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Resumen de ponencia
LOS RIESGOS Y DESASTRES SOCIO NATURALES EN LA COTIDIANIDAD ORGANIZATIVA DE LA ZONA COSTERA DEL GOLFO DE NICOYA COSTARRICENSE.

*Susana Espinoza Hernández



El “Marco de Sendai”, expresa la necesidad de comprender mejor el riesgo de desastres en todas sus dimensiones relativas a la exposición, la vulnerabilidad y características de las amenazas; el fortalecimiento de la gobernanza del riesgo de desastres, incluidas las plataformas nacionales; la rendición de cuentas en la gestión del riesgo de desastres; la necesidad de prepararse para “reconstruir mejor”; el reconocimiento de las partes interesadas y sus funciones; la movilización de inversiones que tengan en cuenta los riesgos a fin de impedir la aparición de nuevos riesgos; la resiliencia de la infraestructura sanitaria, del patrimonio cultural y de los lugares de trabajo.
Es por lo anterior, que surge la necesidad de conocer la realidad que enfrentan las comunidades que han presentado uno de los indicadores de desarrollo humano más bajos en Costa Rica, en el tema de riesgos y desastres socio ambientales, tanto en sector educativo como en las comunidades a nivel general.
El estudio se basa principalmente en el distrito de Lepanto de la provincia de Puntarenas, Isla Caballo e Isla Venado (dos islas del país). Unas de las principales actividades en estas zonas, son la producción de cultivos y la pesca artesanal, esta principalmente en las últimas dos.
El caso de Lepanto, cuenta con aproximadamente 9502 habitantes, y es un lugar con una gran problemática con respecto al tema de la gestión de riesgos, porque es una zona vulnerable, un ejemplo de esto es el río Lepanto, el manglar y las diferentes quebradas cerca de las viviendas, y no contar con medidas para regular una situación de emergencia, en caso de un desastre natural, lo mismo sucede en Isla Venado.
Las personas que habitan en estas comunidades consideran las sequías, sismos, deslizamientos, avalanchas e inundaciones, como gran problemática de riegos en la zona, debido a estas razones determinan como necesario un plan sobre seguridad comunitaria y de riesgos socio ambientales.
Desde años atrás se ha comentado sobre los riesgos que está propensa a vivir esta zona costera, por esta razón es preciso formar un plan de emergencias estudiando la región para evitar diversas consecuencias en los humanos y en la naturaleza.
Es importante recalcar la situación de riesgos que viven las personas en estas localidades, y cuando se habla de riesgos precisamente se trata, de aquellas amenazas que debido a la vulnerabilidad de la misma población provoca desastres, consecuencias de la falta de prevención ante el problema que se conoce, pero es escasamente abarcado por la falta de interés sobre el tema, falta de acceso de información, su inadecuado tratamiento e insuficiente integración comunal, esto se puede considerar como una gran debilidad organizativa, además de la falta de articulación por parte de las instituciones encargadas del tema.
Por ende, se ha decidido desarrollar intervenciones en la comunidad, de tal forma que los pobladores sientan un apoyo para lograr los objetivos de motivación e integridad por parte de los barrios con respecto al tema de la gestión de riegos y su debida importancia de conocer y re-conocer sus necesidades, además de contribuir con su comunidad y futuras generaciones, incentivando mediante capacitaciones y vinculación con entidades públicas, una reducción de los impactos que pueden ocasionar estos riesgos.

Además, se destaca la necesidad de fortalecer la participación de los grupos comunitarios de Lepanto, Isla Venado en estos temas, como estrategia para guiar a las demás personas de las comunidades, y que se logren sensibilizar ante la situación que realmente viven, por tanto, es importante ser conscientes de los riesgos que se corren, así como de conocer las causas de los mismos y las medidas de cómo mitigarlos, asegurando una mayor integración y seguridad comunitaria, para contribuir de forma directa en el desarrollo local de la zona.

