La “cuestión india o indígena” ha sido y es abordada desde diversas perspectivas ideológicas a lo largo y ancho de Abya Yala. El indianismo, surgido en los años sesenta del siglo pasado en el contexto Boliviano, constituye una de estas vetas (REINAGA, 1970; REINAGA, 1971; CRUZ, 2013). Esta corriente se pensó como una ideología de y para la liberación de lxs indixs; se afirmó como una ideología política producida desde, por y para el indio. En este sentido, se opuso tanto a las perspectivas anti-indias, como aquellas más cercanas al darwinismo social que alimentó fuertes procesos de etnocidio y violencia racista en la región; así como a las diversas formas de indigenismo (FAVRE, 1998 [1996]; BRIONES, 2005), que se caracterizan por presentar políticas pensadas por no-indios para los indios. El indianismo critica este tratamiento de lo indígena como objeto (es decir, critica la construcción del “objeto-indígena”) así como las distintas implicancias de estas políticas: abandono de lo indio como condición para la inclusión social, valoración instrumental de lo indio por su aporte a la fuerza y economía nacional, etc.
En concordancia con el principal objetivo del indianismo (ser una ideología, una ruta política de y para la liberación de lxs indixs), parto de la propuesta de ampliación metodológica elaborada por Arturo Roig (1981). En lugar de emplazar una metodología filosófica con eje en la filosofía, el centro de atención se redirecciona hacia los procesos creativos de pensamiento, como es el indianismo en tanto ideología crítica de la dominación. El principio fundamental que alimenta estos procesos creativos se basa en un postulado que Roig toma de Hegel: “el ponernos como valiosos a nosotros mismos”. Así, frente al “nosotros blanco” del primigenio orden colonial y al “nosotros mestizo” de ciertos indigenismos, me propongo indagar en torno al “nosotros indio” (Cruz, 2014) en tanto modo reivindicación política y en cuanto requisito para la enunciación de un sujeeto político, de un sujeto (problematizable) que piensa su realidad particular y que resiste contra las formas coloniales de vida hegemónico-occidentales. Es por ello que el de Eulogio Frites constituye un caso emblemático de un sujeto que se afirma como indio (como abogado kolla, en este caso), siendo este un símbolo de oposición a los nudos del colonialismo interno que circulan por los caminos de Abya Yala. El afirmarse como “indio” (por encima del término indígena) posibilitó, asimismo, la reivindicación de un conocimiento “diferente”, un oponer un conocimiento /pensamiento descolonizador (desde el derecho indígena). En este sentido, la hipótesis que aquí se sostendrá procura mostrar la obra de Eulogio Frites como aquella propia de un “indio letrado”, indagando más específicamente en los claroscuros de su pensamiento indio, su conexión con los sentidos fuertes del indianismo y su puesta en tensión con los indigenismos presentes.
Este trabajo no plantea una reconstrucción histórica-lineal de los “senderos” de Eulogio Frites (Cruz, 2017), sino que establece un recorte priorizando el período 1970-1994. La justificación de esta adecuación metodológica es doble: por un lado, responde a la línea de estudios plasmada en el Proyecto de Investigación “Pensamiento Crítico Latinoamericano: subjetivaciones políticas indígenas en Argentina y Bolivia (1945-1994)”, asociado a CONICET. Por otro, remite a al hecho de que, en la década del ’70 Frites concluyó sus estudio de Derecho en la UBA y, alimentado por el contexto vigente, se convirtió en un activo dirigente de muchas organizaciones indias por entonces emergentes; (ii) en 1994 se sancionó el artículo 75 inc. 17 de la Constitución Nacional, que interpreto a modo de hito consagratorio y punto de conquista tras la lucha dada en esas décadas anteriores por el reconocimiento y puesta en práctica del derecho indígena.
En síntesis, el recorrido que sigue este trabajo plantea la siguiente hoja de ruta.
En primer lugar, se incorporarán algunas notas tendientes a subrayar la relevancia política-epistemológica de su obra y pensamiento en el contexto de las luchas indias actuales, mostrando la potencia/vigencia de su legado para la crítica a la modernidad latinoamericana y sus Estado-naciones.
En segundo lugar, se señalarán sus vinculaciones y aportes al camino recorrido por el indianismo, especialmente en su ejercicio como abogado en materia de derecho indígena. Se toman como fuentes discursos y elaboraciones propias del autor (Frites, 1974; Frites, 1975; Frites, 2011), desde la década de los setenta hasta su fallecimiento (2015), para evidenciar su consagración como “indio letrado” y visibilizar sus aportes en y para la lucha india.
Por último, se presentarán algunas reflexiones personales a modo de cierre.