Resumen de ponencia
ESTADO, ORGANIZACIÓN DEL ESPACIO Y ACUMULACIÓN CAPITALISTA: AUGE Y CRISIS DE LA ECONOMÍA TRIGUERA EL MUNICIPIO DE YACUANQUER
Grupo de Trabajo CLACSO: Neoliberalismo, desarrollo y políticas públicas
*María Fernanda Sañudo Pazos
A pesar de las agresivas transformaciones que el agro colombiano ha enfrentado con la implementación de las políticas neoliberales, la pequeña producción agrícola no solo pervive, sino que además continúa jugando un importante papel en las dinámicas económicas locales. Sí bien la economía campesina en 2014 solamente participó con el 33% del área agropecuaria sembrada, contribuyó con el 51% de área cosechada y con el 49% de la producción agropecuaria (Vargas, 2014, p. 44).
Corrales y Forero (p. 56) señalan que tras la aplicación del modelo neoliberal se incrementaron las desfavorables condiciones en las que se ha desarrollado la economía campesina (restricción en el acceso a recursos productivos, baja disponibilidad de tecnología y condiciones de vida precarias). Sin embargo, esta hasta finales de la década de los 90 participó con el 65% de la producción de alimentos de consumo directo tales como maíz, panela, papa, plátano, yuca, fríjol, leche y productos cárnicos. Por su parte Vargas (1990) afirma que a pesar que el Estado colombiano históricamente ha privilegiado a la producción agroempresarial por encima de la pequeña producción, las economías campesinas “tienen la capacidad de mantenerse transformándose: sea adaptándose a nuevas condiciones de producción, sea recurriendo a mecanismos de auto-defensa o de resistencia frente a las influencias desestructurantes de la economía dominante” (p. 144).
Bajo la perspectiva de esta ponencia la permanencia de la economía campesina vía ajuste o transformación al mismo tiempo que puede ser leída bajo la óptica de las resistencias del campesinado al modo de producción capitalista, también pueden ser interpretada como una característica o un rasgo de la funcionalidad que estas adquieren para la penetración del capitalismo en el agro. Lozano (1991, p. 318) establece al respecto “la reproducción ampliada del sistema podría necesitar de una articulación tal con estos modos de producción que sin necesidad de destruirlos los subsumiera a los requerimientos del capital”. Esta subsunción es posible, en parte por la organización del espacio como efecto de las intervenciones estatales (Castorena, 1983).
En este sentido la hipótesis que proponemos es que el Estado colombiano a través de la implementación de estrategias de desarrollo rural, tanto en el contexto proteccionista como en el escenario de apertura económica ha organizado espacialmente la producción campesina como una condición para la expansión del capitalismo. En particular, frente al caso de la producción a pequeña escala de trigo en el sur del país, sugerimos que los estímulos estatales a la producción a la par que coadyuvaron a la configuración de un tipo de espacialidad productiva (la triguera), que encarna unas características propias, posibilitó la subsunción de las relaciones de producción campesinas al capital industrial y posteriormente a otros actores.
De acuerdo a lo anterior y a través de la reconstrucción histórica del proceso de auge y crisis de la producción triguera en el municipio de Yacuanquer (Nariño) evidenciaremos cómo han operado las estrategias estatales (proteccionistas y neoliberales) en la configuración de espacialidades productivas campesinas; y cómo esto ha organizado la fuerza de trabajo rural, implicando el control y regulación de la producción y de la comercialización.
La presentación del caso se realizará a través de la exposición de dos momentos: 1. La consolidación de la producción de trigo 1960 – 1990 en el municipio; y, 2. Las rupturas que la implementación de las medidas neoliberales ha ocasionado en la producción del trigo y cómo esto ha conllevado a la recomposición de las prácticas productivas del campesinado de la zona. En uno y otro momento mostraremos cómo tanto las acciones estatales proteccionistas como la neoliberalización de la economía organizaron el territorio como una condición para organizar la producción campesina y permitir la expansión capitalista en el agro.
A través del caso de estudio se evidenciará el cómo las intervenciones estatales (directas o por omisión) tanto bajo el modelo proteccionista como en el contexto de la neoliberalización de la economía en el país organizaron el espacio con la finalidad de subordinar la economía campesina a las dinámicas capitalistas. La organización del espacio en primera instancia pasó por la concentración vertical del campesinado y la constitución de espacialidades productivas, para posteriormente ser destruidas para su paulatina recomposición. En el marco de esta recomposición observamos como “lo campesino” sigue situándose como condición para la expansión del capitalismo en las zonas rurales.