La ponencia consiste en la presentación del proceso de implementación de innovación curricular que representó el re-diseño de la asignatura "Modelos de Salud" de Escuela de Salud Comunitaria UDLA. Escuela de Salud Comunitaria es un espacio institucional que surge el 2011 a partir de la apertura de Universidad de las Américas a desarrollar lo comunitario dentro de la Facultad de Ciencias de la Salud atendiendo al perfil de egreso que se releva a nivel global y nacional en torno a la Promoción de la Salud y el trabajo con comunidades en salud. La Escuela se expresa curricularmente en lo que se llama Línea de Intervención Comunitaria, que son siete asignaturas que recorren progresivamente las mallas curriculares de las profesiones de Terapia Ocupacional, Enfermería, Nutrición y Dietética, Kinesiología y Fonoaudiología, y que finaliza en la materialización de proyectos con comunidades.
El re-diseño de la asignatura “Modelos de Salud”, que es la primera de las siete, surge a partir de un proceso previo de diagnóstico participativo junto al equipo docente de la Escuela realizado el año 2017 que tuvo por objetivo relevar y revelar aspectos problemáticos de las siete asignaturas, destacando la perspectiva crítica del pensamiento.
La propuesta de este re-diseño busca subvertir prácticas pedagógicas arraigadas en una tradición escolarizante, positivista y de educación bancaria, centradas en la distancia académico-teórica entre el/la docente y los/as estudiantes, que van en un sentido contrario a una perspectiva comunitaria del relacionamiento en educación y en salud. Por este motivo se adopta una perspectiva metodológica constructivista en su dimensión del saber hacer, en particular en una metodología llamada “Mapas Corporales en Salud”, que se dispone como una herramienta de autoexploración biográfica a nuestros/as estudiantes, con la intención de poner en relieve los modos en que el fenómeno de la salud y la enfermedad no son meramente un hecho biológico, sino que constituyen dimensiones metafísicas, afectivas, culturales, sociales, económicas y políticas que se encarnan en la propia experiencia desde un cuerpo vivencial e histórico. De este modo, el estudiante comenzará su exploración de los distintos modelos de entendimiento de la salud, a partir de su propia vivencia corporal y material, y significando desde ésta los aprendizajes propuestos por el grupo docente.
A través de esta práctica pedagógica, se activan experiencias y episodios en el devenir de la vida de nuestros/as estudiantes, las que son volcadas en el dibujo de un cuerpo, que simbólicamente es el propio. Esta correlación permite la emergencia desde el intersticio entre el relato y el dibujo de significados adicionales, nuevos. Todo este proceso da una materialidad que permite que ellos/as puedan mirarse, presencializar y encarnar su historia en su cuerpo.
Esta experiencia hace de terreno fértil para nombrar la propia historia con los conceptos teóricos, académicos, que buscan hacer visibles imágenes vivas y claras de la multiplicidad de aspectos que capilarizan la experiencia del bienestar y el malestar, relevando en este camino de modo significativo la dominación y la opresión, y de cómo tales vivencias y dolores han sido invisibles desde una conciencia llevada en inercia por la tradición cartesiana y positivista que desde una hegemonía científica-política han permeado en el sentido común y encarnan una postura, un habitus, que enmudece la reflexión y reproduce la estructura social en los cuerpos y mentes de quienes se miran a sí mismos, con desconfianza, ajenos a la verdad de su experiencia.
Una vez finalizada la implementación se realizará un proceso evaluativo sobre cómo la propuesta interactuó con la subjetividad de los/as estudiantes y del equipo docente de “Modelos de Salud” de Escuela de Salud Comunitaria, con sus aperturas y cierres, pues, como todo cambio paradigmático, representa resistencias culturales que se manifiestan de diversas maneras, lo cual da cuenta del estado del tejido social de la comunidad, en este caso, educativa.