Esta ponencia tiene como base el trabajo de investigación realizado con 293 docentes de Colombia y su experiencia en investigación en el aula. Esta investigación se desarrolló desde la perspectiva de la investigación cualitativa (Bonilla y Rodríguez (1997) desde el enfoque el Histórico – Hermenéutico (Sandoval, 1996; Hernández, Fernández y Baptista, 2007) desde el diseño de la Etnografía Pedagógica (Cerda, 1998). El interés de esta pesquisa está en describir las actitudes investigativa de los jóvenes y docentes dentro de los espacio de investigación en la escuela.
La educación en Colombia se ha caracterizado por ser predominantemente conservadora, memorista, alienante, pasiva e informativa, Los docentes en su enseñanza sobre investigación, repiten en sus estudiantes las formas en que ellos fueron educados en la indagación, asumen las posturas replicadoras y homogenizantes de los paradigmas de la ciencia, y los educandos niños, niñas y jóvenes son afectados en la forma en que se sobreponen estilos investigativos de otros. La explicación es necesaria para remediar una incapacidad de comprensión. Esta incapacidad es la ficción que estructura la concepción explicadora del mundo. Explicar alguna cosa a alguien, es primero demostrarle que no puede comprenderla por sí mismo (Rancière, 2007). El problema real de la formación en y para la investigación está cuando se determina, se encauza y da “forma” a los escolares con la investigación, desde distintos procesos y actividades que no hacen parte necesariamente de un proyecto concreto de investigación, y se alejan de la naturaleza investigativa de la búsqueda insaciable del nuevo saber y conocimiento.
Las posturas sobre el formar en la investigación a los alumnos, lleva a hacer una reflexión sobre el tema: la actitud investigativa, no puede quedarse situada sobre los actos predispuestos, sistemáticos-formativos, dirigidos y estructurados por sistemas educativos que se alejan cada vez más del verdadero sentido investigativo que todos los sujetos poseen. Las actitudes investigativas dentro de la formación en investigación, abarcan más que un sistema complejo psicológico de conductas dirigidas a la indagación, es una condición que a los ojos de esta reflexión investigativa, emerge y recoge la experiencia, la infancia, la propia historia, la emotividad, la percepción de cada sujeto, en relación a las condiciones presentes en el entorno, como elementos que se van forjando y consolidando en la escuela: las actitud investigativas en el aula es algo que se inventa y se reinventa continuamente por mediación de todos los conocimientos, forjando a su vez propias reglas de indagación rompiendo constantemente con los paradigmas.
Las actitudes investigativas, como unidades pedagógicas que deben mediar en el dispositivo pedagógico frente a esta formación en la investigación son:
La actitud investigativa Positivista. Esta da cuenta de la predisposición del educando a sujetarse a replicar distintas metodologías para la comprobación de hechos concretos, demostraciones causales, verificables y racionales del terreno experimental, es decir que el escolar solo busca entender aquello que se considere como una auténtica explicación científica de su proceso formativo. Responde y replicar metodologías del docente y el contexto. En la formación positivista tradicional de la investigación, el aprendiz es visto como algo que hay que desarrollar, enderezar, corregir, adiestrar y disciplinar.
La actitud investigativa como experiencia de la infancia. Esta se define como a través de la experiencia pedagógica vivenciada, los educandos se constituyen como los principales actores de su proceso de investigación. Es el modo como representan su capacidad de asombro y cuestionamiento de todo y por todo, es el espacio y el lugar donde puede fecundar las más valiosas experiencias educativas como un tipo de experiencia de infancia sin medida, sin proporción, como una infancia escolar asociada al aspecto investigativo.
La actitud investigativa como condición crítico- reflexiva. Esta se define como la reflexión de los estudiantes como una mirada constante sobre los actos, los pensamientos, las formas de estar en y con el mundo, en la atención y tensión a los fenómenos circundantes en el proceso investigativo, en una relación indisoluble entre el razonamiento y la construcción de juicios, orientada por la libertad de pensar que lleva al desarrollo del ingenio
La Actitud Investigativa como conocimiento de sí mismo. Esta se define como los educandos dentro de la experiencia pedagógica vivenciada pueden verse a sí mismos, como una de las formas de comprensión y autoconocimiento que se ha construido por mediación de la reflexión y los dispositivos pedagógicos que atraviesan a todos los escolares. Es así que la actitud investigativa en relación con el conocimiento de sí mismo, se constituye en distintas formas en la actitud general, como una relación con uno mismo, con los otros y con el mundo e inventarse a sí mismo.
