A partir de los años 70s del siglo XX se fue conformando un escenario signado por el incremento de la pobreza y de sus modos de manifestarse, pasando de ser considerada como un problema de las economías subdesarrolladas para adquirir un carácter global. En los últimos decenios la pobreza y la inequidad se han convertido en el centro de atención de académicos, instituciones internacionales, gobiernos nacionales, movimientos sociales, partidos políticos, entre otros. Ello se ha expresado en un debate de alcance internacional donde se perciben diferentes posiciones teóricas e ideológicas al abordar este problema. A pesar de existir una cantidad importante de literatura sobre el tema con variedad de enfoques y metodologías, de estar presente en el discurso de dirigentes de gobierno de diferentes posiciones políticas, de proponerse estrategias y políticas sociales para “combatirla”, sigue siendo un problema latente en la realidad del mundo de hoy. Así será mientras las miradas y lecturas que se le hagan a la pobreza se centren en sus manifestaciones y no en las causas que la generan. El hecho de que la pobreza haya ganado tanto espacio en las investigaciones teóricas y se diseñen paquetes de políticas para enfrentarla se corresponde con las grandes magnitudes alcanzadas por ella, así como las múltiples formas en que hoy se manifiesta. Las causas de la pobreza y la inequidad fueron explicadas por Marx hace 150 años, al enunciar la Ley General de la Acumulación Capitalista. Aunque son fenómenos inherentes al desarrollo del sistema capitalista, en la medida que comienzan a ser disfuncionales a los intereses de este, van surgiendo nuevas percepciones en torno a ellas, que condicionan los modos de enfrentarla. Las grandes magnitudes de la pobreza devienen en una limitante para la acumulación ampliada del sistema capitalista, al convertirse en un freno para el desarrollo de las fuerzas productivas, limitar el proceso de realización de las mercancías, y por ende, de la plusvalía. Para la lógica de acumulación capitalista, la expansión de la pobreza y el aumento de la polarización social tienen consecuencias como: i)la expansión del círculo vicioso de la pobreza afecta la calificación de la fuerza de trabajo, y los altos niveles de productividad; ii) limita la creación de capacidades individuales para hacer uso de determinados bienes o servicios que se incorporan al mercado y que garantizan una mayor velocidad de rotación del capital, por ejemplo, el comercio electrónico. iii)por la vía de los ingresos, acentúa la contradicción capital-consumo, lo cual se manifiesta principalmente a través de la restricción de la demanda efectiva; iv) la pobreza tiene un impacto nocivo sobre el medio ambiente, —aunque no es exclusivo de ella- muchas veces asociada a malas prácticas de cultivo, aplicación de productos tóxicos, uso de tecnologías contaminantes, etc.; v) acentuación de los procesos migratorios hacia países desarrollados; la existencia de mayor fuerza de trabajo disponible impacta las condiciones de empleo de los trabajadores de esos países. vi) en el caso de los países subdesarrollados, su expresión en términos de productividad constituye un freno a la inserción competitiva en las Cadenas Globales de Valor y el upgrading. vii) genera disensos que pueden conducir a inestabilidades políticas; viii) se incrementa el peso de la política social en los presupuestos de los estados nacionales, con su consecuente expresión en la política fiscal y tributaria de los países. La pobreza, siendo resultante del propio desarrollo capitalista deviene disfuncional a la lógica del capital; he aquí, la verdadera razón del creciente interés por este problema en los últimos años del siglo XX e inicios del XXI. Como dice Samir Amin, quien reconoce la vinculación entre acumulación del capital y el fenómeno de la pauperización social: “… ciento cincuenta años atrás, Marx inició un análisis de los mecanismos que están detrás de esta vinculación, la cual, a duras penas, fue perseguida desde entonces y de ninguna manera a escala global”. A partir de lo anterior, el presente trabajo tiene como objetivo develar las razones del énfasis contemporáneo en torno a la pobreza.