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Resumen de ponencia
Superando la ceguera racial en Argentina, Cuba y Francia: Una perspectiva insurgente sobre historia, trabajadores, e imaginario decolonial

*Geoffroy De Laforcade



Tanto en Argentina como en Cuba, donde la racialización y la hegemonía de la “blancura” desempeñaron importantes roles en la historia moderna, la influencia del republicanismo francés sobre los paradigmas nacionalistas del pensamiento histórico fue significativa. La subversión intelectual del eurocentrismo poscolonial ha tendido a "provincializar" Europa y a desconectar la historia de América Latina de sus paradigmas europeos, con el fin de crear una narrativa de empoderamiento del Sur global. Sin embargo, es importante recordar que el nacionalismo en su variante liberal, y las ideologías de supremacía racial, de dependencia neocolonial y del blanqueamiento a través de la inmigración que prevalecieron en el siglo XIX, surgieron de Europa, y particularmente de la historia de la Francia revolucionaria. Además, en los círculos académicos, así como en el pensamiento marxista, la prevalencia anterior de historias basadas en trabajadores organizados en contextos nacionales tendía a marginar a las voces afrodescendiente y no blancas. En consecuencia, en los estudios antiracistas contemporáneos, que están dominados por un paradigma de estudios culturales, la historia social del trabajo y de las migraciones trabajadoras es un campo de investigación separado. Si bien los estudios de la esclavitud y la antiesclavitud han incorporado las percepciones decoloniales de la antropología, la literatura y la filosofía, la historia de los trabajadores no lo ha hecho. Parte del problema reside en el contexto perennemente nacional de los estudios y las críticas.
Esta ponencia comenzará con la observación de que las comunidades oprimidas y marginadas por el sistema capitalista mundial han sido pueblos indígenas, afrodescendientes, nómadas y poblaciones migratorias – todas ellas afectadas por el encierro, el desplazamiento y la borradura histórica. Todos esas víctimas de la opresión colonial y neocolonial eran grupos de cultura marginados o, en su inmensa mayoría, trabajadores explotados. En Francia, como en Argentina y Cuba, la cuestión social y el movimiento por la emancipación de los trabajadores han escapado históricamente a la crítica decolonial. Sin embargo, las fallas y fisuras en la ideología liberal republicana que promueve el universalismo y la ceguera racial, así como la división de las víctimas del capitalismo en comunidades irreconciliables, tienen sus raíces en la ideología nacionalista, adoptadas por las clases dominantes en el siglo XIX. Si bien la cuestión nacional siempre fue un tema de preocupación para las primera, segunda y tercera internacionales del movimiento socialista, el internacionalismo y los movimientos anticoloniales en los márgenes no han sido suficientemente estudiados. Hoy, con el hecho de que movimientos transnacionales de trabajadores e ideas emancipadoras han alcanzado nuevas alturas, es urgente desarrollar una crítica históricamente consciente de la forma de universalismo que se invoca habitualmente para desacreditar los movimientos decoloniales. También es importante restablecer la cuestión del trabajo, y de las luchas de los trabajadores, a la discusión de la imaginación decolonial y su relevancia para la izquierda.
Desarrollaré una crítica de la historia del republicaismo francés y su influencia en los esfuerzos contemporáneos para reprimir voces negras, migratorias y nómadas, así como para divorciarlas de un modelo de representación dominante, reductor y esencialista, de la clase obrera y de la nación. Una vez que esta ideología es desmitificada y sometida a un riguroso análisis histórico, su importancia para nuestra comprensión del liberalismo del siglo XIX en América Latina, que se desarrolló en respuesta a insurgencias de trabajadores, esclavos y sectores democráticos, se hará evidente. Luego discutiré cómo el impacto de los estudios sobre el blanqueamiento de Argentina a través de la inmigración, y el borrado del patrimonio negro en el Río de la Plata, hizo que enfoques socialistas y nacionalistas sobre la cuestión social incorporaran insuficientemente la crítica de la racialización. Como resultado, las luchas contemporáneas de afrodescendientes y migrantes de la periferia a menudo se disocian de la memoria histórica de la izquierda. En Cuba, donde afrodescendientes jugaron un papel crucial en las luchas por la independencia, la democracia y el socialismo, el legado de la ceguera racial, el universalismo republicano y el nacionalismo siguen siendo fuertes. Argumentaré que una pedagogía de la historia que trasciende las fronteras nacionales de estos países, y se reconcilia con las tradiciones internacionalistas de los movimientos anticoloniales e insurgentes de la clase obrera, puede ser de uso práctico para la imaginación cotidiana de coaliciones y alianzas.
También puede contribuir, a nivel intelectual, al "trabajo" epistemológico que es urgente para superar la tendencia a hacer de luchas contra la invisibilización meros movimientos de reconocimiento por instituciones liberales y estructuras gubernamentales. El objetivo no es lograr el reconocimiento de las "minorías", sino descolonizar a la "mayoría". Tal perspectiva debe ser interseccional, y trascender las fronteras, así como las divisiones creadas por siglos de racialización, marginación, desplazamiento, desigualdades de género y estigmatización de los trabajadores. Demostraré que siempre ha habido una perspectiva libertaria, cosmopolita y de clase obrera sobre el colonialismo y sobre las formas variadas de explotación capitalista. Para que su marginación dentro de los movimientos clásicos de la izquierda sea superada, debemos repensar cómo se imaginan las comunidades nacionales y las coaliciones de oposición que se han desarrollado en el pasado y en el presente.




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* Laforcade
Norfolk State University -NSU. Estados Unidos