RESULTADOS
Frente a la actitud investigativa positivista tradicional se puede concluir que:
Por medio de la descripción de esta categoría, sepuede identificar queeste tipo de actitud en los docentes y jóvenes educandos se caracteriza y se representa principalmente en la búsqueda de razones asociadas a cuestionamientos de causa y efecto, la comprobación y refutación de hechos, y el desarrollo de la investigación por medio de normas y reglas “virtuosas”, que aprueban un orden sistemático de la investigación.
Igualmente, la descripción de este tipo de actitud devela que los maestros y estudiantes desde esta posición investigativa, permanentemente delimitan los procesos de investigación (se resuelve la pregunta se acaba la investigación), haciendo del proceso investigativo un hecho acabado, sumado a la réplica de normas técnicas para investigar, como forma de perpetuar, “cuidar y mantener” el status quo de la investigación positivista tradicional. A través de este tipo de descripción, se puede también indagar como a través de este tipo de actitud, los educados pueden generalizar y explicar de forma causal la formación del conocimiento, haciendo a su vez un trabajo inhibitorio sobre la capacidad creativa del educando.
Se puede interpretar, que este tipo de actitud basada en la ciencia explicativa, está sujeta a imposibilitar a los sujetos a pensar, y solo reafirma la incapacidad de los educandos de no comprender por si mismos la realidad, sujetando a los alumnos a utilizar medios y métodos organizados de indagación de la verdad. Igualmente, lleva a que los estudiantes en su quehacer investigativo, estén en la constante lucha de aprobar y certificar los conocimientos constituidos en el proceso de investigación. Se puede analizar y conceptualizar que este tipo de actitud, es una condición culturalmente constituida, independiente del entorno o del campo disciplinar en que estén inmersos los estudiantes, condición que se ha mantenido en la jerarquía del saber cómo un elemento hegemónico, jerárquico, organizado e impositivo.
Frente a la actitud investigativa como experiencia de la Infancia se puede concluir que:
La actitud investigativa como experiencia de la infancia por medio de la descripción realizada, se puede caracterizar como como una forma de vivenciar muchos de los fenómenos y estados experimentados de esta condición de la vida, resignificando la infancia y la experiencia infantil mediante el devenir niño. Esta experiencia se representa a través del juego, la improvisación, el goce, el juego, la diversión, la imaginación, la curiosidad, la creatividad y la incertidumbre. Se puede interpretar y analizar que este tipo de actitud investigativa posee una relación con la forma política de los sujetos, debido que esta actitud a través de la experiencia de la infancia, se vuelve una forma de cuestionamiento del orden por medio de la resistencia, e implica principalmente la invitación a no replicar las metodologías cultural e institucionalmente constituidas. Esta experiencia de la infancia en la actitud investigativa es un medio para ver y acercarse a la realidad de una forma distinta a la que la adultez, a través de la escuela ha impuesto
Frente a la actitud investigativa como condición critico-reflexiva se puede concluir que:
Esta actitud esta descrita a través de esta investigación, principalmente por la formulación de cuestionamientos y preguntas de los maestros y estudiantes a sí mismos y como forma de reinterpretar y apreciar el entorno de un modo distinto, además que este constante cuestionamiento les permite despertar los sentidos de la creatividad y la construcción de nuevos significados. Igualmente encuentran en este tipo de actitud que la comunicación es la mejor forma de debatir y compartir la forma en que a través de los cuestionamientos se puede transformar la realidad. Se puede interpretar y analizar que este tipo de actitud es una forma de examinación e inspección sobre la forma en que se está construyendo la propia formación investigativa, estos dos fenómenos son un tipo de autobservación y primera forma de conocerse a sí mismo. En suma a lo anterior, también cabe destacar que esta actitud en el fenómeno de la formación investigativa, es un medio para la transformación personal y social, vinculada al encuentro de los límites entre los distintos paradigmas, especialmente en relación al posicionamiento positivista tradicional.
Frente a la actitud investigativa como conocimiento de sí mismo se puede concluir que: este fenómeno en la formación investigativa se caracteriza en el reconocimiento que hacen los estudiantes de la investigación, como una experiencia autoevaluativa importante. A través de esta actitud, los educandos reconocen distintos aspectos de su formación investigativa: sus propias competencias investigativas, las funciones que pueden cumplir el investigador y los distintos obstáculos en la formación y proceso investigativo.