Una disputa ética entre cuestiones metódicas: el positivismo de José Medina Echavarría y la filosofía de José Gaos.
Oliva, Gastón
Las propuestas teóricas positivistas históricamente se han caracterizado por un énfasis en la fundamentación de su desarrollo a partir de un método científico consistente. Tal método científico en las Ciencias Sociales, las cuales buscan mantener en los datos empíricos un punto de apoyo fuerte, es un elemento al que recurrentemente se dirigen los esfuerzos especulativos, y no sin buenas razones. A diferencia de las ciencias duras, en las sociales esto se hace presente constantemente debido a que todo dato empírico, como un elemento compuesto con una parte de construcción teórica, remite al marco conceptual que permite su construcción. En la práctica argumentativa no es raro encontrar que para refutar un dato, o su interpretación, se evite el ámbito del desarrollo en que este puede ser coherente con el resto de la teoría, y se recurra a desmontar los supuestos a partir de los que es empleado. Rápidamente se llega a la cuestión por el método, y si permite categorizar como científico a tal desarrollo teórico-empírico. Y una vez aquí lo que queda por desmontar es la idea de que algo así como un método con ciertas características sea el encargado de tal categorización, las consecuencias de dicho status para una teoría, el significado y el valor de un desarrollo en estos términos para el curso histórico de la humanidad y la posibilidad de llegar conocer siquiera algo.
Desde el positivismo se le ha delegado a la filosofía la tarea de la crítica metodológica, a veces como una estrategia para demarcar el trabajo que estrictamente le corresponde a las Ciencias Sociales, de modo que la discusión epistemológica no resulte un impedimento para la producción de conocimiento. Sin embargo, estas cuestiones siempre han retornado a las Ciencias Sociales, los métodos se han multiplicado, y este hecho no les ha ahorrado tener la carga de la prueba al momento de fundamentar el conocimiento acerca de los fenómenos sociales. El intercambio entre J. Medina Echavarría y J. Gaos es una actualización de esta problemática en la que el estudio de lo social busca ser reconocido como ciencia, y la filosofía, que en su crítica metodológica encuentra, por un lado, las deficiencias del discurso científico, y por otro, revaloriza la especulación teórica reclamando un lugar para su disciplina en el ágora de la comunidad científica. Entre los matices positivistas de Medina y la crítica filosófica de Gaos, encontramos dos intelectuales que han delineado sus posturas a partir de biografías con puntos en común muy significativos. En sus diferencias teóricas se trazan las personalidades que, en circunstancias históricas compartidas, les han exigido actuar conforme a sus propios compromisos. De alguna forma las respuestas –históricas, relativas a su época- que hallaron en articular un proyecto de ciencia positiva, en el caso de Medina, o en hacer una crítica de la racionalización técnica de la época, reclamando un giro ético-reflexivo de las ciencias en el caso de Gaos, son expresiones de un mismo impulso: dar con un curso de acción que diera cuenta y superara la situación crítica del hombre durante la Segunda Guerra.
Este trabajo tiene como impulso inicial el contrapunto entre estos dos intelectuales en la revista “Cuadernos Americanos”. En el segundo número, en 1942, es publicado el intercambio entre ellos bajo el nombre “En busca de la Ciencia del Hombre”. Gaos abre la discusión con una crítica al proyecto que Medina Echavarría tiene para la reconstrucción de las Ciencias Sociales. Esta crítica, sostengo en el trabajo, no solo es metodológica, señalando las consecuencias de un desarrollo técnico desmesurado, acelerado y ampliado por lo que las ciencias sociales pueden saber del hombre, y que no contemple los alcances, o mejor dicho, los límites, de las capacidades humanas. La crítica de Gaos también es ética, y esto a partir de la desmesurada pretensión de conocimiento del hombre, entre los cuales se contaría Medina Echavarría, quien con su proyecto de reconstrucción tal como lo propone en “Sociología: teoría y técnica” (1941), parte de principios positivistas, buscando hacer que los estudios sociales retomen el camino de la ciencia.
Comenzando en al plano de lo metodológico, mediante un momento epistemológico traspasa los límites de estas clasificaciones, y al adentrarse en el plano de lo axiológico, es que se puede apreciar en los supuestos de las principales reivindicaciones, el signo distintivo que cada uno pretende darle a la Ciencia del Hombre, sus fines, y sobre todo sus implicancias políticas. Es el plan de este trabajo, el partir de la discusión por el método, adentrarse en la acusación y la defensa ética de fondo, para finalmente entender cómo, el filósofo y el sociólogo, vuelven al plano de lo epistemológico, cargándolo de sentido político y de compromiso social. Medina Echavarría, desde un humanismo ilustrado, Gaos, desde una ilustración no menos humanista desde su formación, pero sí más pesimista respecto del rol del conocimiento histórico para el hombre. Ambos enarbolan el valor de la libertad, y analizan su relación con la -tal vez mínima- posibilidad de conocer algo sobre el curso de la historia.
Sus intercambios, más allá de las implicancias teóricas, son ilustrativos del trabajo y del compromiso del intelectual con su época, y allí reside el valor de su recuperación. En momentos en que las Ciencias Sociales aún deben cargar con el peso de su justificación, las dos aproximaciones a la Ciencia del Hombre, antes que indicarnos de cuál podríamos prescindir, nos persuaden de lo que no puede faltarnos hoy como cientistas sociales.
Bibliografía
- Gaos, J., y Medina Echavarría, J. (Marzo - Abril 1942). En busca de la ciencia del hombre. Cuadernos americanos, nº2, 103-114.
- Medina Echavarría, J. (1941). Sociología: teoría y técnica. México: FCE.
- Medina Echavarría, J. (1999). Vida académica y sociedad. En Responsabilidad de la Universidad. Textos de JME y José Gaos. México: Colegio de México.
- Medina Echavarría, J. (2009). Reconstrucción de la ciencia social, Las ciencias sociales en la educación. En Responsabilidad de la inteligencia (29-57, 107-117). México: FCE.