El domingo 28 de junio del 2009 nos despertamos con la noticia de que la historia de despojo, persecución y abuso de la Latinoamérica del siglo pasado no la habíamos erradicado con las formulas neoliberales noventeras de democracia, economía y desarrollo. Honduras sufría un golpe de estado civil-militar más para agregar a la larga lista del continente. Se repetía la historia en Centroamérica.
Naturalmente en un país con fuerte historia de lucha campesina y sindical, la resistencia de la gente a este acto abusivo no se hizo esperar. Las movilizaciones anti golpistas se mantuvieron constantes por meses mientras se definía el futuro político del presidente Manuel Zelaya. Por lo tanto, la represión militar y policial de estas muestras de resistencia al golpe de estado cobraron el precio más alto, la vida de personas que apostaron por re establecer el orden constitucional en un país que históricamente ha estado militarizado y controlado por empresarios nacionales y extranjeros. La persecución y eliminación de las personas que reclaman su derecho a participar en la construcción de un Honduras inclusivo nos hace recordar los años 80’s en el continente, pero sobre todo en Centroamérica.
El uso de las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) permitieron diversificar la cobertura de los acontecimientos. No solamente los medios de comunicación comerciales tradicionalmente pegados al poder hicieron su tarea de validar y blanquear el golpe de estado, sino que también fueron instrumentos poderosos para los medios comunitarios, los alternativos, los que documentan otras realidades y ofrecen más perspectivas de los acontecimientos en una sociedad post golpe de estado. Desde diferentes partes de Honduras y el mundo la gente pudo acceder a otra realidad a través de la cobertura de medios alternativos como es Radio Progreso, la emisora jesuita que trasmite por más de seis décadas desde la ciudad de El Progreso Yoro, territorio histórico bananero que dio vida a la huelga del ’54 y que ha sido bastión de la lucha campesina y sindical en el país. En honor a su tradición, La Voz que esta con vos, como lee su lema, no se quedó callada ni agazapada. Por su inmediata resistencia al golpe de estado fue allanada, cerrada y perseguida.
El domingo 28 de junio del 2009 nos despertamos con la noticia de que la historia de despojo, persecución y abuso de la Latinoamérica del siglo pasado no la habíamos erradicado con las mágicas formulas noventeras neoliberales de democracia, economía y desarrollo. Se repetía la historia en Centroamérica. Honduras sufría un golpe de estado civil-militar más, para agregar a la larga lista del continente. Una vez más la respuesta de los grupos continentales de poder económico y político actuaban ante la avanzada de los gobiernos alternativos latinoamericanos que implementaban reformas sociales para incluir a los siempre invisibles del continente, las comunidades empobrecidas.
Naturalmente, en un país con fuerte historia de lucha campesina y sindical como respuesta a las prácticas abusivas en la “República Bananera”, la resistencia de la gente al golpe de estado no se hizo esperar. Las movilizaciones anti golpistas fueron inmediatas y se mantuvieron constantes por meses mientras se definía, no solo, el futuro político del depusto presidente Manuel Zelaya, sino del país y la región. Ante la masiva participación en defensa de la democracia la represión militar y policial se desató a la buena usanza de los poderes totalitarios latinoamericanos. El gobierno usurpador de Roberto Micheletti y sus aliados en el Congreso y las Fuerzas Armadas castigaron la participación ciudadana y cobraron el precio más alto por ello, la vida de personas que apostaron por re establecer el orden constitucional en un país que históricamente ha estado militarizado y controlado por empresarios nacionales y extranjeros. La persecución y eliminación de las personas que reclamaban su derecho a participar en la construcción de un país inclusivo nos hizo recordar los violentados años 80’s en el continente, pero sobre todo en Centroamérica.
Sin embargo, ante este escenario desolador el uso social de las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) permitieron diversificar la cobertura de los acontecimientos. Y por ello, no solamente los medios de comunicación comerciales tradicionalmente pegados al poder usaron las TICs para hacer su tarea para validar y blanquear el golpe de estado, sino que también fueron instrumentos importantes para los medios comunitarios, los alternativos, los que documentan otras realidades y perspectivas de los acontecimientos en una sociedad donde la democracia es débil y sustentada por el poder militar.
El uso de las TICs permitió que las audiencias locales y globales pudieran acceder información variada en torno al golpe de estado. A través de la cobertura de medios alternativos como es Radio Progreso, la emisora jesuita que trasmite por más de seis décadas desde la ciudad de El Progreso Yoro, territorio históricamente bananero que dio vida a la huelga del ’54, y que desde entonces ha sido bastión importante de la lucha campesina y sindical en el país, otra realidad del golpe de estado fue posible. En honor a su tradición, La Voz que está con vos, como lee su lema, no se quedó callada ni agazapada. Por el contrario, la voz de Radio Progreso fue de las primeras en denunciar el golpe de estado que otros medios pretendían encubrir promocionándolo como una “transición constitucional”. Por su inmediata resistencia al golpe de estado fue allanada, cerrada y perseguida.
A casi una década de estos acontecimientos Radio Progreso, la voz que ha acompañado al pueblo hondureño en su lucha por un mejor país, es el tema central de esta monografía. La práctica de esta radio nos hace pensar en cómo la intersección de la comunicación con misión y visión social, y el uso de las TIC’s podría ser una efectiva propuesta de comunicación que acompañe el cambio social en un país históricamente empobrecido y controlado por poderes militares y económicos locales e internacionales. De este eje central se pretende aportar al estudio de TIC’s como agentes de cambio social a través del análisis de cobertura y producción de Radio Progreso. Cómo la comunicación alternativa contribuye a la creación de información como un bien común para acompañar la construcción de comunidades que desarrollen sus propias herramientas de análisis y transformación de sus experiencias es una de las líneas exploradas. A través de programas de noticias locales y nacionales, análisis de realidad, entretenimiento, humor, derechos humanos y migración, Radio Progreso acompaña y difunde la realidad de la población más vulnerable en Honduras. Los sectores invisibilizados por los multimedios comerciales que difunden la historia oficial promovida por grupos poderosos son la materia prima para la producción de programas innovadores como America Libre, Noti Nada, Destapando la Olla, el Sindicalista en el Aire, Ni encerradas ni con miedo, entre otros, que no solo aportan información sino que abren el espacio para el dialogo comunitario. Por eso, también se busca entender cómo la practica alternativa de comunicación y el uso social de las TIC’s genera y distribuye conocimiento para promover comunidades saludables. Cuáles y cómo son los usos e importancia de las TIC para para crear espacios de diálogo y consenso en comunidades violentadas en el siglo XXI es también un interés de esta ponencia.
Saludos,