Resumen de ponencia
La construcción de una nueva legalidad en el poststronismo ¿Un límite para la consolidación democrática?
Grupo de Trabajo CLACSO: Intelectuales y política
*María Florencia Prego
El derrocamiento de Alfredo Stroessner (1989), como corolario de un golpe que se produjo “desde arriba” y desde el interior del mismo régimen, desató una crisis hegemónica cuya vigencia perdura hasta la actualidad. Los acontecimientos acaecidos en marzo de 2017 ante las protestas y la oposición de vastos sectores de la sociedad a la re-elección presidencial, exponen la naturaleza de la crisis hegemónica que atraviesa Paraguay desde el derrocamiento del régimen autoritario de Alfredo Stroessner.
La propuesta de este trabajo es analizar, desde la sociología histórica, los mecanismos utilizados tras el fin del régimen autoritario stronista para reconstruir la legalidad que le otorgue al régimen democrático la legitimidad necesaria para reproducir la forma de dominación. En ese sentido, nos abocaremos al análisis de la reforma de la Constitución Nacional impulsada por Andrés Rodríguez en el año 1992, dado que expone la pugna imperante entre las fuerzas conservadoras y las fuerzas democráticas que atravesaba el bloque dominante en Paraguay, en el marco de un contexto regional que alteraba la correlación de fuerzas a favor de éstas últimas.
Sin embargo, la herencia en el sistema político en general y en la cultura política en particular de elocuentes signos de autoritarismo y clientelismo, la continuidad de un Estado prebendario, como así también las disputas suscitadas en el seno de las clases dominantes, hicieron del tránsito a la democracia un camino largo y sinuoso que, hasta la actualidad, evidencia importantes signos de continuidad respecto al régimen autoritario depuesto a fines de la década del ochenta.
La Reforma Constitucional incorporó una serie de modificaciones entre las que nos interesa destacar 3 (tres): la prohibición de la reelección presidencial, la incorporación del juicio político y el remplazo del Estado de Sitio por el Estado de excepción. Desde estas tres modificaciones y/o incorporaciones que se producen con la reforma, buscaremos problematizar lo límites de la transición y del proceso de democratización en Paraguay.
El proceso de transición ha enfrentado múltiples problemas y complejidades desde su misma génesis. A la preminencia del Partido Colorado y la inexistencia de la alternancia política, como así también los vestigios de una cultura política autoritaria, se suma la reforma constitucional de 1992 que constituye un andamiaje jurídico sobre el cual se apoyará todo el proceso. En este sentido, no interesa analizar el proceso de construcción de una nueva legalidad que comienza a emerger a la luz de la reforma de la Constitución, en base a los tres puntos señalados, y desde allí problematizar los límites de la democracia paraguaya.
La contracara de la re-elección significó la no alternancia en la dirección del gobierno del Partido Colorado, y cuando la misma se produjo, se llevó a cabo un juicio político. El mismo, pese a revestirlo de los tintes institucionales propios de la democracia y sus instituciones, no fue más que un golpe de Estado que vino a interrumpir la ocupación de la dirección del gobierno y del Estado de un mismo partido que fue tanto el mismo del régimen autoritario como del régimen democrático. A su vez, el Estado de excepción como figura jurídica que debe aplicarse en situaciones extraordinarias so pretexto de una amenaza que ponga en riego es Estado de derecho, la democracia y sus instituciones, es utilizado como mecanismo legitimador de la política de seguridad interna poniendo en riego los estamentos propios de un Estado de derecho y del régimen democrático.
De esta manera, así como el régimen de Alfredo Stroessner apeló a la legalidad como instrumento de legitimación del régimen, el tránsito a la democracia inauguró un nuevo capítulo en esta materia, que terminó poniendo más límites a un proceso de por sí, débil.
El desenlace producido ante el debate y las maniobras políticas en torno a la reelección presidencial (2017) puso de entre paréntesis el proceso democratizador impulsado desde fines de la década del ochenta, exponiendo los límites de la democracia y las fortalezas de fracciones de las clases dominantes para condicionarla de acuerdo a sus propios intereses.
Estos elementos son los que buscaremos desarrollar y poner en discusión a lo largo del trabajo presentado.