En el caso de Isla Caballo se han venido desarrollando diferentes tareas desde hace15 años, no obstante, para el año 2016, se logró realizar un diagnóstico comunitario, el cual presenta un análisis de las principales problemáticas , profundizando en la temática de la organización comunal, siendo un elemento sustancial dentro de la isla, ya que permite ejecutar acciones y procesos dirigidos a la cogestión y participación ciudadana para la disminución de riesgos socio-ambientales y la sustentabilidad ambiental.
El plan estratégico de esta Isla y los demás trabajos que se han realizado en Isla Venado y Lepanto, han generado cambios en la cotidianeidad de las comunidades, ya que el arduo trabajo constante con las y los pobladores ha generado un repensar en sus derechos y deberes como ciudadanos, en las luchas contantes para obtener servicios básicos, protegiendo sus recursos y su territorio como un sentido de pertenencia, exigiendo sus prioridades y convirtiéndose en partícipes de los procesos comunales hacia un bien común, es por esta razón que se requiere dar seguimiento a una estrategia de articulación interinstitucional para no abandonar los significantes procesos que se han venido realizando durante estos años, con el fin de consolidar proyectos propuestos principalmente con enfoque ambiental y mejorar el sistema organizativo comunitario.

Aunado a lo anterior, es importante señalar que además como parte del proceso se han generado diálogos con las personas que habitan en esta comunidad, quienes destacan diversas problemáticas de riegos en la zona, debido a estas razones se determina la necesidad de planificar un trabajo conjunto a cerca de la prevención de riesgos y desastres naturales con los niños, niñas y docentes de los Centros Educativos, para que de esta manera la información sea transmitida a la comunidad en general.
A través de dicha situación, se ha establecido la importancia de fortalecer la participación del sector educativo, como estrategia para guiar a estas personas en el tema, en aras de una mayor sensibilización del contexto real que afrontan, por tanto es importante tomar conciencia de los riesgos que propensos en la zona, así como identificar las causas de los mismos y las formas de mitigarlos o evitarlos, asegurando una mayor integración, iniciando desde una de la instituciones más importantes: los Centros Educativos.
Para lograr una mayor fortalecimiento a las comunidades, se ha contado con el apoyo articulado del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica OVSICORI-UNA, institución que ha apoyado de manera técnica y científica para establecer capacitaciones y talleres, bajo el marco del proyecto “Educación para la prevención de riesgos naturales” utilizado como parte del proceso de extensión y docencia del Instituto, el cual consiste en el desarrollo de una metodología educativa que busca promover una cultura de prevención de riesgos en el sector educativo formal y no formal del país.
Desde una visión dialéctica del riesgo la situación social de pobreza y el uso del suelo se constituyen como amenazas y potenciadores de vulnerabilidades, esto debido a que dentro de las estrategias de sobrevivencia se encuentra la construcción de viviendas y centros educativos cerca de ríos, manglares, quebradas, deslizamientos y de plantaciones de meloneras que afectan la salud de los niños y niñas, entre otros.
Este tipo de metodologías son amoldadas según el tipo de población con la que se desea trabajar, por lo tanto es importante implementar su uso en otros grupos organizados de la comunidad, como por ejemplo comités cantonales o distritales, para que el tema de prevención sea ejecutado en toda la población, que desde niños, jóvenes y adultos puedan utilizar el mismo proceso y no requieran de una institución para abordarlo, sino que se transmita la información mediante su conocimiento adquirido en esta metodología, con un sentido de cogestión comunitaria y educativa.
Es importante reflexionar sobre la prevención de riesgos y desastres a partir de los riesgos a los que se encuentra expuesta la comunidad, así como su causa y efecto, por lo tanto, la consulta realizada a los diferentes barrios de la comunidad, se desatacan las siguientes causas:
• La falta de integración y de organización por parte de la comunidad en torno al tema de riesgos ambientales.
• Amenazas provocadas por el ser humano, como por ejemplo la tardanza en la construcción de puentes y su mala planificación, cuando son tan importantes dentro de la zona. Un alto grado de vulnerabilidad social expresado en el deterioro de infraestructura comunal, importantes vías de comunicación (puentes).
• Falta de apoyo institucional en la promoción de la gestión de riesgo, específicamente en la atención de emergencias.
• Desconocimiento de planes para la reducción de riesgos.
• Escasa intervención en el tema de riesgos por parte de la población juvenil
Es importante trabajar con otras comunidades este tipo de procesos generando políticas públicas que disminuyan las desigualdades en las zonas rurales, ya que nos encontramos en un periodo en el que cambio climático nos está afectando de manera recurrente, consecuencia del mal uso de los recursos y es por esto que los temas ligados al medio ambiente se tornan como un escenario necesario de ser abordado en cualquier parte del país y del mundo.




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* Espinoza Hernández
Decanato. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad Nacional - UNA. Heredia, Costa Rica