reconocidos como estudiantes de admisión “especial”, son vistos con los nuevos lentes de la multiculturalidad y entonces aparentemente adquieren un estatus diferenciado en las instituciones de educación superior (IES). El camino recorrido en esta materia durante casi tres décadas en Colombia permite reconocer algunas trayectorias respecto del lugar y trámite de esta diferencia cultural en el mundo de las IES. Las tendencias que reseñaremos brevemente en esta ponencia, constituyen un ejercicio metodológico que nos sirve ahora para dejar sentado un debate sobre las políticas del conocimiento y la multiculturalidad al interior de las universidades colombianas colombiana y el capitalismo cognitivo que hace carrera en el ámbito de las reformas de la educación superior, pues La historia de la universidad en América Latina y en Colombia es también parte de la historia de la imposición del proyecto moderno encargado de llevar a cabo el progreso de la nación a través de la modernización. En este paradigma de la modernidad ha jugado un rol fundamental la noción de conocimiento, la cual ha privilegiado la herencia eurocéntrica amparada en la idea de la racionalidad occidental para el logro de sus objetivos de civilizar e ilustrar a sus ciudadanos. En ese sentido, las universidades han sido depositarias de la colonialidad del saber como modelo de conocimiento.