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Resumen de ponencia
La Ley Marx, la revolución copernicana olvidada en la epistemología occidental.

*Oscar David Rojas Silva



Para Hegel, la categoría de lo concreto no puede ser empleada sino cuando se trata de la voluntad consciente y de sus productos. Desde el punto de vista de Marx esta categoría capital de la dialéctica puede ser empleada de lleno por todas partes, no importa en qué esfera del ser natural y social, y ella es independiente de todo espíritu; por consiguiente, de las manifestaciones de la vida del espíritu mismo, es decir, del desarrollo de toda la esfera de la ciencia social, e incluido el pensamiento, esfera de la lógica.

Evald Ilienkov


Conforme las contradicciones crecientes del mercado mundial avanzan, las sociedades comienzan a resentir efectos altamente negativos y contraproducentes del modo de producción dominante. El cambio climático, la insuficiencia de la democracia, crisis que nadie sabe cuándo estallarán y si será la última, pobreza extrema, riqueza extrema, corrupción, mercantilización y destrucción de la naturaleza, son temas que vistos en una imagen de conjunto delinean un sistema que ya se encuentra putrefacto pero insiste en esta de pie.

¿Cómo es posible que un sistema social ya muerto tenga la fuerza suficiente para no irse de una vez? La ciencia económica dominante alega que simplemente esto no se puede saber, a lo mucho podemos calcular una estimación, un acercamiento, pero jamás la realidad en sí, se conforma con lograr, cada cierto tiempo, políticas públicas que, mediante pasos tímidos y pequeños, racionalicen lo mejor posible el actuar de los agentes económicos en sus intercambios económicos en competencia hostil. El materialismo histórico de Marx edifica en El Capital una propuesta diferente de aproximación a la realidad, la aplicación de la lógica dialéctica a la interpretación del sistema social parte por comienzo por el principio de que la realidad es totalmente cognoscible, esto es, no conocer cada uno de los átomos que la constituyen, sino comprender la categoría fundamental que le da sentido al todo de conjunto, en este caso: el plusvalor. En esta ponencia busco plantear la hipótesis de que el análisis de esta categoría es una secuencia lógica que permite responder la pregunta que aquí nos hacemos.

La realidad es dialéctica, es decir, se encuentra en constante movimiento y con fases opuestas que interactúan recíprocamente, transformándose en una espiral interminable de desarrollo entre condiciones materiales y relaciones sociales sucesivas, dicho de otra manera, cada generación encuentra fuerzas productivas desarrolladas en el momento anterior, dado que necesita vivir (alimentarse, vestirse, etc.) utiliza las condiciones científicas y técnicas alcanzadas para permitir su producción y reproducción como sociedad, de aquí que cada generación trabaje con lo logrado por la anterior pero que debe realizar un ajuste ya que las relaciones sociales que hereda también pertenecen a un momento en el cual las fuerzas productivas eran diferentes. Las relaciones sociales de producción y las fuerzas productivas son opuestas en el sentido fuerte y nunca pueden tomar una estabilización final, el movimiento perenne es su constituyente. Por tanto, la dialéctica del plusvalor presenta el tipo específico de movimiento que tiene el capital: un tránsito particular entre la propiedad privada hacia la propiedad social. La ley Marx sobre el movimiento ininterrumpido de las formas de propiedad es una forma de analizar a detalle el movimiento contradictorio entre las relaciones sociales y las fuerzas productivas, es decir, encuentra el lugar nuclear donde se puede modificar el sentido material de la historia.

Para la Ley Marx, la muerte del capitalismo es inevitable no por que caiga preso de su maldad sino porque es un sistema social, y como tal, manifiesta un movimiento constante donde sus condiciones productivas siempre cumplen con un fin civilizatorio, este es en cuanto al capitalismo, la constitución del Mercado mundial. La interconexión final entre distintos modos de producción funcionando unos con otros. No se trata, entonces, de si la próxima crisis será final o no, sino qué hacemos con la fuerza productiva generada por la generación que nos precede (el mercado mundial) para que cambie su violencia competitiva y ahora se plantee nuevos fines civilizatorios. Bajo la Ley Marx es claro que no se trata de si la ganancia se encuentra en el nivel adecuado sino por fines cualitativos, el capitalismo produce las mismas condiciones que llevan necesariamente a la transformación de las relaciones sociales de producción.

Si todo esto es verdad, entonces estamos frente a una concepción histórica diferente de la planteada hasta hoy. El objetivo de esta ponencia es lograr la interpretación del nacimiento del materialismo histórico como la historia de una transformación radical del entendimiento cualitativo del desarrollo humano, así como Copérnico desenterró a los griegos para plantear su sistema heliocéntrico, Marx desentierra a Hegel para plantear el sistema de rotación histórica. ¿Cuáles son las implicaciones de esta lectura histórica? ¿qué tipo de pruebas científicas sostienen este planteamiento? La conciencia y el lenguaje se encuentran siempre íntimamente ligados, no se puede revolucionar la conciencia si no se analiza el lenguaje y viceversa, la ciencia económica tradicional resulta insuficiente para trabajar con este sistema de rotación histórica impreso en la Ley Marx, por lo que es necesario, para comenzar a asumir esta revolución científica, que se vacíen todas las cargas epistemológicas de las categorías actuales y se reconstruya el análisis económico en términos del materialismo histórico. De esta comprensión depende que podamos comprender cómo utilizar las fuerzas productivas alcanzadas por el capitalismo, pero sobre todo, esto habilita también la comprensión de la necesidad y la forma en la cuál las relaciones sociales deben cambiar para dar paso, por fin, al nuevo modo de producción.

En suma, es necesario dejar en claro que la crítica epistemológica que se puede llevar a cabo desde el sur mundial puede encontrar un aliado en el método del materialismo histórico para desprenderse del prejuicio occidental de la linealidad racional de la historia. En las ciencias naturales se pudo dar el paso a las nuevas concepciones astronómicas (con sus sensibles repercusiones en el poder eclesiástico), en las ciencias sociales estamos en plena edad media racionalista puesto que luego de la publicación de El Capital, su autor sufrió un boicot mundial donde su nombre equivalía a problemas y a pseudo-ciencia, justo como las descalificaciones que los revolucionarios de las ciencias naturales recibieron, por ello, toca como necesidad fundamental darle conmemoración al nacimiento de Marx mostrando que la cientificidad alcanzada por Marx no es sólo una forma distinta de ver la realidad, sino que es la forma más avanzada alcanzada por el intelecto humano en los actuales momentos de la historia.




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* Rojas Silva
Instituto de Investigaciones Económicas . Universidad Nacional Autónoma de México - IIEc/UNAM. México, D.F., México