Resumen de ponencia
Las políticas regresivas en educación en el Brasil actual
Grupo de Trabajo CLACSO: Políticas educativas y derecho a la educación
*Dalila Andrade Olivera
Con el golpe de ocurrido en 2016, con el impeachment de la presidenta Dilma Rousseff y su consumación recién con la prisión sin pruebas del presidente Lula, el país enfrenta una crisis política sin precedentes que tiene reflejos en diversos espacios. El gobierno de Michel Temer puso en marcha una política de austeridad nunca antes vista, consiguió aprobar una enmienda constitucional (n° 95) que congela el gasto con políticas sociales por los próximos 20 años. Tal ley tiene impacto directo sobre las políticas sociales, incluyendo la educación. El proyecto de ley, quedó conocido como la PEC de la muerte, por parte de los movimientos sociales, que reconocían en esa medida una amenaza directa al mantenimiento de derechos duramente conquistados en las últimas décadas. En el campo de la educación, sindicatos docentes y, principalmente, organizaciones estudiantiles que se destacaran por la ocupación de escuelas y universidades públicas. Toda esa movilización no fue considerado por los parlamentares y, por supuesto por el gobierno. Como el proceso del impeachment, tales votaciones, en el Congreso Nacional, fueron marcadas por el fisiologismo. Estos cambios se expresan desde el punto de vista presupuestario en el retorno de la ideia de “austeridad” que predominó en los 90, en ápice del neoliberalismo.
En términos comparativos con el periodo de los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) hay una clara disminución del presupuesto. En el caso de la Educación, en 2017, muchos programas disminuirán su presupuesto y otros están suspensos, sobre todo aquellos que inciden sobre la desigualdad racial y de género. Con la ley de reducción de las inversiones, la proyección indica que, en los próximos 20 años, la parte para el pago de la deuda pública continuará creciendo mientras que los recursos destinados a las políticas sociales, entre ellas la educación, se encogerán. Eso tiene impactos en algunas de esas políticas que hicieron tanta diferencia para importantes sectores de la población se encuentran actualmente amenazadas y pueden ser descontinuadas. El siglo XXI en Brasil tuvo un inicio marcado por un gobierno democrático-popular compuesto por una amplia coalición partidaria liderada por el Partido de los Trabajadores con, Lula da Silva, electo presidente de la República (2003-2010). Con dicha elección se inaugura un período en la historia del país que —después de veintiún años de dictadura militar y una década de reformas neoliberales - comienza a experimentar algunas inversiones de prioridades en su agenda política. Un conjunto de medidas que, por iniciativa del gobierno federal, acabaron por promover una inversión en la agenda de la educación. Algunas políticas, acompañadas por un considerable abanico de programas sociales que tenían como objetivo eliminar la condición de la pobreza y reducir la desigualdad de los que se encontraban al margen de los sistemas regulares de educación y de empleo, representaron un importante mecanismo de promoción de justicia social. También fue un período de diálogo con los movimientos sociales e asociaciones académicas que resultarán en la aprobación del Plan Nacional de la Educación. Aún así, Brasil no consiguió revertir sus indicadores de desigualdad al punto de superar esa llaga histórica, lo que es bastante preocupante dado el cuadro político brasileño actual. En sus medidas el gobierno apunta para una clara alianza con sectores privados sin diálogo con los movimientos sociales, sindicales o asociaciones académicas, eso se expresa en muchas medidas (por ejemplo en cambios hechos en la composición del Consejo Nacional de la Educación y en golpe del Fórum Nacional de la Educación). Otro retroceso es la Reforma de la enseñanza secundaria que, entre otras cosas, flexibiliza el currículo, sacando la obligatoriedad de las humanidades, centrando la formación en portugués y matemática. En esto contexto, esta presentación pretende explorar algunas dimensiones de esa crisis en el campo educativo identificando a los principales protagonistas en las luchas de resistencia a las políticas regresivas en curso.