El estudio analiza los factores que explican las condiciones laborales que logran los profesionales, especialmente cuando éstos poseen exactamente las mismas credenciales académicas y se desempeñan en el mismo mercado laboral. Para ello se encuestó a 900 egresados/as de la Universidad Católica del Norte (Chile), con el objeto de conocer tanto sus condiciones laborales actuales, como los determinantes de las mismas. Los principales factores explicativos que se analizaron mediante distintas técnicas multivariables fueron: el rendimiento escolar del egresado/a; el conjunto de capitales familiares; y otras propiedades sociales relevantes como el género, la generación y el fenotipo. La hipótesis de partida era que la mayor parte de la variabilidad en las condiciones laborales que presenten los profesionales, se debería a sus propiedades sociales individuales (género, fenotipo y generación) y familiares (capitales sociales), más que su rendimiento escolar (trabajo en curso).
El estudio de los determinantes laborales, esto es, de la posición que ocupan los agentes en el mercado laboral, ha sido acaparado principalmente por los economistas. Esto está más acentuado en el caso chileno, debido al efecto que tuvo la dictadura militar (1973-1990) en el campo académico y en especial en las Ciencias Sociales. Una de las características del modelo neoliberal impuesto por la dictadura, fue el rechazo radical a cualquier paradigma distinto a la teoría económica neoclásica, que pasó a ser considerada como la única capaz de explicar científicamente la realidad social, convirtiéndose así en la teoría oficial del régimen (Moulian, 2002). Por lo anterior, no es extraño que cueste encontrar en Chile investigaciones sobre los determinantes del salario, la ocupación o las condiciones laborales que no hayan sido realizadas por economistas, recurriendo, en la mayoría de los casos, a la explicación neoclásica dominante en esta disciplina.
La sociedad chilena actual se caracteriza por altos niveles de desigualdad social y por un diseño socioeconómico marcadamente neoliberal. En su historia reciente (1973-1990) Chile sufrió una drástica reducción del tamaño del Estado, así como de sus áreas de intervención. Ya que estás políticas fueron diseñadas y justificadas desde el paradigma Neoclásico, es interesante conocer su capacidad explicativa y predictiva para el caso chileno. Si ésta es baja o problemática, se hace necesario abordar el estudio de los determinantes de la posición laboral desde otros paradigmas teóricos.
Por lo anterior, resulta interesante conocer los factores que explican la ocupación que logran los profesionales, especialmente cuando éstos poseen exactamente las mismas credenciales académicas, esto es, la misma titulación profesional obtenida en la misma universidad, y se desempeñan en el mismo mercado laboral. El estudio se enmarca en el paradigma de la Reproducción social, por lo que se utilizarán factores sociales típicamente adscriptivos además de considerar al factor explicativo del paradigma neoclásico, la productividad individual.
Se expondrá brevemente el paradigma económico Neoclásico, por ser el dominante en la explicación del fenómeno, y por su trascendencia en el diseño de políticas públicas en Chile.
El paradigma Neoclásico considera que el ingreso asociado a la realización de un determinado trabajo es el principal factor que determina tanto la actividad laboral (la decisión de trabajar), como la elección de ocupación, rubro y lugar de trabajo. Dos son las teorías que, desde este paradigma, explican y predicen el ingreso de los trabajadores: la Teoría del Capital Humano y la Teoría de la Señalización. Actualmente, la mayoría de trabajos empíricos utilizan ambas teorías de forma complementaria, ya que sus supuestos son similares. La Teoría del Capital Humano (Schultz, 1983 y Becker, 1983) data de los años sesenta y afirma que la productividad individual de los trabajadores está determinada por el conjunto de conocimientos que poseen , éstos conforman un tipo de capital que es rentabilizado en el mercado laboral. Es decir, a mayor acumulación de conocimientos, mayor productividad individual y mayores ingresos. Como consecuencia de lo anterior, la acumulación de conocimiento sería unainversión de largo plazo que deciden los individuos mediante un análisis racional de coste-beneficio. Algunos individuos estarían dispuestos a renunciar a tener ingresos a corto plazo, invirtiendo en capital humano para poder aumentar sus ingresos futuros. Otros, más impacientes, no estarían dispuestos a retrasar su ingresos y no invertirían en capital humano.
Una década después, la Teoría de la Señalización (Spence, 1973; Stiglitz, 1975; Arrow, 1973) postuló que la educación formal no genera productividad individual, sino que simplemente desvela (a las empresas) la capacidad innata de los trabajadores. En esta teoría podemos distinguir dos hipótesis: la hipótesis de la señalización (Spence, 1973 y Stiglitz, 1975); y la hipótesis del filtro (Arrow, 1973). La primera afirma que los empresarios, al carecer de otro medio de información, infieren la productividad de los trabajadores de su nivel educativo, ya que ésta es la única característica (a diferencia de la edad o el sexo) que éstos pueden modificar. Los trabajadores, por tanto, tratarían siempre de aumentar su nivel educativo hasta el límite de sus capacidades. Así, el título escolar sería el mejor indicador posible de la productividad de los trabajadores y los empresarios ofrecerían salarios ajustados a dicha productividad. La segunda hipótesis afirma que el sistema escolar filtraría a los estudiantes según las capacidades de éstos, por lo que los estudiantes más capaces llegarían a niveles educativos más altos. Ambas hipótesis asumen una relación directa entre el nivel de escolaridad que alcanzaron los trabajadores y su productividad laboral.
Hay que señalar que los modelos empíricos que utilizan los economistas neoclásicos, nunca incluyen la explicación del proceso de adquisición del nivel educativo, que aparece siempre como un factor exógeno. Evitan así la comprobación empírica de sus supuestos teóricos poco realistas como: a) la decisión de estudiar está determinada por el nivel de racionalidad de los alumnos o de sus familias (Teoría del Capital Humano); b) los alumnos estudiarían siempre hasta el límite de su capacidades innatas, por lo que el nivel escolar es el mejor indicador de éstas (Teoría de la Señalización); c) la capacidad escolar es equivalente a la productividad laboral (Teoría de la Señalización); y d) la productividad individual determina el salario (ambas teorías). Este conjunto de argumentos pre-científicos, actúan como axiomas de la explicación neoclásica, pues nunca son demostrados. Finalmente, evidenciar que para el paradigma Neoclásico, el proceso de “elección” de ocupación o de rubro, no se relaciona con el estatus, la identidad, la necesidad de aprobación, la clase social o la socialización familiar (Tacsir, 2009).