Resumen de ponencia
Las artes marciales chinas como forma de inserción cultural y fortalecimiento de soft power chino en América Latina: Los casos de Argentina y Chile
*Sebastián Sánchez González
El concepto de poder es sin duda uno de los elementos básicos en todo análisis político y por lo tanto también lo es en las relaciones internacionales. Pero actualmente en el área de los estudios que abordan el campo internacional nos encontramos con posturas teóricas que ya no solo entienden el poder con sus concepciones clásicas asociadas principalmente a la capacidad económica o militar (hard power), sino que comienzan a abordar nuevos elementos en las relaciones de poder a nivel internacional donde los elementos culturales y de percepción de los actores juegan un papel también importante. A estos nuevos elementos se les ha denominado siguiendo el concepto del politólogo estadounidense Josep Nye como soft power.
Entendemos el soft power como la habilidad de obtener lo que se quiere a través de la atracción antes que de la coerción o las recompensas. En este sentido, surge del atractivo de la cultura de un país, de sus ideales políticos o de sus políticas (Nye, 2004: IX). Implica entonces “lograr que otros ambicionen lo que uno ambiciona” (Nye, 2003:30). Siguiendo esta definición, la presente propuesta pretende evaluar el soft power chino en la región en dos de las fuentes de este poder que señala Joseph Nye (2004:11): la cultura y la política exterior.
Sin dudas, una cultura milenaria como la China atrae y seduce, y el poder blando es la habilidad de atraer (Nye, 2004: 6). De hecho, así lo planteaba en 2005 Zheng Bijian, presidente del China Reform Forum, cuando señala que gran parte del ascenso pacífico de China tiene estrecha relación con el auge de su cultura.
Sumado a esto, las nuevas corrientes teóricas y epistémicas en relaciones internacionales que asumen el concepto de sociedad internacional como objeto de estudio de su campo, implican que se reconocen una multiplicidad de actores posibles dentro del campo internacional. Entonces ya no es solo el Estado, actor clásico y principal de los estudios internacionales, el que es susceptible de análisis, sino que otros actores no gubernamentales adquieren también relevancia epistémica.
En esta propuesta buscamos mostrar como las artes marciales chinas son un elemento de inserción cultural que favorece a China como actor internacional, fortaleciendo su soft power en la región. En esta perspectiva abordamos como la práctica deportiva de las artes marciales y sus organizaciones pueden ser un campo de análisis relevante e interesante a lo hora de abordar problemáticas y tópicos de relaciones internacionales. De esta manera las distintas academias y organizaciones de artes marciales chinas pueden convertirse en agentes de la inserción cultural y el Soft Power chino. Pero ¿este rol es propiciado por China a través de un tipo de diplomacia pública o bien es llevado a cabo solo por las organizaciones como un tipo de paradiplomacia por fuera de cualquier ámbito estatal o gubernamental?
Desde el año 1978, la serie de reformas impulsadas por Deng Xiaping han llevado a China de una manera continua de ser un país prácticamente aislado del comercio internacional, a la actual potencia mundial (Vargas, 2005). Especialmente desde los años noventa se percibe a China como una nación en ascenso y como un miembro cada vez más activo del sistema internacional (Hernández y López, 2009).
Dentro de esta expansión, América Latina ha tenido una importancia especial para China, especialmente en los ámbitos económicos y comerciales, pero también diplomáticos. Sumado a esto se podría hablar también del fenómeno migratorio, donde América Latina cuenta con más residentes Chinos que la suma de estos en África, Oceanía y Europa juntos (Biblioteca del Congreso Nacional, 2008).
Pero más allá de estos aspectos, que muestran el evidente “poder duro” de China en la región, desde el periodo del presidente Hu Jintao (2004-2012), el país asiático ha involucrado otras formas de acercamiento como parte de su particular estilo de diplomacia pública y soft power que se incorporan en el discurso y practica de su política exterior (Youming, 2010), como una forma de contrarrestar las “teorías de la amenaza” surgidas especialmente en Estados Unidos y Europa por su impresionante crecimiento.
El presente trabajo es una investigación exploratoria y acotada dentro de una investigación doctoral más amplia sobre el soft power chino en América Latina que aborda también a la Medicina Tradicional China y la enseñanza del chino mandarin. En este caso se enfoca principalmente en entrevistas a representantes y maestros (sifu) de artes marciales chinas como Choy Lee Fut, Kuoshu, Wushu y Taiji presentes en Chile y Argentina, abordando sus percepciones sobre el gigante asiático y sus vínculos con el mismo. Bajo esta perspectiva buscamos también responder si esta inserción cultural proviene también de un tipo de diplomacia pública por parte de China (propiciada por este país) o si responde a un tipo de paradiplomacia por parte de las diferentes organizaciones y por fuera de los ámbitos estatales y gubernamentales.