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Resumen de ponencia
Colombia: sociedad abigarrada. Sobre plebiscitos, temporalidades diversas y nación multisocial

*Pierre Edinsson Díaz Pomar




La mayoría de las lecturas sobre la realidad colombiana no se deslindan de una lectura generalista, determinista y homegenizadora que ubica a la sociedad colombiana como un ente políticamente pasivo supeditado al proyecto económico del sistema mundo. Por un lado son comunes las interpretaciones que leen como fallido el proceso democrático colombiano porque encuentran que la política estatal y de los grandes sectores empresariales se encuentra amangüalada a la política capitalista-colonial internacional. Esta lectura ortodoxa del poder es determinista porque considera que todo aquello que se aprueba por el Estado liberal en concomitancia con las elites nacionales es desarrollado a cabalidad por la sociedad incapaz de poner resistencia alguna al proyecto global homegenizador. En contravía de la interpretación ortodoxa, la otra lectura, común a las teorías decoloniales y culturalistas trabajadas en América Latina desde la década del noventa del siglo XX, se considera que ante el proyecto neoliberal la gran posibilidad emancipatoria para América Latina son las subalternidades que construyen otro marco de vida y de organización productiva y socioeconómica en lugares y tiempos específicos deslindados de manera absoluta del marco moderno y especialmente del Estado. A su vez, se encuentra la lectura histórica en la que son las elites, los próceres, los gobernantes y los empresarios los grandes hacedores de la historia nacional. Aunque este último tipo de interpretación aduladora cada vez es más escasa en la investigación académica, en la última década este tipo de género se ha tomado estantes y sets de televisión masificando la idea de que son los individuos privilegiados y solo ellos los llamados a trazar y dirigir las rutas del país. En contraste con esta lectura zalamera de los poderosos, en Colombia se ha realizado una lectura crítica de las elites demostrando la manera violenta como se han consolidado a lo largo de la historia y los privilegios obtenidos por ser una casta racial defensora de un modelo señorial feudal.
Sobre estas versiones de la vida e historia de América Latina y específicamente de Colombia, el pensamiento de René Zavaleta Mercado es la posibilidad teórica de revisar la historia y los proyectos filosófico-políticos para proponer la lectura y acción política del pueblo desde una perspectiva que media y tensiona las versiones arriba enunciadas: Sobre el poder hegemónico intervencionista de gobiernos y multinacionales que cuentan con el apoyo de los gobiernos locales para imponer un ritmo de vida, un modelo de producción y un tipo de organización, es importante comprender la reacción de diversos sectores sociales a dicho proyecto no solo resistiendo sino organizando modelos político-administrativos opuestos al del sistema liberal-capitalista.
Sobre las luchas subalternas es importante trascender la hiperlocalidad a través de una organización multisocial que construya hegemonía al punto, por ejemplo, de supeditar al Estado a los intereses subalternos, es decir, insurrectos, emancipatorios y anticapitalistas. Acerca del papel histórico de las elites, los gobernantes y los empresarios nacionales es fundamental leer críticamente dicho papel demostrando los nexos de estas elites con las modernidades coloniales, el capitalismo y la guerra. El pensamiento de René Zavaleta no es la negación de las categorías analíticas de los marcos teóricos occidentales, su pensamiento es el uso creativo (por supuesto crítico) de Habermas, Marx, Gramsci, Lenin, Edward Thompson, Foucault para construir conocimiento local con proyección continental.
El pensamiento abigarrado es la facultad de la población periférica que se involucra en los proyectos y las discusiones mundiales desde las problemáticas contextuales a sabiendas de que la emancipación política solo es posible por medio del trabajo compartido y mancomunado de los pueblos, sus acciones y sus conocimientos localizados en realidades concretas resultado de una lucha permanente por la vida digna y el poder territorial.

La categoría de formación social abigarrada fue propuesta por el pensador boliviano René Zavaleta Mercado (1937-1984) para referirse a las sociedades modernas estructuradas por la dominación colonial, por el desarrollo del capitalismo y también por sistemas de organización productivo y político-administrativo que anteceden la conquista. El pensador orureño planteó que en buena parte de América Latina, especialmente en el mundo andino, es posible caracterizar y analizar la formación de sociedades abigarradas y sobre esta tesis se sustenta la ponencia en la que sugiero que 1. Colombia es una sociedad abigarrada, 2. Lo acontecido el 2 de octubre de 2016 con el plebiscito y el 26 de marzo de 2017 con el no a la megaminería en Cajamarca Tolima son pruebas políticas del abigarramiento colombiano, 3. La sociedad abigarrada necesita de una política salvaje que derrote el proyecto político de las elites colombianas dominadas por el proyecto económico-político del mal vivir.




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* Díaz Pomar
Facultad de Ciencias Humanas y Artes - Universidad del Tolima - FCHA - UT. Ibague, Colombia