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Resumen de ponencia
Teorías sobre los movimientos sociales: aportes y críticas desde América Latina

*Mariana Fry



Los estudios sobre movimientos sociales y acciones colectivas tienen ya una vasta trayectoria dentro del campo de la sociología. Sus orígenes pueden ubicarse en las la décadas del 60 y 70 del siglo pasado, a partir de estudios que buscaban entender una diversidad de movimientos que irrumpían en la vida política en Europa y EEUU en ese período. De acuerdo a Gohn (1997), se incluyen entre los abordajes más influyentes la teoría de la movilización de recursos desarrollada en EEUU a fines de los años 60, la teoría del proceso político formulada en los años 70 también en EEUU, y la teoría de los nuevos movimientos sociales originada en Europa en el mismo período.
Durante estas décadas varios países de América Latina vivían procesos dictatoriales que reprimieron toda forma de movilización social. Es recién en la década de los 80 con las reaperturas democráticas cuando lentamente empiezan a emerger nuevas formas de asociación y movilización. En este contexto, comienzan a desarrollarse los estudios sobre movimientos sociales a partir de trabajos básicamente descriptivos enfocados en países y casos específicos, que desde el punto de vista teórico se apoyaban en teorías europeas (Gohn, 1997).
A partir del año 2000 es posible constatar en América Latina una emergencia de luchas sociales diversas que ponían en cuestión los resultados del proyecto neoliberal implementado en la región. Esto despertó el interés de los analistas, que desde distintos ángulos centraron la mirada en las movilizaciones que germinaban en el continente. En este contexto, en las dos últimas décadas la producción teórica sobre movimientos sociales en América Latina se ha revitalizado, emergiendo nuevos abordajes que cuestionan la aplicación acrítica de teorías formuladas para pensar otras realidades e intentan generar propuestas teóricas propias.
La ponencia aquí presentada se propone revisar la producción teórica sobre movimientos sociales desarrollada en América Latina en las últimas décadas, buscando identificar las críticas que sostienen hacia los abordajes clásicos, las aperturas teóricas que realizan y los debates que establecen. La misma se inscribe en el proyecto de tesis doctoral de la autora, que propone estudiar los movimientos sociales en el ciclo progresista en Uruguay. En tal sentido, constituye un aporte preliminar que necesariamente deberá profundizarse en el curso de la investigación.
Si bien existen algunos trabajos recientes que analizan la producción teórica sobre movimientos sociales en América Latina (Gohn, 2011; Modonesi e Iglesias, 2016; Seoane, Taddei y Algranati, 2011), la bibliografía sobre el tema es escasa si se la compara con la importancia de las movilizaciones que han marcado al continente en las últimas décadas y con la proliferación de trabajos que han abordado el tema. La revisión aquí propuesta busca contribuir en esa perspectiva.
Para delimitar el campo de análisis se retoma un trabajo reciente de Gohn (2011), quien señala que en la actualidad pueden identificarse tanto en América Latina como a nivel global cinco paradigmas en el estudio de los movimientos sociales, los cuales destacan distintos ejes teóricos. En primer lugar, identifica las teorías que destacan los aspectos culturales y se apoyan en la tradición desarrollada por Touraine y Melucci; en segundo lugar señala las teorías enfocadas en el eje de la justicia social a partir de los trabajos de Honneth y Fraser; en tercer lugar, considera las teorías que destacan la capacidad de resistencia de los movimientos sociales, donde “…se destacan las elaboraciones sobre el tema de la autonomía, de las nuevas formas de lucha en busca de la construcción de un nuevo mundo, de nuevas relaciones sociales no enfocadas/orientadas por el mercado, de la lucha contra el neoliberalismo .” (Gohn, 2011: 5). Según la autora, en América Latina los investigadores nucleados en CLACSO constituyen un ejemplo de producción teórica desde esta perspectiva. En cuarto lugar, identifica las teorías pos-coloniales a partir de los trabajos de Quijano y Mignolo entre otros; y finalmente reconoce un grupo de teorías que se preocupan por entender los procesos de institucionalización de las acciones colectivas, bajo la influencia de autores como Tarrow y Tilly.
Teniendo en cuenta esta delimitación, esta revisión toma en consideración las teorías y estudios que se incluyen en el tercer eje, en tanto que se entiende que el mismo reúne a buena parte de los investigadores que actualmente están estudiando los movimientos contemporáneos en América Latina y realizando esfuerzos de teorización originales . Se revisan de este modo algunos de los autores más relevantes en los estudios actuales sobre movimientos sociales latinoamericanos, buscando identificar las principales críticas, aperturas teóricas y debates presentes en estos trabajos.
A cuenta de una exposición más detallada, puede señalarse que algunas de las críticas más fecundas a las teorías clásicas residen en lo que algunos autores han llamado la “desviación eurocéntrica” (Modonesi e Iglesias, 2016) y la “clausura” del concepto de movimiento social (Gutiérrez, 2017), las cuales dan lugar a aperturas teóricas o conceptualizaciones generales valiosas para entender los procesos de movilización actuales.
La crítica al eurocentrismo que supone la utilización acrítica de teorías y conceptos formulados para pensar otros contextos es desarrollada por autores como Seoane, Taddei y Algranati (2011), quienes señalan que se produce de este modo un ocultamiento de la cuestión social y de la dominación colonial. En este punto se identifican debates entre distintos autores, que incluyen desde posturas que rechazan la aplicación en América Latina de teorías desarrolladas para entender otras realidades como es el caso de la teoría de los nuevos movimientos sociales (Seoane, Taddei y Algranati, 2011); posturas que critican sus visiones generales pero justifican la importancia de retomar algunas de sus herramientas conceptuales y metodológicas –es el caso de Modonesi (2013), quien retoma elementos de Tarrow y Tilly-; y posturas que proponen un diálogo crítico con estos autores, como sugiere Bringel (2011).
Recogiendo esta crítica, Seoane, Taddei y Algranati (2011) plantean la necesidad de entender el escenario en el que surge la movilización social como un campo de relaciones sociales en el que los sujetos son producidos. En este sentido, las movilizaciones de las últimas décadas no pueden pensarse en forma disociada de los efectos del proyecto neoliberal en la región y de los despojos que éste produce.
En lo que refiere al segundo elemento propuesto, se retoman aquí los trabajos de Gutiérrez (2017), quien plantea que se ha dado una clausura del concepto de movimiento social, el cual originalmente se formuló para comprender las luchas sociales y los procesos colectivos que en ellas se despliegan, pero rápidamente fue procesando un viraje hacia el estudio de sujetos constituidos. En este sentido, la autora propone orientar el estudio de la movilización social a partir de la idea de “conocer las luchas y desde las luchas”, buscando de este modo trascender el análisis de los sujetos constituidos para pensar las luchas sociales como espacio de despliegue de los antagonismos sociales y de constitución de sujetos políticos. Esta perspectiva tiene puntos de contacto con lo planteado por Modonesi e Iglesias (2016), quienes desde el marxismo crítico señalan la importancia de retomar el análisis del conflicto como aspecto central de la vida social e interpretar los movimientos como procesos y como conjuntos de relaciones sociales que se dan en este marco.
A modo preliminar, se concluye aquí que –si bien no es posible hablar de la emergencia de un nuevo paradigma en el sentido que lo plantea Gohn (1997 y 2011)-, existen importantes desarrollos que contienen aportes significativos tanto en términos de críticas a las teorías clásicas como en términos de propuestas de análisis para abordar el estudio de la movilización social en América Latina.

