El 18 de enero del año 2016, se aprueba el convenio de transferencia progresiva entre el Estado Nacional y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la última asume “todas las funciones y facultades de seguridad en todas las materias no federales para ser ejercidas en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” (Convenio 1°/16, Resolución Nº 298/LCBA/015). Este convenio se sustenta en la autonomía legislativa, jurisdiccional y administrativa de la Ciudad de Buenos Aires, sancionada en la reforma constitucional de 1994, y concretada dos años después cuando la Ciudad dicta su propia Constitución. En ella, la Ciudad consagra formalmente su autonomía, la cual incluye gestionar su propio servicio de seguridad pública.
El Convenio mencionado propone una transferencia gradual y progresiva de: personal, competencias, servicios y bienes materiales e inmateriales de la Policía Federal Argentina, relacionados a materias no federales, al ámbito de la Ciudad. A falta de información certera y exacta sobre las fuerzas de seguridad, en general, y sobre este traspaso en particular, según rumores y algunos artículos de medios periodísticos, pasarían 21.000 policías federales al ámbito de la ciudad (de un total aproximado de 40.000) y la Nación continuaría prestando coordinación con la Ciudad en el Operativo Unidad Cinturón Sur. Para entonces, según el informe de Comisarías Comunales del Comité de Seguimiento del Sistema de Seguridad Pública del año 2015 , la Policía Metropolitana contaba con tres comisarías comunales y estaba compuesta por 4500 efectivos policiales. De modo que, quedarían bajo el ala de la Ciudad, alrededor de 25.000 efectivos policiales.
El plan indicaba que, luego del traspaso, se conformaría una nueva fuerza policial. Así fue como el 17 de noviembre del año 2016, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sanciona la Ley N° 5688 dando origen al Sistema Integral de Seguridad Pública y, con él, a la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Esta nueva policía depende del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad y se compone de todos los policías metropolitanos y los federales transferidos, aunando dos fuerzas, con sus respectivas tradiciones, símbolos, formas de organización e idiosincrasias.
A más de un año del surgimiento de la Policía de la Ciudad, en este artículo nos proponemos abordar la configuración de la nueva fuerza policial desde tres aspectos. El primero, aborda el modo en que esta fuerza es presentada y definida desde el discurso oficial, es decir, desde la normativa, los actos institucionales y los relatos de funcionarios del poder ejecutivo de la Ciudad. Se analizará cómose justifica y explica el traspaso, cuáles son las funciones y atributos escogidos como característicos de esta nueva fuerza policial, compuesta por policías de provenientes de otras instituciones. El segundo, se centra en el análisis del modo en que se desarrolla burocrática y afectivamente esta conjunción de dos instituciones diferentes, desde la perspectiva del personal policial transferido y de aquél que permaneció en el ámbito federal. En este punto, emergen reclamos e inconformidades por parte del personal transferido, asociados fundamentalmente a conflictos en la homologación burocrática de dos estructuras organizacionales diferentes. El tercero se abocará a ahondar en la aplicación de una política concreta, el programa “Comisarías cercanas”, en un barrio de la Ciudad de Buenos Aires. Desde la perspectiva de sus responsables políticos, se sostiene queel perfil de la nueva fuerza consiste en la cercanía con “los vecinos”. En ese sentido, nos proponemos indagar la puesta en práctica de una política concreta orientada a tal fin. Reflexionaremos sobre los actores particulares que participan de dichas reuniones: comisarios, funcionarios políticos, “vecinos”; losvínculos, interacciones y disputas que traman entre ellos, así como la definición de los problemassecuritarios y las estrategias para gestionarlos que se proponen en tales escenarios.
Este trabajo es producto de la confluencia de dos investigaciones que parten de preguntas más amplias, y que aunaron sus producciones a los fines de indagar este nuevo fenómeno que es la Policía de la Ciudad. Parte del insumo que se recupera proviene del trabajo de campo realizado en entrevistas y observaciones participantes entre 2015 y 2018. A partir del análisis de legislaciones y normativas, de la observación del acto de Aniversario de la Policía de la Ciudad, del relevamiento de notas periodísticas y publicaciones en la red social Facebook, la realización de entrevistas con actores claves del proceso (personal policial y auxiliares federales transferidos, personal policial que permanece en la Policía Federal, un alto funcionario del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires y un miembro de la Junta Comunal de la Ciudad) y de observaciones participantes, analizamos el modo en que se presenta y caracteriza a esta nueva fuerza por parte de sus responsables políticos, así como los problemas burocráticos y afectivos que experimentan sus miembros como consecuencia de su conformación.