La función de las Instituciones educativas de garantizar la socialización del conocimiento, corre el riesgo de quedar incompleta si la creación intelectual continúa bajo leyes del capitalismo cognitivo.
para abordar la noción libertaria del conocimiento desde su condición de bien público y patrimonio de la humanidad, hay que dar cuenta de diferentes razones desde dónde significar el conocimiento como sustantivo a partir del cual establecer el horizonte semántico académico, cultural y político que define no solamente lo que es decible, creíble o legítimo al respecto, sino también, y por implicación, lo que pareciera por los modos instituidos, lo que es indecible, increíble, subversivo, ilegítimo o irrealista.
Iniciar de esta manera el compartir de reflexiones tejidas sobre el Conocimiento Libre, permite develar los términos de un debate necesario acerca de la propiedad del saber y las razones del por qué darlo. La congruencia de esta relación entre el conocimiento como sustantivo y como real asunto de "ocupación” para luego acompañarlo con el adjetivo “libre”, pasa por advertir que la aparición de dicho adjetivo denota una escisión del conocimiento en torno al tema de la libertad lo que nos lleva a preguntarnos: ¿Cuál es el conocimiento que no es libre?, ¿Qué lo aprisiona o cierra? ¿De qué y para qué hay que liberarlo?, ¿Para quiénes hay que liberarlo?
Para dar respuesta a estas interrogantes, y en el ejercicio de tejer con hilos ideas de activistas por el conocimiento libre, se parte de reconocer al conocimiento como todo aquel conocimiento sistematizado y reconocido socialmente como útil para preservar y mejorar la vida en y del planeta. Este por su naturaleza es un bien común de todos y todas dado que surge como condición ontogenética de todo ser humano, así como del intercambio social con otros y otras quienes pertenecen a un contexto en particular, por lo que toda creación resultante de ese encuentro, responde a una condición geopolítica y cultural.
Para ello se parte de la idea del Conocimiento Libre definido por Pluss (2007) como todo aquel conocimiento que se puede adquirir libremente sin ningún permiso explícito del autor, por lo que se puede compartir con los demás sin infringir las leyes regulatorias de los derechos de autor, permitiendo su modificación según las necesidades que se presenten y posteriormente distribuir esas modificaciones de nuevo para beneficiar a todas y todos, revirtiendo ese conocimiento en la humanidad.
En este sentido la idea de libertad se esboza fundamentalmente como la ausencia de obstáculos para alcanzarlo y hacer uso de él, tal como lo plantean Aguilar, Petrizzo, y Terán (2009) al señalar que:
El conocimiento debe ser accedido y usado libremente, lo que permite el encuentro y uso de diferentes fuentes de saberes (conocimientos ancestrales, científicos, etc.) chocando con el modelo propuesto por las transnacionales de patentar el conocimiento, cerrar su acceso, entre otras cosas.
El conocimiento debe adaptarse libremente a los modelos de quehacer locales. Los derechos del colectivo y el control local sobre su quehacer, son la base de este principio.
El conocimiento debe ser compartido libremente con los demás a través de un proceso de construcción colectiva del mismo. Para lograr un conocimiento colectivo, se requiere de sólidas redes sociales, basadas en los principios de solidaridad y compañerismo.
El conocimiento adquirido puede ser mejorado libremente, y esas nuevas versiones del conocimiento deben poder ser compartidas libremente con los demás, para que así se beneficie el mundo entero.
Ahora bien, la puesta en práctica de estas condiciones en los procesos de producción de conocimiento que apellida al saber con el adjetivo “libre” , promueve la reflexión en torno a las practicas presentes en el habitus científicos que consideran al conocimiento por una parte como objeto de comercio, lo que lo hace tener protagonismo en el mundo de los negocios y/o del comercio y por otra, la concepción de “propiedad” susceptible de apropiación individual, concepción heredada por el silogismo metodológico que sustenta la ciencia cartesiana.
En este sentido las ideas que a continuación se presentan sobre el sentido del activismo por el Conocimiento Libre es un texto construido en el seno de una investigación de carácter militante en el que un grupo relevante de seis (6) activistas que apoyan y aportan a la idea del Conocimiento Libre, se dieron el permiso de develar las ideas sentipensantes a partir de las cuales resignificar la lógica de la creación del conocimiento y su valoración única producto de los preceptos modernistas, hacia una dinámica que va dirigida a la posibilidad de que el saber resulte más libre y útil a todo el mundo. Esto cobra potencial de sentido en la medida en que educadores y educadoras, reunidos en redes alrededor del Conocimiento Libre, al convertirse en movimiento social y con ello en un grupo social relevante consciente, generan prácticas de resistencia ante el capitalismo cognitivo, para dar cuenta de nuevos procesos de creación y nuevas localidades e identidades tanto de los roles, los lugares y las formas con las cuales se crea, se aprende y se enseña.
Con base a lo anterior, este trabajo presenta una perspectiva teórica-situada del activismo por el “Conocimiento Libre” producto de una investigación militante más amplia1 fundamentada en la hermenéutica crítica en la que se realizaron prácticas etnográficas colaborativas-performativas como forma de acción tecnopolítica activista. La metodología de análisis de datos se desarrolló según principios de la hermeneutica ontológica politica, a partir de la cual se develaron 6 temáticas objeto de discusión y re-interpretación por activistas coinvestigadores(as), hasta alcanzar comunes políticos en las mismas, temáticas que para objetos de esta ponencia se exponen las referidas al por qué y para qué del activismo a favor del Conocimiento Libre. El proceso de teorización se desarrolló con el método de construcción de narrativas, del que surgió un discurso herético en el que se hilan voces continuas y discontinuas aportadas. El mismo plasma un sentido del Activismo que hace referencia a una conceptualización a partir del accionar de las y los entrevistados a favor de la difusión libre y el acceso abierto de un conocimiento que denuncian como “secuestrado”, pero particularmente porque es un accionar sobre aquello que no está problematizado en materia de creación y socialización del conocimiento. Este accionar se sostiene sobre razones ontológicas, culturales y políticas que trascienden a los aspectos jurídicos y técnicos que caracterizan las iniciativas y discusiones sobre la difusión libre y el acceso abierto al conocimiento.