La presente investigación tiene como objetivo explicar cómo las redes las redes sociales facilitaron el proceso de manifestación de las mujeres, configurando el movimiento “Ni una menos”, para ello es determinante explicar cómo se construyen los nuevos movimientos sociales en el ciberespacio, analizar como las redes sociales se constituyen como espacio opinión pública frente a las problemáticas sociales, así como explorar como se inicia el movimiento NI UNA MENOS en el Perú, a través de las redes sociales.
La consigna “Ni una menos”, demandada inicialmente por miles de mujeres y hombres argentinos a través de sus redes sociales, es tomada de la poeta mexicana Susana Chaves Castillo, quien en 1995 escribió “Ni una menos, ni una muerta más”, debido a los sistemáticos feminicidios que se vivían en la ciudad de Juárez, México.
El hashtag #NiUnaMenos y los recientes actos de violencia contra las mujeres en Argentina, cobró gran impacto entre periodistas y activistas, quienes empezaron a usarlo a través de sus publicaciones en sus cuentas de twitter, convocándose a una reunión, para posteriormente planificar, lo que sería, una de las marchas contra la violencia de género más grandes de la historia argentina, realizada el 3 de junio del 2015. (El Comercio, 2016)
Es así como “Ni una menos” cobró vida desde las redes sociales, hasta ubicarse en las plazas de Argentina, y en muchos países de Latinoamérica, que se convocaron bajo la misma consigna posteriormente en México, Brasil, Chile Colombia, Uruguay, y Perú en el 2016.
En el Perú, la marcha convocada bajo la consigna “Ni una menos” fue una de las más grandes de la historia de las mujeres peruanas, teniendo según distintos medios periodísticos locales e internacionales, más de medio millón de personas en las calles. (Nodal – Noticias de América Latina y el Caribe, 2016)
Al igual que en otros países de Latinoamérica, en el Perú, la motivación de organización y movilización, fue promovida por los últimos hechos de violencia y las alarmantes cifras que se registraban por violencia de género, donde según Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público (2015), sólo entre enero del 2009 y octubre del 2015, 795 mujeres fueron víctimas de feminicidio. (Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, 2015)
Es así como desde las redes sociales, empiezan las denuncias de indignación frente a los múltiples hechos de violencia y los negligentes resultados recibidos por los administradores de justicia, como la sentencia emitida por la Corte Superior de Justicia de Ayacucho, en el caso de Cindy Arlette Contreras, quien fue brutalmente agredida en el año 2015, en un hotel en la provincia de Huamanga, Ayacucho.
La participación de las internautas generó movilidad a través de las redes sociales, para la creación y sostenibilidad de un grupo de Facebook llamado: “Ni una menos: movilización nacional ya”, tomando de las experiencias de otros países de Latinoamérica, quienes se movilizaron bajo la consiga “#NiUnaMenos”, dos años anteriores.
Las redes sociales permitieron un acercamiento entre mujeres que se identificaban con las denuncias expuestas en el grupo. Sumado a ello, las usuarias conectadas al grupo de Facebook empezaron a masificar la convocatoria de la organización, identificadas con el hashtag #NiUnaMenosPerú, el cual representaba la indignación colectiva.
Por primera vez en el Perú, muchas mujeres generaron redes en el ciberespacio, organizándose en distintos distritos de Lima y regiones del país, la cual ha permitió gran confluencia de personas en las calles y plazas de Perú, quienes demandaban respeto y la erradicación del machismo dentro de la sociedad, mayor acceso de justicia para las mujeres, así como un mayor presupuesto desde el estado para políticas de prevención de violencia género.
La investigación de este fenómeno sociológico “Ni una menos – Perú 2016”, extiende su explicación sobre la evolución y las relaciones de poder que existen en las redes sociales. Presenta las características que tienen los nuevos movimientos sociales que toman como principal espacio de organización a las redes sociales.
Busca abordar el proceso de socialización en el ciberespacio. La magnitud de las personas conectadas a las redes sociales en el mundo, así como en el Perú. También se investiga sobre las brechas digitales de género que existen en nuestro país, como reto importante a superar, para la construcción de una sociedad con igualdad en acceso a información y oportunidades.
Contextualiza el fenómeno estudiado, y desarrolla la participación de los movimientos de mujeres en las redes sociales, tomando como ejemplo una experiencia internacional, y el contexto del caso del nacimiento de “Ni Una menos – Perú”, y trascendencia de la convocatoria en el Perú.
Es relevante desarrollar el uso y alcance de las redes sociales como herramientas comunicativas que deben ser trabajadas como una nueva dimensión para la creación de políticas públicas, sustentos de proyectos de ley, y metodologías que se puedan construir. Así como la importancia de conectar estos mecanismos en proyección a generar un tratamiento sociológico que busque erradicar la violencia de género.
Finalmente, es importante desarrollar las conclusiones arribadas a partir del trabajo de análisis e investigación bibliográfica, que permitió afirmar que nos encontramos frente a una sociedad digital que va evolucionando cada día acorde a las necesidades de sus usuarios, que contiene redes sociales que facilitan los procesos de comunicación, organización y movilización dentro de los nuevos movimientos sociales, en el caso específico: Ni una menos – Perú.