Presentamos un nuevo panorama de la conceptualización del proceso revolucionario en Nuestra América. La interrogante constante de la izquierda latinoamericana en torno a las características de la revolución no solamente continúa con la discusión tradicional acerca de las formas de su realización histórica. El surgimiento del factor tecnológico cómo un elemento esencialmente en manos del imperialismo obliga a la construcción de un nuevo análisis crítico. El objetivo es fundamentar un enfoque renovado de lucha por la transformación de nuestra sociedad considerando los efectos de la tecnología.
Los análisis existentes desde la óptica de la filosofía de la tecnología incluyen el enfoque determinista, sustantivista y el de la teoría crítica. A partir del trabajo de M. Heidegger en el tema, el entendimiento de un mundo cada vez más inundado por artefactos tecnológicos inicialmente resultó en el surgimiento de preocupación acerca del rol de los humanos en esa emergente realidad. Posteriormente, el pensamiento desarrollado por los integrantes de la Escuela de Frankfurt, particularmente Marcuse y más recientemente A. Feenberg desarrolló un acercamiento a esta problemática desde la teoría crítica. La aplicación de la racionalidad tecnológica y su instrumentalización propuestos por Feenberg constituyen elementos de análisis para una teoría crítica del desarrollo tecnológico actual.
Sin embargo, es necesario establecer el análisis crítico de la tecnología desde la perspectiva de Nuestra América actual. El inminente resurgimiento de los movimientos reivindicadores de nuestra identidad, más allá de los vanguardismos filosóficos y literarios, la lucha por la construcción de nuevos estados y los pensamientos de una o varias epistemologías “del Sur”, desde el Sur y para el Sur, indican un devenir histórico urgido de nuevos paradigmas propios. El neocolonialismo se refuerza día a día de instrumentos tecnológicos, armas de control social para el establecimiento y mantenimiento de la lógica hegemónica del capital. Es ese escenario el de la urgencia de un análisis del papel de la tecnología en el proceso de liberación de Latinoamérica. Surgen múltiples interrogantes: ¿Será posible desarrollar e implementar una base tecno-científica mínima para construir una soberanía efectiva? ¿Podremos evitar seguir el curso determinista de la tecnología capitalista implantando un modelo propio? ¿Seremos efectivos en combatir problemas de naturaleza global con conocimiento adquirido y desarrollado por nuestros científicos y tecnólogos? ¿Lograremos un empoderamiento popular del conocimiento tecno-científico?
La mayoría de países de América Latina llevan adelante proyectos de consejos y/o ministerios de ciencia y tecnología. El carácter prevalente de estas instituciones está fundamentado en el modelo neoliberal. El sector se ve cómo un componente necesario para su articulación en la economía. Se sobre-valora el objetivo de encaminarse hacia la llamada “economía del conocimiento”. A menudo este esquema es asimilado en el concepto capitalista de buscar una mayor división social del trabajo a escala mundial. Las economías de los países desarrollados claman éxitos en ese sentido mostrando la evidente distribución de tareas productivas en el mundo actual. Consideramos necesario denunciar este modelo cómo un factor adicional de un falso modelo desarrollista. Se constituye en un esquema anacrónico y funcional al modelo de las periferias capitalistas altamente difundidos en las épocas de los nacionalismos revolucionarios. Nuestra propuesta alternativa se fundamenta en llevar a cabo un profundo diagnóstico de las necesidades sociales inmediatas de nuestros pueblos. Pretendemos impulsar la implementación de la racionalidad instrumental consciente y responsable con la Pachamama para efectos reales en el mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes de Nuestra América. La liberación final no podrá ser alcanzada sin un desarrollo tecno-científico propio. No existe revolución sin tecnología.