Bogotá, es la capital de la República de Colombia y constituye el centro poblado más grande del país. Con una extensión de 1.775 Km2, concentra la mayor oferta de acceso a bienes y servicios, así como la presencia de las entidades administrativas y gubernamentales de orden nacional. Tiene aproximadamente 7.971.903 habitantes según la Secretaría Distrital de Planeación.
Pese a ser una ciudad receptora de población proveniente de la ruralidad y de población en condición de desplazamiento, el conflicto armado aparece en la realidad urbana, como una condición que fue vivida únicamente en las zonas rurales y remotas del país y que además, no involucra a la capital como centro de poder.
La oferta educativa en Bogotá está conformada por 2.170 instituciones educativas. El 11.4% de la matrícula oficial, está concentrada en Ciudad Bolívar, siendo superada únicamente por Bosa y Kennedy, localidades que sumadas a Suba completan el 49% de la matrícula total de la ciudad.
Cuando se le preguntó a un grupo de jóvenes de secundaria y media de un colegio público en Bogotá por el lugar de origen de sus familias, en su mayoría, reconocieron que sus padres o abuelos llegaron a la capital expulsados por causas directa o indirectamente relacionadas con el conflicto armado. Este sencillo ejercicio abrió un abanico de respuestas que van desde la huida por la disputa bipartidista en generaciones de abuelos, pasando por la búsqueda de oportunidades laborales y escolares que en los territorios de sus padres no existían, hasta el desplazamiento forzado como consecuencia de las acciones de algún actor armado (Fuerzas militares estatales, insurgencias o grupos paramilitares).
Colombia se encuentra en una coyuntura histórica y política particular en la que urge reafirmar los caminos de reconciliación y la superación del enfrentamiento armado vivido durante más de cincuenta años. Se trata de un conflicto con profundas raíces de carácter social, político y económico y con expresiones a lo largo y ancho del territorio nacional y en todas las dimensiones de la vida. Durante las últimas décadas se llevaron a cabo procesos de paz con grupos insurgentes y en la actualidad, además del acuerdo alcanzado en el 2016, luego de cuatro años de diálogo con las Fuerzas Armadas Revolucionarios de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC – EP), también existe un escenario de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
En la actualidad, el proceso alcanzado tiene el reto de lograr la implementación del acuerdo. En un primer momento, mediante el trámite de las reformas legislativas para la consolidación de un marco normativo que permita adelantar transformaciones más profundas para resolver las causas que desencadenaron el enfrentamiento armado. Pero además, el reto de la implementación implica la apropiación del conjunto de la sociedad colombiana, con el fin de garantizar por parte de los actores involucrados, la ejecución en términos reales de lo acordado en todos los escenarios.
El 25 de marzo de 2015, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos firmó el decreto que reglamenta la Ley 1732 de 2015, acerca de la implementación en todos los establecimientos educativos de carácter público y privado de la “Cátedra de la Paz”. Sin embargo, algunas instituciones educativas particularmente del sector público en Bogotá, ya tenían un trabajo previo sobre estos temas, pero además con una perspectiva que incluso trasciende la planteada por el decreto del gobierno nacional. Según las declaraciones del mandatario, el objetivo principal de esta iniciativa tiene que ver con el fomento de la convivencia y el compañerismo en los centros educativos.
Previo a la implementación de la Cátedra de la Paz han existido iniciativas de trabajo en las instituciones educativas sobre la construcción de memoria, el abordaje de la historia reciente del país, los Derechos Humanos, la resolución de conflictos, entre otras. Lo anterior, ha posibilitado impulsar la discusión sobre los aportes de la escuela como espacio central para la construcción de paz y memoria, pero además, su importancia como escenario de reparación, verdad y reconciliación nacional.
El presente trabajo tiene como tema central, indagar acerca de los antecedentes conceptuales o académicos que se han propuesto para abordar las narrativas de las y los estudiantes de las escuelas públicas en Bogotá y sus familias, acerca del conflicto armado. Qué se ha dicho y cómo se han abordado interrogantes acerca del enfrentamiento armado en la enseñanza de historia reciente. Qué ejercicios se han desarrollado acerca de la construcción de memoria y paz en las instituciones educativas de carácter público de la ciudad.
Es fundamental el reconocimiento de la escuela como un escenario transformador que posibilita la comprensión de lo que ha sucedido en el país y la importancia del momento histórico actual desde una perspectiva multivocal. En este este sentido, se indaga aquí acerca de ¿Cuáles son los sentidos comunes y narrativas sobre el “conflicto” que tienen las y los estudiantes de una institución educativa pública de Bogotá y sus familias? ¿Cómo las escuelas públicas bogotanas han estudiado el conflicto social político y armado vivido durante las últimas décadas en Colombia? A partir de explorar iniciativas de construcción de memoria y paz, adelantadas en los establecimientos educativos, ¿Cómo se han propiciado desde las escuelas, procesos de memoria y construcción de paz?
Esta ponencia acude como categoría central a la memoria, aquella que es disputada social y políticamente a partir de un juego de saberes y de emociones que incluyen recuerdos, olvidos, silencios, denuncias, fracturas y vacíos. Que crea y fortalece filiaciones o sentidos de pertenencia con determinados grupos o comunidades y que además dota de sentido al pasado en el presente. La perspectiva de memoria que interesa aquí abordar tiene que ver con aquella que es dinámica, multivocal y que en esa medida reconoce que hay otras memorias, unas hegemónicas u oficiales y otras, las de los marginados y excluidos que pueden cobrar igual o mayor importancia para la construcción de la paz y la reconciliación del país.