Bibliografía:
• Bringel, Breno (2011): “A busca de uma nova agenda de pesquisa sobre os movimentos sociais e o confronto politico: diálogos com Sidney Tarrow [Comentários ao artigo de Sidney Tarrow”, en Política & Sociedade, volume 10, Nº 18, abril de 2011.
• Gohn, María da Gloria (1997): Teorías dos movimentos sociais. Paradigmas clássicos e contemporâneos. Loyola, San Pablo.
• Gohn, María da Gloria (2011): “Teorias sobre os movimentos sociais: o debate contemporâneo”. Trabajo presentado en el XV Congreso Brasilero de Sociología, Curitiba-PR, 26 al 29 de julio de 2011.
• Gutiérrez, Raquel (2017): Horizontes comunitario-populares. Producción de lo común más allá de las políticas estado-céntricas. Madrid, Traficantes de sueños.
• Modonesi, Massimo (2013): “Marxismo crítico y teorías de los movimientos sociales”. En www.proyectoantagonismo.com/proyecto.html. Recuperado marzo 2017
• Modonesi, Massimo e Iglesias, Mónica (2016): “Perspectivas teóricas para el estudio de los movimientos sociopolíticos en América Latina: ¿cambio de época o década perdida?” en De Raíz Diversa. Revista Especializada en Estudios Latinoamericanos (Vol. 3 no. 5 ene-jun 2016).
• Seoane, José; Taddei, Emilio y Algranati, Clara (2011): “El concepto de `movimiento social´ a la luz de los debates y la experiencia latinoamericana recientes”. En Revista de la Asociación Latinoamericana de Sociología “Controversias y Concurrencias Latinoamericanas”, Número 4, Año 3, agosto 2011.




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* Fry
Departamento de Sociología. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de la República - DS/UDELAR. Montevideo, Uruguay