Si entendemos que la ocupación del espacio urbano al tiempo que se define por relaciones sociales, las condiciona y reproduce; debemos tener presente que los vínculos entre lo espacial y lo social son inexorables e inconmensurables.
Años de experiencias, de debates y reflexiones abordan estas relaciones. Las políticas públicas que atienden el derecho a la vivienda incorporaron en las últimas décadas el derecho a la ciudad como parte de las mismas. Entendiendo que el habitar en sentido pleno es una situación espacial que procede del resultado de múltiples dimensiones ligadas a bienes y servicios que guardan vínculo directo con el objeto casa.
Aparecen también las cuestiones ligadas al derecho ambiental y a la propiedad de la tierra. Además, se han renovado las formas de participación de las comunidades en esas políticas a fin de fortalecer modos de inclusión. Para ello, equipos multidisciplinarios (técnicos y sociales) se aprestan al desarrollo de tareas compartidas.
En este diálogo, el Derecho a la Ciudad, se sitúa en el centro de la disputa, se plantea el interrogante ¿de quién es el derecho a la ciudad?: “La evolución del concepto se da desde un grito y demanda por la transformación de la sociedad, a la tendencia de entender el derecho a la ciudad como un conjunto de derechos humanos, para llegar a la justiciabilidad de demandas dispersas por el acceso a todo tipo de servicios en la ciudad física”(Rodriguez, A. y Sugranyes, A. 2017:176).
La ONU desde las Conferencias de Hábitat, proponen lineamientos para abordar esta temática a nivel mundial. Desde Hábitat II (Estambul, 1996) “…los principales hitos en torno a los temas habitacionales y urbanos se dieron en el programa de los Objetivos del Milenio, cuya meta 11 planteaba que los asentamientos humanos precarios iban a reducirse a la mitad en 15 años.”(Rodriguez, A. y Sugranyes, A. 2017:168). En ese contexto los organismos internacionales promovieron distintas líneas de intervención, una de ellas ha sido el Programa de Mejoramiento de Barrios II (ProMeBa-BID), implementado en varios países latinoamericanos y ocho provincias de Argentina. En el Chaco su presencia se inició en el año 2007 y continúa. Este programa concentra lineamientos que vinculan el derecho a la ciudad para los sectores populares con la organización comunitaria.
Enfocamos nuestra indagación en los vínculos que se constituyen entre binomio físico / social. El saber y el accionar técnico con las intervenciones físicas en el territorio, ¿aportan al ejercicio del derecho a la ciudad o contribuyen a la segregación urbana?, ¿es el saber de conectar los espacios? ¿Qué lugar ocupa lo social en lo técnico en esa definición?. Desde estas preguntas queremos sumar un conjunto de reflexiones sobre un caso particular para repensar situaciones y modos de trabajo y posicionamiento de ideas en los debates que delinean lo que se entiende y produce como derecho social.
Es de destacar que la agenda mundial ha mutado en este campo a partir de la nueva agenda urbana (Hábitat III, Quito, 2016). Se plantea que para el 2050 la población urbana representara el 70% de la población mundial, y ello orienta el énfasis en la eficacia de la planificación urbana, la gestión de servicios básicos y la movilidad. Siguiendo a Rodriguez y Sugranyes (2017) señalamos las críticas a este documento. Por un lado se torna inexplicable la exclusión de la mitad de los asentamientos humanos, pero por otro olvida buscar explicaciones respecto del fracaso de compromisos adquiridos por los Estados en relación a las metas acordadas que en vez de reducir a la mitad los asentamientos precarios, se duplicaron en el período.
El orden urbano propone un orden social, como trabajar eficientemente considerando a toda la población, retomar la disminución de asentamientos informales y el derecho a un hábitat digno ligado a los derechos de ciudadanía sigue siendo el desafío a pensar en un contexto diferente.
Nos abocamos en esta presentación a algunas reflexiones basadas en el análisis de la experiencia en la intervención de PROMEBA denominada “Área Sur” de la ciudad capital (Resistencia-Chaco- Argentina).