Print Friendly and PDF



Resumen de ponencia
El cierre de escuelas rurales en Chile y su potencial inclusivo: una forma de desigualdad poco visible

*Carmen Gloria Núñez



Chile figura como uno de los países de la OCDE con mayor desigualdad en el ingreso, con ciudades con una alta segregación territorial y una fuerte segregación escolar por ingreso económico; siendo el nivel de segregación socioeconómica de la población escolar chilena comparativamente alto a nivel internacional, según fuentes del propio Ministerio de Educación. Para hacer frente a la segregación escolar, se promulga la Ley de Inclusión Escolar en el año 2016, la que trae nuevos desafíos a las escuelas en el logro de una cultura escolar inclusiva y participativa, dado este contexto marcado por la desigualdad y la segregación en sus diferentes manifestaciones.
Por otra parte, la educación rural ha sido sumamente descuidada por parte del Estado, lo que se ha evidenciado en el cierre masivo de escuelas rurales a lo largo de todo el país. No existen cifras oficiales publicadas por las autoridades ministeriales, por lo que una parte de nuestras investigaciones se ha abocado a su recuento, con el fin de dimensionar su real magnitud. Según nuestros cálculos, entre el año 2000 y 2016 se han cerrado 969 escuelas rurales municipales, de un total de 3.807 que existían en el año 2000. Una de las razones oficiales es la disminución de la matrícula, que dado el sistema de financiamiento de subvención a la demanda, hace que la escuela no pueda subsistir con pocos estudiantes. Asimismo, de las escuelas rurales que funcionan, a una parte se les ha modificado su denominación como tales y han pasado a ser consideradas urbanas por el Ministerio de Educación; esto debido a los cambios en los planes reguladores de los terrenos en los que se encuentran. Sin embargo, su población y su contexto continúa siendo rural, así como su modalidad pedagógica continúa siendo el aula multigrado.
Tal como nuestras investigaciones muestran (Fondecyt Iniciación N° 11110317, DI 189.742/2010, DI 037.319/2011, DI 037.441/2015) la escuela en contextos rurales representa un motor de desarrollo comunitario, puesto que es el gran eje articulador de la cohesión social. El cierre escolar afecta la cohesión social en distintos niveles: 1) a nivel macroinstitucional, en que se debilita el vínculo entre escuela-comunidad y Estado, pues la escuela en ambos casos es la única institución que ejerce un rol de articulador social, afectando el vínculo de la comunidad con redes más amplias. 2) A nivel comunitario se profundiza la fragmentación de las relaciones entre los actores sociales, perdiéndose progresivamente el sentido de lo colectivo. Así, se debilitan los procesos de participación, tanto en la escuela, como en las organizaciones comunitarias, restringiéndose al ámbito privado, con lo cual se retrae el tejido comunitario. Además, se suman otros procesos emergentes, como el debilitamiento de la Junta Vecinal por ejemplo. En este sentido, los resultados muestran que las escuelas rurales se instituyen dentro de dichas comunidades como organizaciones comunitarias que actúan como pilares centrales para las localidades. 3) A nivel individual los miembros de la comunidad pierden su motivación por participar en proyectos colectivos, además los resultados dan cuenta de que las mujeres aparecen como uno de los grupos más afectados por el cierre escolar, pues pierden el único espacio de participación social fuera del hogar.
Sin embargo, las escuelas rurales poseen grandes potencialidades en términos de inclusión. Son escuelas adaptadas a sus contextos culturales y territoriales, son articuladores comunitarios, reciben a sus estudiantes sin considerar su nivel socioeconómico ni su etnia. Por otro lado, un porcentaje importante (53.8%) de ellas funcionan bajo modalidad de aula multigrado, en la cual niñas y niños de distintas edades aprenden en una misma sala con un mismo profesor. En este sentido, muchas escuelas rurales enfrentan los desafíos asociados a la diversidad, desarrollando prácticas inclusivas de manera previa a la ley de Inclusión.
Lo anterior da cuenta de las características y dinámicas particulares de la escuela rural, que le otorgan especificidades que la diferencian de la escuela urbana y que, sin embargo, no han sido consideradas. Las investigaciones internacionales y las nuestras relevan el lugar central que ocupa la escuela rural para las comunidades. Resulta un despropósito el cierre masivo de estas escuelas bajo un razonamiento de comparación con la escuela urbana, en especial cuando se levanta un discurso y políticas educativas orientadas al logro de mayor equidad y de una sociedad menos desigual.




......................

* Núñez
Escuela de Psicología. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso - EPUCV. Viña del Mar, Chile