La ponencia pretende exponer, a partir de los planteamientos propuestos por Max Weber, un debate teórico-analítico, enfocado en el papel de la educación como mecanismo que posibilita el ascenso y la movilidad social; para tal fin se retomará la teoría de la estratificación, centrándose en la distribución del poder social representada por las clases y los estamentos que presenta el sociólogo alemán. Igualmente, se tendrá en cuenta su célebre teoría sobre la acción social, en tanto que, la decisión de los actores por escoger y desarrollar un programa académico, así como sus respectivos resultados en el ámbito profesional y laboral, dependen en buena medida por las racionalidades o no que se le impregnen a sus decisiones, esto es, siguiendo precisamente a Weber, desde las decisiones con arreglo a fines y a valores desde una perspectiva racional o por el contrario, con arreglo a emociones o tradiciones. Para Weber una acción social es considerada como tal, debido a la carga de sentidos, motivaciones y racionalidades. Las diferentes formas de racionalidad, permiten vislumbrar los significados otorgados culturalmente a dichas acciones; en esta medida, el concepto de acción social, se pretende utilizar en el análisis de la movilidad social y su relación con el ámbito educativo (Weber, 1995 pág 6).
Esta reflexión estará articulada al desarrollo del proyecto Medición del impacto de la educación superior regionalizada de la universidad de Antioquia. Estudio de caso en los programas de ingeniería, sociología y educación en la sede del Carmen que se encuentra en curso en la Universidad de Antioquia y de donde se pretende, medir el impacto de la formación profesional ofrecida por el programa de regionalización de la Universidad de Antioquia en los pregrados de Ingeniería, Educación y Sociología de la sede del Carmen de Viboral en los últimos cinco años.
La vigencia y pertinencia teórica de Max weber, se comprueba con la amplitud de posibilidades que ofrece su teoría sobre la estratificación, para identificar los procesos de movilidad social en el campo educativo, en este caso, en el ámbito profesional de los egresados de la Universidad de Antioquia de la sede Oriente. Ya lo advertía el sociólogo británico Anthony Giddens que “Weber nos ofrece lo que no existe en Marx: un estudio explícito del concepto de clase” (Giddens, 1979, pág45), pero, además del importante aporte de las clases, en su conjunto, siguiendo nuevamente a Giddens “[…] el enfoque de Weber comparte mucho más que una semejanza formal con el establecido por Marx, dado que Weber acepta que “la propiedad y la carencia de propiedad” son las categorías básicas de todas las situaciones de clase”(Giddens, 1979, pág87). En definitiva, Weber ofrece una perspectiva más amplia en su teoría, que permite analizar fenómenos más complejos y diversos que se presentan en la actualidad, en donde el tema de la educación y el lugar que ocupan los actores sociales, depende de diversos factores, en donde seguramente la clase, el estatus y el poder social y político, se entrecruzan entre sí y con respecto a las acciones sociales que permanentemente realicen
Weber (1944) define el concepto de clase como todo grupo humano que se encuentra en unas condiciones comunes determinadas por el mercado (de bienes o trabajo), es decir, en una misma situación de clase, mediada por la posesión y la no posesión de medios de producción (pág.683).
A la luz de lo anterior, desde la teoría weberiana se presentan 3 categorías de clases a tener en cuenta:
Primero la clase propietaria que hace referencia a “aquella en que las diferencias de propiedad determinan de un modo primario la situación de clase” (Weber, 1944 pág.242), esta, a su vez, presenta dos subcategorías: las clases propietarias positivamente privilegiadas que son típicamente rentistas y las clases propietarias negativamente privilegiadas que son típicamente sujetos-objetos de propiedad, deudores y pobres; entre ambas clases se encuentran las clases medias, que se hallan integradas por las capas de toda especie de los que equipados con propiedades o con cualidades de educación, sacan de ellas sus ingresos (Weber, 1944 pág.243)
Luego se encuentra la clase lucrativa, que se caracteriza porque “(…) las diferencias de propiedad determinan de un modo primario la situación de clase” (Weber, 1944 pág. 242). En su interior se encuentran la clase lucrativa positivamente privilegiada, que son típicamente empresarios y las clases lucrativas negativamente privilegiadas que suelen ser trabajadores en sus distintas especies cualitativamente diferenciadas, es decir, calificados, semicalificados y no calificados o braceros (Weber, 1944 pág.244).
