Las relaciones de género en el campo de la migración en tránsito implican un alto nivel de vulnerabilidad y violencia, en el cual, las mujeres migrantes centroamericanas desarrollan trayectorias sociales donde ponen en juego distintos tipos de capitales para desarrollar estrategias de defensa y avance en el camino, incluso de supervivencia. La perspectiva de género se plantea como un abordaje transversal que dialoga con varias disciplinas, como la antropología feminista, los estudios socioculturales, los estudios socio-económicos y políticos, desde una perspectiva ético-política centrada en el sujeto como sujeto social, que implica comprender el género desde narrativas propias de las mujeres migrantes, como etnografía crítica feminista y como categoría central de análisis. Se establecen algunas preguntas de investigación sobre las relaciones de género como asimetría de poderes que experimentan algunas migrantes en su paso por México, partiendo de que cada una posee un habitus, una suma global de capitales y unas prácticas específicas, con la cual desarrolla estrategias concretas en su trayectoria social, para enfrentar los riesgos de la migración irregular.
En este documento se presentan los resultados del trabajo empírico de la tesis titulada “El camino nunca acaba”: una perspectiva de género para construir el campo de la migración en tránsito de las mujeres centroamericanas en condiciones de vulnerabilidad, integra una perspectiva de género, cualitativa, centrada en el sujeto.
Se presenta la delimitación sobre la problemática central de la migración femenina centroamericana en tránsito por México que representa altos niveles de violencia y vulnerabilidad, su contextualización, así como la presentación de los sujetos de estudio, la pregunta central sobre las relaciones de género de las mujeres con otros agentes de la migración en tránsito, y los objetivos e hipótesis que se desprenden de la misma.
Se esboza una postura crítica feminista sobre los estudios de género y algunos avances sobre la construcción del paradigma feminista para los estudios de género, así como su postulado teórico-crítico, y como categoría de análisis para los estudios sobre mujeres en condiciones de vulnerabilidad. También presenta algunos aspectos de la filosofía de la ciencia relacional donde se encuentra enmarcada la definición de campo, capitales y habitus que, desde Bourdieu (1976), que se definiría como un espacio donde las relaciones juegan un papel central en la producción de sentido (Bourdieu, 1986) donde existen un cierto número de capitales en disputa y luchas encarnizadas por el poder. Se especifican algunas pistas sobre el campo específico de la migración en tránsito como un campo con transformaciones espacio-temporales y que alberga situaciones, casi siempre, relacionadas con la violencia y la vulnerabilidad. En el tercer apartado, se presentan elementos teóricos desde donde se expresa la concepción de vulnerabilidad, no como elementos determinantes sino como posibilidad de transformación a través de la información y el conocimiento sobre los derechos que como migrante una mujer puede ejercer, empoderamiento femenino o capacidad de agencia social.
La propuesta metodológica que implicó un trabajo de campo que propone un acercamiento a través de la etnografía crítica feminista, la realización de entrevistas etnográficas y la observación participante. También se muestra una breve síntesis del estado del arte y del marco teórico que narra las principales tensiones con respecto a las categorías teóricas y analíticas de este proyecto: género, migración y vulnerabilidad, y algunas subcategorías mediadoras como violencia, familia, trabajo, estrategias, capitales y estructuras de poder. La intención es explicar cómo se ha realizado el trabajo de campo a partir de 16 entrevistas realizadas en Guadalajara y Tijuana (trece con migrantes, una entrevista colectiva y una entrevista con el Coordinador y la trabajadora social de FM4 Paso Libre) para mostrar algunos hallazgos realizados a partir del análisis fenomenológico que integra tres elementos centrales: el contexto; las instituciones, agentes y prácticas de la migración en tránsito y las experiencias migratorias a través de la recuperación de las narrativas de cada una de las entrevistadas, y de los agentes de la migración en tránsito.
Se explica cómo está conformado el campo de la migración en tránsito, a partir de las relaciones de poder y género de las mujeres centroamericanas con otros agentes de la migración: en primer lugar la familia como elemento central de análisis, donde los aspectos sobre maternidad y conyugalidad son aspectos fundamentales que narran las experiencias de las mujeres migrantes. En segundo lugar, el papel que juega el Estado y sus agentes en la protección de los individuos, pero también en las agresiones que sufren las migrantes por parte del mismo Estado. En tercer lugar se establece cómo es que el crimen organizado es el principal factor de violencia contra las migrantes centroamericanas y las situaciones que tuvieron que enfrentar para sobrevivirlo. Finalmente, la paradoja de la “ayuda” que las mujeres reciben por parte de la sociedad civil, que al mismo tiempo, las discrimina y las vulnera de múltiples formas.
También se aborda la vulnerabilidad social que experimentan las mujeres migrantes, la relación entre vulnerabilidad, violencia y el estado de indefensión que padecen por ser mujeres, en un contexto de marginalidad y con capitales limitados para enfrentar los riesgos que se les presentan, así como las experiencias concretas vulnerabilidad de las mujeres centroamericanas en tránsito por México y las estrategias que desarrollan en su camino para enfrentarla.
Finalmente, se presenta un análisis de las trayectorias migratorias, a partir del contexto migratorio de origen de las mujeres migrantes centroamericanas en tránsito por México en condiciones irregulares, con la intención de complejizar las causas migratorias de las mujeres que no pueden ser sólo atribuidas a cuestiones económicas o laborales, por lo que se presenta un enlace entre las causas macro-meso-micro estructurales para comprender de manera más amplia las causas detonadoras de la migración femenina y que comienzan a delinear también aspectos como los desplazamientos forzados y la violencia de género. También se presentan las experiencias de tránsito en una narrativa más extensa, donde se da cuenta de las complejidades que van viviendo en cada uno de los puntos por los que avanzan, una crónica sobre los sitios de mayor riesgo, así como las expectativas que guardan para dar cuenta que como dice el título de la tesis “El camino nunca acaba” pues siguen experimentando situaciones circularidad migratoria de manera constante.