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Resumen de ponencia
Actitudes hacia la población inmigrante y la retornada: nueva evidencia del caso uruguayo

Grupo de Trabajo CLACSO: Migración Sur-Sur

*Martín Koolhaas



Este estudio constituye el primer intento por investigar acerca de las actitudes de la población uruguaya hacia los inmigrantes extranjeros y los retornados, en un país caracterizado por presentar el nivel más bajo de rechazo a la inmigración de la región (Latinobarómetro 2015).
La investigación se enfoca en responder dos preguntas generales de investigación: 1) ¿En qué medida la población uruguaya tiene actitudes positivas o negativas hacia los inmigrantes extranjeros y los retornados?, 2) ¿Cuáles son los factores individuales asociados a actitudes de de rechazo hacia los inmigrantes extranjeros y retornados?.
La fuente de datos empleada es la Encuesta de Actitudes de la Población Nativa hacia Inmigrantes Extranjeros y Retornados, diseñada por el Grupo de Estudios Migración e Integración en Uruguay (GEDEMI) y financiada por la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Universidad de la República (CSIC-UdelaR). Fue aplicada telefónicamente por la empresa Equipos Mori entre diciembre de 2015 y enero de 2016 a una muestra de 1.064 casos, representativa de la población uruguaya de 18 años residente en el territorio nacional.
El cuestionario incluyó 61 preguntas organizadas en tres módulos temáticos. El primer módulo incorporó interrogantes acerca de la opinión sobre los uruguayos emigrados y de quienes luego de vivir en el exterior deciden retornar al país. El segundo módulo reúne las preguntas que indagan la opinión sobre la inmigración extranjera en Uruguay. El tercer y último módulo incluyó preguntas de carácter general sobre el perfil sociodemográfico del encuestado.
RESULTADOS
En primer lugar, los resultados de la encuesta corroboran que la actitud positiva hacia el retorno es mayoritaria pero no ocurre lo mismo con la inmigración extranjera. Mientras que casi ocho de cada diez uruguayos valoran positivamente el retorno de compatriotas, cuatro de cada diez valoran de forma positiva a la inmigración extranjera. Esta diferencia coincide con la evidencia que indica que las dificultades de acceso al empleo de calidad y a los derechos de salud o vivienda son mayores entre los inmigrantes extranjeros recién llegados que entre los retornados que llevan el mismo tiempo de regreso en Uruguay (Prieto, Robaina and Koolhaas, 2016), y llama la atención sobre el vínculo que existe entre actitudes de las sociedades de acogida y la calidad de la integración de los inmigrantes.
En segundo lugar, los niveles de aceptación que captan las preguntas directas -por ejemplo, si la inmigración o el retorno son buenos para el país-, disminuyen cuando el acento se pone en las consecuencias específicas que la llegada de extranjeros o compatriotas pueda tener sobre el mercado de trabajo, la seguridad y la cultura en Uruguay. Por ejemplo, si bien es cierto que en términos generales se aprecia un predominio de las actitudes positivas hacia el retorno, no es despreciable la proporción de uruguayos que se inclina por dar preferencias en el tratamiento y acceso a derechos de los uruguayos no migrantes frente a los retornados. Así, mientras apenas el 13% no cree que el retorno sea bueno para el país, el 62% de los entrevistados cree que cuando hay escasez de trabajo los empleadores deberían dar prioridad a los trabajadores que siempre han permanecido en Uruguay. Este temor a las consecuencias materiales del retorno es aún mayor entre los menos educados, los desocupados e inactivos, y quienes no tienen ninguna experiencia directa o indirecta de migración. Además, casi uno de cada cuatro uruguayos no parece estar de acuerdo con la igualdad de oportunidades entre retornados y no migrantes en el acceso a los derechos sociales.
