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Resumen de ponencia
“Oro rojo y Oro blanco”. Comparación de las políticas mineras neoliberales en las Comarca Ngöbe-Buglé, Panamá y la Comunidad Atacameña, Chile.

*Jimena Cruz
*Jorge D'orcy



Las políticas neoliberales han tenido significados y resultados muy contradictorios en los países de Latinoamérica. Los Estados -casi sin dudar- han optado por respaldar las grandes inversiones privadas internacionales, insertando a las economías nacionales en complejos circuitos de exportación primaria en la economía mundial. Sin embargo, en estos procesos, ni los gobiernos, ni las empresas han considerado los impactos que esas intervenciones tienen en el ambiente y en las comunidades donde se emplazan. Por lo general los procesos de consulta no cumplen los protocolos establecidos, generándose en algunos casos duras imposiciones que no van acorde a la retórica democrática gubernamental. En ese sentido uno de los grupos más afectados por este tipo de política poco consultiva son los Pueblos Indígenas. En el presente ensayo revisaremos de forma breve como comunidades indígenas de dos países Latinoamericanos bajo gobiernos neoliberales, pero de ambientes y contextos distintos reaccionan a los programas de explotación minera internacional y como es utilizada la conciencia histórica y étnica por los pueblos indígenas como herramientas para rechazar, enfrentar, negociar o asimilar los proyectos neoliberales en que se utiliza la cultura y lo cultural para insertarlo en espacios políticos, económicos y en organizaciones indígenas, de esa forma se acondicionan nuevos escenarios que favorece la construcción de discursos, acciones, historias y símbolos que van en la búsqueda de los nuevos significados del ser indígena en Latinoamérica.
Todo el Continente está plagado de ejemplos en que los Estados promueven una serie de leyes en favor de empresas de capital extranjero que van desde la expansión forestal, hidroeléctricas, carreteras, proyectos mineros, turísticos e incluso la apropiación de componentes de ADN de personas y otros seres vivos. Si bien, los proyectos son parte del programa desarrollista y cada uno promete generar riquezas para los países, pero desde otra perspectiva estas inversiones significan invasiones directas, acumulación por desposesión (Harvey, 2005) y amenazas a formas de vida tradicional (Horowitz, 2015), como resultado se profundizan los márgenes históricos de separación entre las políticas de desarrollo de los Estados y Pueblos Indígenas. En el presente ensayo se intenta comparar los métodos de lucha, negociación, y asimilación de dos grupos de pueblos indígenas frente a los planes y formas de extracción minera neoliberal apoyada por los Estados en dos contextos muy diferentes: El primer grupo son los Ngöbe y Buglés, culturalmente muy similares, pero lingüísticamente diferentes, ambos comparten un territorio político reconocido por el Estado que goza de una relativa autonomía administrado por los propios indígenas denominado Comarca Ngöbe-Buglé (1997), ubicada al occidente de la República de Panamá. Gran parte de la Comarca se eleva sobre una zona montañosa, tiene un clima tropical lluvioso, poseen una organización política y social altamente colectiva y refuerzan su memoria de lucha por la larga cadena de conflictos en defensa de sus tierras, derechos y culturas desde las primeras exploraciones españolas hasta las actuales políticas del Estado Panameño. En su territorio, se encuentra Cerro Colorado, es el segundo yacimiento más importante de cobre a nivel mundial descubierto hace más de 60 años; sin embargo la minería no ha sido una de las actividades más desarrolladas en el país lo que ha evitado su explotación sumado a la oposición de los Ngöbe y Buglés a la explotación de Cerro Colorado o cualquier otro yacimiento, pero la presión de empresas multinacionales ha ido en aumento. El Gobierno Nacional en 2011, realizó una serie de modificaciones a la Leyes Mineras para concesionar la explotación de cobre a empresas privadas e incluso cederlo a un Estado extranjero (Corea del Sur). Estas modificaciones fueron inconsultas, ignoraron una serie de Leyes Nacionales y Comarcales. Los Ngöbe y Buglés activaron sus organizaciones colectivas para impedir la privatización de parte de su Comarca e incluso en medio de la coyuntura fortalecieron sus organizaciones autónomas y recibieron el apoyo de diversos sectores del país como sindicatos, otras Comarcas Indígenas y organizaciones internacionales hasta lograr paralizar casi por completo el país y finalmente acorralaron al Gobierno Nacional y lo obligaron a sentarse para aceptar por medio de un acuerdo y posterior Ley la no explotación minera en la Comarca Ngöbe-Buglé; sin embargo, en la actualidad continúan las intenciones para concesionar yacimientos y construir hidroeléctricas en la Comarca, lo que ha llevado a los Ngöbe y Buglés a activar sus Asambleas y Comités de trabajo y defensa.
Por otro lado, en el Norte de Chile, la minería es la actividad económica y la industria de mayor desarrollo desde hace más de un siglo. Las Comunidades Atacameñas que habitan en el Salar de Atacama se han visto rodeadas por grandes proyectos de extracción de metales preciosos y en las últimas décadas por minerales no metálicos como el litio que obedece a la demanda del mercado internacional. El Estado chileno por medio de su marco legal ha procurado proteger y garantizar la expansión de esta actividad minimizando los riesgos para vida de las comunidades atacameñas del Salar, es más se ha encargado de organizar a estas Comunidades siguiendo patrones de organización política urbana aprovechando que existe una élite histórica local que ha asimilado las directrices gubernamentales desde la aparición del Estado Chileno en la región. Así pues esta etno-élite burócrata, es la que por lo general ha buscado llegar acuerdos con el Estado y principalmente con las mineras en que han logrado –en alguna medida- desviar el eje de las tensiones y conflictos relacionados por el control del territorio y sus recursos, utilizando elementos y símbolos indígenas para crear un discurso en que el tema central es el beneficio de su Pueblo; sin embargo esta dirigencia atacameña tiene poco control de lo que ocurre en su territorio ante el capital internacional y la voluntad política estatal orientada a la extracción. Ante ese contexto desequilibrado, las Comunidades Atacameñas en la mayoría de los casos su estrategia ha sido optar por la negociación y aceptación de acuerdos presentado por las mineras, como ocurrió en 2015-2016 con la empresa Rockwood Lithium beneficiaria de la explotación de litio en el Salar.

Así pues, se describe las formas de organización interna de ambos grupos y los métodos de resistencia y/o negociación frente a las políticas neoliberales de extracción minera. Se intenta trazar conexiones de estas formas de resistencia y/o negociación con factores históricos, culturales, sociales, y ambientales con el propósito de demostrar que los métodos indígenas distintos pueden ser estudiados comparativamente más allá del nacionalismo metodológico desde aspectos históricos, sociales, políticos y culturales. El contraste que puede presentarse entre los métodos Ngöbe-Buglés de organización y resistencia colectiva frente a la minería es diferente a las estrategias atacameñas de negociación y aceptación desde élites indígenas lo que parece corresponder en forma general a los niveles de conciencia social e histórica de ambas sociedades desarrolladas en los últimos años.





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* Cruz
Comunidad Atacameña de La Puna-CAP. San Pedro de Atacama, Chile

* D'orcy
Comunidad Atacameña de La Puna-CAP. San Pedro de Atacama, Chile