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Resumen de ponencia
La dinámica económica y la problemática del desarrollo social en Cuba: las tareas inmediatas a solucionar

*Juan Carlos Campos Carrera
*Lázaro Peña Castellanos



Resumen de la ponencia: La dinámica económica y la problemática del desarrollo social en Cuba: las tareas inmediatas a solucionar.
Autores: Lázaro Peña Castellanos y Juan Carlos Campos Carrera
En la ponencia se abordan dos grandes temas: a) El impacto del modelo global en la dinámica de crecimiento de la economía cubana, o la vulnerabilidad de la inserción externa de la economía cubana; b) El impacto social, principalmente en el mundo del trabajo, de las medidas tomadas desde la década de los 90, hasta las derivadas de la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, con vistas a la actualización del modelo económico cubano.
La economía y la sociedad cubana en la actualidad asumen de conjunto dos retos: el crecimiento imprescindible y el desarrollo postergado. Durante años prevaleció el concepto que ambos asuntos eran solucionables en una misma trayectoria común si se lograba compatibilizar adecuadamente la estrategia y la política económica en el marco de una cosmovisión humanística y ética que fuera expandiéndose y penetrando el quehacer cotidiano de los cubanos y que a la vez fuera imponiéndose en la palestra internacional.
En el contexto del modelo global de acumulación la imbricación crecimiento y desarrollo no ha logrado, sin embargo, el diseño adecuado, y mucho menos ha logrado mostrar fehacientemente su viabilidad. Las cuestiones que se imponen son múltiples: los asuntos de la política y la estrategia económica de transición Capitalismo-Socialismo en el contexto de la globalización, las restricciones del crecimiento, la dinámica de la sociedad cubana, la dinámica socio-política del país, y, sobre todo, los impactos de las transformaciones del contexto económico y político mundial en los últimos treinta años sobre la economía y la sociedad cubana.
El desarrollo social, a partir de la aplicación de políticas sociales, debe estar sustentado por el crecimiento económico y perspectivamente por el desarrollo económico. Los cambios causados por las medidas tomadas desde la década de los 90, hasta las derivadas de la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, con vistas a la actualización del modelo económico cubano, han implicado la consecuente reconfiguración de los espacios económico-laborales con la promoción de nuevas formas de gestión económica no estatal.
Las transformaciones se han manifestado en una nueva dinámica ocupación-desocupación, en la reducción de la PEA, de los ocupados en la economía, del aumento de las personas en edad laboral que no estudian ni trabajan y de las que trabajan por cuenta propia; en la aparición de facto de pequeñas y medianas empresas privadas, y la figura del patrón; en la ampliación del espacio cooperativo, la entrega de tierras ociosas en usufructo, el refuerzo del papel del sistema tributario, la mayor apertura a la inversión extranjera, la reducción de gratuidades y subsidios, la contracción de la asistencia social, la reducción de las matrículas preuniversitaria y universitaria, la mayor participación del mercado en la distribución de productos y servicios de primera necesidad con el consecuente incremento de precios; el aumento del salario medio, pero con una creciente diferenciación, desigualdad e inequidad, entre sectores y ramas de la economía, formas de gestión y propiedad, y espacios económico laborales; la reorganización de los Organismos de la Administración Central del Estado (OACE) con la creación de la Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE) y la progresiva separación de las funciones estatales de las empresariales, y el otorgamiento de mayores facultades a la empresa estatal.
En el caso de la economía cubana parecería que hasta el presente, todas las estrategias o propuestas de prelación de sectores económicos pivotes que han sido ensayadas, -agroindustria azucarera, turismo, biotecnología y servicios especializados- han dado prioridad a la consecución de un objetivo económico fundamental: la obtención de ingresos externos. Pero parecería, sin embargo, que todas ellas han relegado, o al menos no han asumido en su plena connotación un asunto que es esencial: el carácter sistémico del funcionamiento de la economía.
El modelo de la economía cubana para el período 2000-2010, mostró ser altamente vulnerable a la coyuntura de los mercados y muy sensible a la elevación abrupta del servicio de la deuda, dada la importancia de los rubros y volúmenes de importación que los ingresos esperados de sus exportaciones, debían asegurar (Murillo, 2010). Los tres modelos presentados ahora muestran que en el siguiente lustro la economía cubana reforzó tal vulnerabilidad.
No hay dudas que una estrategia de especialización viable que priorice los servicios y la producción vinculada a la alta tecnología y el acceso a mercados finales de mayores rangos de precios, puede, abrir canales de inserción y “upgrading”, pero la experiencia enseña que tal estrategia es muy limitada en su viabilidad dada las restricciones y condiciones que impone el modelo global de acumulación (Kaplinsky, 2005).
Se trata de un asunto que todavía demanda de mayor precisión para la elaboración de una estrategia viable y eficaz para el caso de la economía cubana. La estrategia de inserción competitiva y exportación, cuando incide fuertemente en la proporcionalidad de la inversión, tiene una proyección sectorial de especialización que afecta todas las relaciones económicas y sociales del país, sobre todo, las que atañen a la distribución del empleo, a la distribución del ingreso, y al consumo.





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* Campos Carrera
Centro de Investigaciones de la Economía Internacional - CIEI. La Habana, Cuba

* Peña Castellanos
Centro de Investigaciones de la Economía Internacional - CIEI. La Habana, Cuba