En tercer lugar, se identifica cierta preferencia hacia los extranjeros y los retornados calificados. Por ejemplo, el 40% estaría de acuerdo con que el gobierno apoyara económicamente a los retornados recién llegados mientras encuentran un trabajo, pero el apoyo supera el 50% cuando los apoyos se dirigen puntualmente a los retornados científicos e investigadores. Aún más clara es la preferencia por la calificación cuando se habla de inmigrantes extranjeros. En este caso más del 60% de los uruguayos desea que el país reciba inmigrantes con alto nivel educativo y/o que estén dotados de una cualificación que es escasa o necesaria en el país.
En cuarto lugar, en consonancia con la literatura internacional revisada la edad, la educación, la experiencia migratoria y la ideología política permiten predecir la opinión general de la población nativa sobre la inmigración extranjera. En cambio, ha resultado más complejo identificar factores asociados a las actitudes hacia la migración de retorno y, en general, también ha sido más difícil encontrar asociación estadística entre el sexo y las actitudes hacia los migrantes.
En quinto lugar, el análisis de las actitudes relativas a las consecuencias esperadas de la inmigración es el que arroja los resultados más interesantes pues indaga en la forma en que se construye la actitud general hacia la inmigración y permiten responder a la pregunta de cuáles son los mayores temores de los uruguayos frente a la inmigración. La evidencia muestra que más de la mitad de los uruguayos cree que los inmigrantes extranjeros enriquecen la vida cultural nacional, contribuyen al crecimiento demográfico, y aportan habilidades y conocimientos novedosos. También más de la mitad de los uruguayos cree que el retorno de compatriotas es bueno porque contribuye al crecimiento demográfico del país y porque se recupera el capital humano perdido temporalmente. Entonces, no son las implicancias simbólicas (habilidades, cultura, capital humano) o demográficas de la inmigración las que más preocupan a los uruguayos, sino aquellas asociadas a los aspectos materiales. Las respuestas obtenidas frente a las preguntas que indagan en el acceso a derechos sociales y los temores derivados de la idea equivocada de que la inmigración aumenta la competencia por puestos de trabajo de la población nativa, dan indicios de ello.
Es importante destacar que esta encuesta deja en evidencia la distancia que hay entre un imaginario de la inmigración que recoge la opinión pública y la evidencia sobre las características de los inmigrantes que recibe el país y de su inserción en la sociedad uruguaya. Por ejemplo, la prevalencia de prejuicios materiales negativos no coincide con un incremento real de la competencia laboral entre inmigrantes o retornados y nativos en el Uruguay y tampoco se sustenta en un acceso desproporcionado a los servicios de salud o educación. De hecho, los niveles de desempleo de los retornados y extranjeros son muy superiores a los de los registrados para la población uruguaya no migrante (Koolhaas, 2015b; Prieto, Robaina y Koolhaas, 2016), y se ha visto cierto rezago en el acceso a derechos de salud y vivienda entre los inmigrantes extranjeros recién llegados (MIDES, 2017). A juzgar por la evidencia relativa a las condiciones laborales y el acceso a derechos sociales de los inmigrantes y retornados en Uruguay, el temor ¨al otro¨ que expresan los uruguayos es tan infundado como su imaginario sobre los principales orígenes de la inmigración uruguaya -de acuerdo a la cual la principal inmigración reciente sería de origen europeo y asiático-.
El contraste entre los hallazgos de esta primera consulta de opinión pública y la evidencia que constata brechas importantes en el acceso a derechos entre inmigrantes y no migrantes en Uruguay, sugieren la necesidad de trabajar en la sensibilización de la población en general, pero fundamentalmente de empleadores, sindicatos, funcionarios y trabajadores. En este sentido los resultados de esta encuesta pueden ser un insumo de valor para el diseño de campañas de sensibilización, pues aquí identificamos grupos específicos de población donde predominan ciertos prejuicios negativos que no tienen fundamento en la evidencia sobre las contribuciones materiales y sociales de los migrantes al Uruguay.




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* Koolhaas
Universidad de la República UdelaR. Montevideo, Uruguay