En esta comunicación nos proponemos presentar una propuesta de formación docente en el área de lenguas extranjeras que se inscribe en el eje que, en el marco de este encuentro, se ha dado en llamar “Innovaciones curriculares o institucionales en la formación en ciencias sociales y/o humanidades”.
Para esta propuesta, partimos de la base de la vinculación entre la política pública y la formación de profesores de lenguas, entre las que media una política lingüística nacional que participa de ambas esferas. Organismos internacionales como la Unesco se han pronunciado en este sentido, interviniendo activamente en el sostenimiento de políticas y planificación lingüísticas, como se expresa en esta comunicación del organismo internacional :
“En numerosas ocasiones, la UNESCO ha sido invitada por sus Estados miembros para supervisar las políticas nacionales y regionales relativas a la protección y planificación lingüísticas para edificar sociedades multilingües y diseñar herramientas lingüísticas adecuadas para el refuerzo de capacidades, el desarrollo de contenido y la concientización de los distintos actores.”
Por su parte, la política lingüística nacional, entre otras cosas, establece la perspectiva desde la cual se planifica la agenda relativa a la circulación, posicionamiento, legitimación y jerarquía de las lenguas que se reconocen como oficiales, segundas, extranjeras o de herencia en el país y en la región de la que forma parte.
Señala la Unesco en el mismo documento:
“Los instrumentos normativos internacionales, tales como convenciones, tratados o recomendaciones, pueden ser reforzados a nivel nacional si se desarrollan políticas lingüísticas integrales, si se toman medidas concretas, si se asignan recursos y si todos los actores implicados utilizan herramientas eficientes”.
Es a partir de esta concepción que en Flacso Argentina desarrollamos el programa de español como lengua extranjera- PROELE- integrado en el área de estudios latinoamericanos -ADELA- y desde allí promovemos acciones para fortalecer el campo disciplinar, darle visibilidad desde una perspectiva más amplia que la didáctica e interrogarlo desde la glotopolítica y las prácticas sociales que desbordan el espacio áulico. Una de esas acciones llevadas a cabo es la organización y la oferta de un Diploma superior en gestión y enseñanza del español, un programa de posgrado de formación de profesores de ELE que promueve problematizar prácticas convencionales naturalizadas y contribuir a reflexionar sobre las decisiones y las teorías que las soportan.
En general, desde una perspectiva nacional y regional, encontramos que la formación docente en el campo disciplinar de la enseñanza del español explicita una concepción de la lengua enraizada en el fenómeno lingüístico desde una mirada aislacionista, que no establece vasos comunicantes con el entramado social en donde se ofrece. Para decirlo en términos de Giroux y Penna (1979), es en el curriculum oculto en donde encontramos "las normas, valores, y creencias no afirmadas explícitamente que se transmiten a los estudiantes a través de las estructuras subyacentes tanto del contenido formal como de las relaciones de la vida escolar y del aula" y no en los objetivos explícitos cognitivos ni en la selección de contenidos.
En esta comunicación nos proponemos abordar la relación entre lengua, sociedad y política y poner de relieve la proyección que puede tener una formación que contemple estas características en la gestión de la enseñanza de español en la región ya que sus contenidos se organizan en torno al estatus y al corpus del español, ejes centrales que la glotopolítica define para pensar las acciones sobre las lenguas: la relación entre los actores implicados, estudiantes, docentes, lingüistas, gestores de lengua y planificadores obedece claramente a un determinado constructo de la lengua y de su enseñanza, vinculado con una red de concepciones culturales, educativas y sociales que lo sostiene y le otorga sentido.
Asimismo, si entendemos por gestión curricular la "capacidad de organizar y poner en marcha un proyecto pedagógico a partir de la definición de qué se debe enseñar y qué deben aprender los estudiantes" (Poggi, 1995) explicitaremos las decisiones que nos llevaron a organizar su diseño curricular.
Es por ello que encuadramos este trabajo con las palabras de Cayetano de Lella (1999): “específicamente, las políticas de formación docente que estamos implementando o queremos diseñar están sustentadas por determinadas teorías, modelos o tendencias (o por originales combinaciones entre ellas) que merecen ser tematizadas, explicitadas, cuestionadas y revisadas críticamente entre colegas.
Referencias:
-De Lella, C. (1999): “Modelos y tendencias de la Formación Docente”. I Seminario Taller sobre Perfil del Docente y Estrategias de Formación. Lima.
-Giroux, H. y Penna, A. "Educación social en el aula: La dinámica del curriculum oculto" (1979). En DE ALBA, A. et al. (comps.). El campo del currículum. Antología, vol. I, CESUUNAM, México, 1991, pp. 360-375.
-Poggi, M. (1995): “Apuntes y aportes para la gestión curricular”. Buenos Aires: Kapelusz.