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Resumen de ponencia
Modelo médico occidental y prácticas Otras en salud: un análisis desde la mirada descolonial

*Susana Solis Gómez



Esta propuesta de investigación se diseña en el contexto del Magíster en Salud Pública
Comunitaria y Desarrollo Local de la Universidad de La Frontera. Su eje es el análisis,
desde la perspectiva descolonial, de la relación existente entre las prácticas mantención y
recuperación de la salud, sostenidas intergeneracionalmente en un grupo familiar
habitante de la comuna de Paillaco, y el modelo médico occidental moderno, destacando
sus aportes, problemas y desafíos con miras hacia una práctica de co-presencia y
complementariedad.
Este abordaje surge desde la necesidad de desmontar una de las principales acciones de
la Modernidad: el transformar en desecho todo lo que es incoherente con su forma de
significar y representar la realidad. En esta línea, la hipótesis que se sostiene es que
existe una obstrucción respecto de la co-presencia de las prácticas autogestionadas de
mantención y recuperación de la salud y el sistema médico moderno, donde este produce
colonialidad respecto de las primeras, existiendo un sistema de creencias que está
exclusivamente habilitado como verdadero, sesgando la resolución de los problemas
desde una comprensión más amplia de la idea de salud. Para precisar, esta propuesta de
trabajo asume que las prácticas de mantención y recuperación de la salud de
comunidades “locales”, rurales y/o indígenas, son prácticas construidas como desecho
por el sistema médico moderno. Esta cuestión está sostenida por una relación coactiva -
antagónica y de oposición- que legitima a un sistema en desmedro del otro, produciendo
la subalternidad de personas, comunidades y territorios. Por eso, repensar en este “hoy”
los aportes, problemas y desafíos de dicha relación favorece procesos de liberación de
aquello que ha sido subalternizado. Esto último se comprende como un lógico proceso demejora de la calidad de vida en distintos territorios. Sin embargo, esto no podrá ser realidad mientras no se subviertan las condiciones que impiden que distintos grupos y sus
saberes sean co-presentes en los diferentes espacios que habitan. En este sentido,
dentro del diseño de investigación se destacan dos razones entrecruzadas; la primera
alude a otorgar importancia a los cuerpos producidos como subalternos, pues de esta
forma se amplía la posibilidad, en el marco de la salud occidental, de que adhieran a los
procesos que la recuperan. La segunda, es comprender que el sistema médico no es
infalible y que lejos está de la concreción de una práctica de complementariedad, cuestión
que arrojan los estudios existentes al respecto y, por cierto, la crítica a la Modernidad. Allí
lo que prevalece son distintas prácticas que impiden la co-presencia de ambos sistemas,
con el perjuicio que esto significa para quienes han sido inferiorizados por la relación
asimétrica impuesta por la Modernidad y por quienes ocupan el lugar de superioridad en
esa trama.
Se desea destacar, respecto de lo expresado, la dificultad que conlleva para quienes
ocupan el lugar de superioridad, el que perciban cómo la co-presencia y
complementariedad inciden en la mejora de su propia vida, pero se puntualiza al respecto
que destrabar la relación entre sistemas que operan de manera distinta respecto de la
salud es relevante. No obstante, allí subyace algo más profundo que no solo amplía los
alcances de la medicina moderna y de la que no es comprendida como tal, sino que
también brinda posibilidades futuras a la producción de otra relación con el planeta y los
seres vivos que le habitan. Esto, pues desde esta mirada emergen otras formas de
relacionarse con la vida que desestabilizan la producción de Otredad moderna. Por
ejemplo, y rescatando las nociones vinculadas a la salud mapuche, los conceptos de
“estar bien” -o küme felen en mapuzungun- y buen vivir- o küme mongen- se vuelven
importantes en este trabajo investigativo debido a que plantean una mirada que se
distancia de la perspectiva occidental, la que se expresa en el desarrollo de dinámicas
que apuntan a la mantención de la salud, y no de manera exclusiva a la atención de un
padecimiento, teniendo como eje el sostenimiento de la armonía de los territorios,
comunidades y familias. Con esto se anticipa que la crítica a la Modernidad, que es
central en el trabajo, radica en el cuestionamiento a los modelos de productividad, de
desarrollo, de clasificación social, de universalismo, de individualismo, que hoy sostienen,
solo a modo de ejemplo, diversas guerras y apropiaciones violentas de las formas de vida
existentes en distintos y complejos territorios.Para lograr lo anterior, el estudio se asienta epistemológicamente en los aportes de los estudios modernidad/colonialidad, asumiendo el modelo de salud occidental como una expresión de la matriz moderno colonial de poder instalada en los territorios de Abya Yala.
El marco metodológico de esta propuesta, se centra en un trabajo colectivo que incluye a
un grupo familiar que habita en la comuna mencionada. Con éste se realizará un proceso
investigativo, enfatizando la enunciación de su propia voz. Esto último es fundamental,
pues desde la perspectiva descolonial se vuelve necesario relevar los términos de
quiénes han sido subalternizados, ya que la Modernidad les ha ocultado. Esto, vale
indicar, otorga a la investigación un cariz genealógico que es fundamental en los procesos
descoloniales, en tanto recupera la memoria comunitaria y familiar, a la misma vez que se
vuelve un proceso terapéutico en cuanto alienta la iluminación de vínculos que la lógica
fragmentadora del pensamiento moderno ha desplazado. Lo anterior aporta tanto al grupo
familiar como también a toda la trama comunitaria de la cual es parte, en la medida en
que sus memorias y experiencias se inscriben dentro de este contexto.




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* Solis Gómez
Universidad de La Frontera UFRO. Temuco, Chile