Esta investigación1 se construye desde una perspectiva crítica y decolonial en torno a las prácticas pedagógicas y procesos educativos que emergen al interior del espacio y tiempo escolar, los que propician muchas veces la homogeneización de los aprendizajes, la búsqueda de certezas, la competitividad y la exclusión social.
Este paradójico escenario escolar, adquiere especial relevancia a partir de la observación y análisis de las experiencias de Aprendizaje Mediado, asumido como un enfoque pedagógico optimista, flexible y complejo acerca del desarrollo cognitivo y emocional de todos aquellos jóvenes provenientes de contextos vulnerados (particularmente, de aquellos jóvenes vinculados tempranamente a episodios de infracción de ley en Chile).
Desde un punto de vista metodológico, el trabajo se desarrolla desde un enfoque interpretativo cualitativo; explorando las pautas de comportamiento que orientan el quehacer pedagógico de maestros chilenos, que se relacionan dentro de la escuela con jóvenes en conflicto con la justicia (judicializados o no). Para la interpretación de los datos, recurrimos al análisis de contenido, siguiendo la lógica de la Teoría Fundamentada (Strauss y Corbin, 2002) y las Entrevistas en Profundidad (Kvale, 2011), desde una perspectiva biográfica (Pujadas, 1992; Bolívar, Domingo y Fernández, 2001).
En lo específico, en esta ponencia nos parece relevante describir y explorar los criterios biográficos exhibidos y compartidos por los pedagogos que se desempeñan en contextos vulnerados, quienes evidencian una vinculación significativa con el sistema de educación municipal (educación pública desde sus primeros años de escolarización hasta su formación profesional como pedagogos en la Universidad Austral de Chile), visualizando y reconociendo la pedagogía como una vocación relevante y de enorme importancia para la sociedad, recogiendo e imitando muchas veces prácticas pedagógicas de los maestros que a ellos los formaron, durante la infancia. Describen sus primeros años de ejercicio de la profesionalidad docente, como periodos de alta tensión, improvisación, aprendizaje por ensayo y error ante un alumnado muy demandante, heterogéneo y complejo. Pese a lo anterior, han sido capaces de sobreponerse a eventos de alto estrés, frustración y desmotivación profesional producto de la pérdida de legitimidad y/o autoridad que vivencia la pedagogía en la actualidad (bajos sueldos, falta de reconocimiento, cuestionamientos permanentes a su rol formador, etc.), acumulando a la fecha un total de 7 años de permanencia en el Instituto Superior de Administración y Turismo, donde gozan de una estabilidad socioemocional y familiar que los moviliza a la innovación pedagógica y un alto compromiso con su alumnado.
De igual forma, este trabajo nos posibilita reflexionar en torno a la adolescencia como una etapa evolutiva diversa, caótica y ambivalente (Sandoval, 2015; 2017), marcada por la impulsividad, la diferenciación progresiva de las figuras de autoridad, la construcción de la identidad (Feixa, 1998; Valenzuela, 2004; Urteaga y Ortega, 2004) y la exploración permanente a nivel de su grupo de pares; requiriendo la adopción de prácticas pedagógicas capaces de contener y orientar afectivamente a los jóvenes en el intenso proceso de cambio vivido, impactando sobre las dinámicas relacionales que se construyen en torno al aprendizaje para el descubrimiento de sus potencialidades educativas, dando el salto desde el educador tradicional a un mediador de aprendizajes.
Creemos que la realización de esta investigación doctoral nos ha permitido identificar un conjunto de cualidades y competencias percibidas por los educadores, las que son coherentes con las características de los buenos profesores descritas por Woods (1987: p. 18) destacando la capacidad para contar historias, para hablar y relacionarse con diferentes personas, la atención por el prójimo, el entusiasmo y la dedicación, entre otros. Asimismo, los buenos profesores según López de Maturana (2009: p. 119), conciben la enseñanza como una necesidad social de vinculación significativa y cercana con el alumnado, sus padres y sus pares docentes. Por ello, están en permanente aprendizaje y mejora de sus competencias profesionales, buscando que los estudiantes comprendan las complejidades del mundo, para que logren ser sujetos capaces de tomar decisiones de manera consciente e informada. Conviene agregar a partir de lo expuesto previamente, que la construcción de la identidad pedagógica, “contribuye a la percepción de autoeficacia, motivación, compromiso y satisfacción en el trabajo del profesorado y es un factor importante para convertirse en un buen profesor” (Marcelo, 2010), cobrando sentido el uso de las Historias de Vida en la exploración de las trayectorias vitales de los educadores participantes en este trabajo, identificando las diversas influencias provocadas por factores personales, familiares, religiosos, sociales y cognitivos (Bolívar, 2006: p. 25), los que interactúan cotidianamente dentro y fuera del espacio escolar.
Si bien reconocemos la existencia de múltiples prácticas pedagógicas, nos parece importante destacar la forma en que los educadores entrevistados en este estudio, se esfuerzan por aportar al desarrollo integral de sus estudiantes, realizando su trabajo de manera honesta y profesional, implicándose en cumplir su labor educativa con un alto nivel de logro, desarrollando en palabras de Marcelo (2010), su quehacer pedagógico de manera artesanal y creativa. En contraste con lo anteriormente expuesto, somos conscientes de la existencia de múltiples docentes que muchas veces se refugian en el anonimato de la profesionalidad docente (aislamiento y soledad propia de la rutina escolar), para desarrollar una enseñanza que viene a defraudar claramente el derecho de aprender de los alumnos, coartando la posibilidad de generar experiencias de aprendizaje mediado, desaprovechando la riqueza cultural de su entorno, puesto que muchas veces los aprendizajes escolares carecen de sentido, atractivo y relevancia para los estudiantes, puesto que no les entrega ninguna conexión con significativa con su mundo cotidiano (López de Maturana, 2015).
Finalmente, las características pedagógicas descritas previamente son tremendamente relevantes y significativas, puesto que dan cuenta del enorme rol que desempeñan estos pedagogos al interior del INSAT, cumpliendo muchas de las cualidades y estrategias pedagógicas positivas que favorecen la construcción de ambientes educativos activo modificantes capaces de romper con las profecías auto-cumplidas de fracaso escolar con las que muchos jóvenes situados en contextos vulnerados conviven diariamente, asumiendo una postura optimista, desafiante y activa ante las posibilidades de cambio y transformación del alumnado.
1. Trabajo financiado por CONICYT - PCHA, BDN 2013. Además, se encuentra vinculado al FONDECYT REGULAR N° 1170019 “El Mapa Escolar como Epistemicidio de lo Educativo: Comprensión de la Escuela desde los Márgenes” y a las acciones de difusión de la Ciencia, contempladas por el autor en su rol de Investigador Responsable del Estudio “Violencia de Género en el Ámbito Académico: Evidencias Empíricas y Estrategias de Intervención para su Abordaje y Comprensión”, financiado a través de la VIII Convocatoria Fondos Internos de Investigación 2018, Universidad SEK (Chile).