Nótese que en este caso la posición del profesional se ubicaría al interior de la clase lucrativa negativamente privilegiada, lo que podría implicar menores posibilidades de ascenso dentro de esta clase, contrario a lo que sucede en la clase propietaria, ya que estos al ubicarse en la clase media tienen mayores posibilidades de ascender.
Por último, se encuentran las clases sociales, definidas como “(…) la totalidad de aquellas situaciones de clases entre las cuales un intercambio personal y en la sucesión de las generaciones es fácil y suele ocurrir de un modo típico” (Weber, 1944 pág.242). Al interior de esta puede encontrarse los intelectuales sin propiedad y los expertos profesionales y las clases de los propietarios y de los privilegiados por educación (Weber, 1944 pág. 244).
De acuerdo con esto, puede observarse cómo la educación se convierte en una característica que permite al individuo fluctuar entre varios tipos de clases, es decir, no puede analizarse el papel del profesional dentro de la estructura social como algo hermético o estático, por el contrario, estos sujetos pueden ser tanto clase propietaria como clase lucrativa e incluso definirse como clase social en sí mismos. La acción social de cada actor, igualmente afectaría procesos de movilidad, si se tiene en cuenta que, desde las categorías expuestas al comienzo, cada individuo, en interrelación con otros, ejecuta actos que racionalmente o no, van determinando el devenir de cada quien, razón por la cual, se puede evidencia desde la investigación, cuáles son las orientaciones que los individuos le entregan a sus proyectos de vida, en este caso de orden educativo.
Lo anterior podría resumirse en que la clase se caracteriza por ser una pluralidad de hombres cuyo destino está determinado por las probabilidades de valorizar en el mercado sus bienes o su trabajo (Weber, 1944 pág.684), de modo que, si esto no sucede, se pasaría a hablar de un estamento.
Weber (1944) llama situación estamental a todo componente típico del destino vital humano condicionado por una estimación social especifica – positiva o negativa- del honor, fundada tanto en el modo de vida y, en consecuencia, en maneras formales de educación, como en un prestigio hereditario o profesional (pág. 245).
En este sentido, si el orden estamental corresponde a la distribución del honor, podría decirse que este despliega, al igual que el orden clasista, una escala de grupos superpuestos verticalmente, donde las relaciones de súper y subordinación son inherentes, ya que la estructura estamental implica un reconocimiento de honor que se manifiesta en la exigencia de un determinado modo de vida que abarca educación, tipo de trabajo, entre otros, a todo individuo que aspire a pertenecer al estamento (Duek & India, 2006 s,p).
En base a lo anterior, podría decirse que la educación no solo otorga al individuo ciertas posibilidades de movilidad en las diferentes clases sociales, sino que le da, también, un cierto honor o prestigio que podría ser dado por el pregrado elegido, por la institución educativa de la que egresó e incluso por el costo de la educación, teniendo en cuenta que esto podría otorgarle privilegios estamentales, lo que podría repercutir en las posibilidades que tiene el profesional de ocupar un lugar en la clase propietaria positivamente privilegiada (Weber, 1944 pág.242).
A pesar de lo anterior, cabe resaltar que, si bien el honor del estamento en algunos casos puede relacionarse con una situación de clase, esto no siempre sucede, ya que las divisiones estamentales de la sociedad no tienen que ver con diferencias económicas de posición en los mercados de bienes y de trabajo, sino que aluden a diferencias sociales de prestigio, status u honor. En este caso las accione sociales también juegan un papel preponderante, en tanto que, tanto la clase como el poder estamental, podrían hacer referencia a una especie de hibrido entre acciones o significados sociales ligados a aspectos con arreglo a fines con respecto a acciones con arreglo a valores o incluso, con acciones enmarcadas en lo tradicional. Esto último, ampliamente vinculado con los referentes y significados socioculturales del honor social y estamental que pueden identificarse en el ámbito educativo.