Print Friendly and PDF



Resumen de ponencia
REFLEXIÓN Y APORTES SOBRE LA PRÁCTICA PEDAGÓGICA EN FUTUROS FORMADORES: Notas desde la complejidad del ejercicio de la docencia

*Romelia Del Carmen Negrete Doria



REFLEXIÓN Y APORTES SOBRE LA PRÁCTICA PEDAGÓGICA EN FUTUROS FORMADORES: Notas desde la complejidad del ejercicio de la docencia
Por Romelia Negrete Doria
Docente- investigador de la Facultad de Educación de la Fundación Universitaria del Área Andina, sede Bogotá, dedicada a la enseñanza de las Ciencias Sociales en una visión interdisciplinaria encaminada a relacionar-articular, innovar e integrar pedagogía, didáctica y evaluación, como referentes de currículos cambiantes e innovadores. Licenciada en Ciencias Sociales con post grado en Historia de la UPJ y Filosofía contemporánea de la USB. M.A. Sociología de la Educación de la UPN y Ph.D Educación de AIU. [email protected]

PALABRAS CLAVES: práctica pedagógica, interdisciplinaridad, didáctica, saber pedagógico, aprendizaje, formación, reflexión, evaluación, praxis.

Partimos de la consideración que la práctica pedagógica en el aula, desde su inicio, es un ejercicio de formación y reflexión pertinente para promover la producción del saber pedagógico.
“la unidad compleja de la naturaleza humana es la que esta desintegrada en la educación a través de las disciplinas y es la que ha imposibilitado aprehender eso que significa ser humano” Edgar Morín
RESUMEN
El presente trabajo hace parte de un proceso de documentación que tiene el propósito de describir la experiencia de formación docente en el componente de práctica interdisciplinaria llevada a cabo por los estudiantes de VIII semestre de la Licenciatura de Ciencias Sociales perteneciente a la Facultad de Educación de la Fundación Universitaria del Área Andina en Bogotá, Colombia, realizada a partir de la primera y segunda cohorte del Programa.
En el proceso de planeación de la práctica interdisciplinaria, la propuesta requirió de algunas orientaciones educativas y pedagógicas dirigidas a responder algunos interrogantes tales como ¿Qué decisiones y perspectivas sobre la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación supone la práctica interdisciplinaria? ¿Cuáles son las posibilidades pedagógicas de una práctica interdisciplinaria? y ¿Cómo se construye en la práctica el saber pedagógico? De esta manera se avanza, desde esquemas amplios y en su concreción se abordan la concepción educativa de enseñar, formar y evaluar, la didáctica y el campo disciplinar e interdisciplinar. Por ser un texto reflexivo y de documentación está abierto a sugerencias y aportes en pro de la construcción de un saber académico que oriente buenas prácticas pedagógicas a los futuros formadores.
1. Introducción

A manera de introducción, partimos de la pregunta sobre ¿Desde qué perspectiva generar la práctica interdisciplinaria? y en ese sentido, consideramos la importancia de articular-relacionar e integrar de modo que desde el enfoque de los sistemas organizados y el cambio van a constituirse en fundamento de los procesos de re organización y adaptación a las transformaciones del entorno y por supuesto a la búsqueda de pertinencia de nuevas acciones que realimentan el proceso en el ámbito educativo y en el caso particular de la práctica interdisciplinaria para estudiantes futuros docentes. . En este sentido, surge la necesidad de articular, relacionar e integrar nuevos sistemas de saberes y conocimiento que abonen a la formación humana integral de futuros maestros que encuentran en la tendencia de la interdisciplinaridad un camino para ir más allá de la fragmentación y del cumplimiento de programas académicos y de este modo trascender en el análisis particular del ejercicio pedagógico de enseñar, formar y evaluar.
Ahora bien, es la concepción contemporánea de la práctica docente que promueve trabajo en equipo para potenciar la construcción de aprendizaje, diálogo de saberes y conocimientos de otras disciplinas en escenarios donde acontecen diferentes situaciones que demandan soluciones complejas e integradas y que exigen la participación de diversos actores del entorno para introducir cambios en el campo pedagógico, epistemológico y didáctico del proceso de enseñar, formar y evaluar; lo que implica otras maneras de instalar la práctica docente y requiere no solo de un trabajo reflexivo desde el contenido y desarrollo del módulo a cursar, sino que requiere también involucrar a los directores de programas, docentes y estudiantes futuros profesionales docentes, en acciones reflexivas respecto al ejercicio de la práctica misma en un horizonte de sentido no solo académico sino pedagógico; con el propósito de generar una revisión de las actividades objeto de aprender- enseñar-aprender en contextos específicos.
Es así que la práctica interdisciplinaria en el programa de Ciencias Sociales en la Universidad del Área Andina, se genera desde la concepción de relacionar-articular e integrar el currículo como un marco pedagógico, epistemológico y antropológico al que subyace las concepciones pedagógica impuestas por la tradición de un currículo a per se y que encuentra en el saber hacer del maestro en el aula su campo de acción que demanda una perspectiva amplia, cambiante y reflexiva encaminada a un mejor desempeño docente y a un aprovechamiento por parte de los educandos a su cargo. En este punto considero pertinente señalar la diferencia del papel que como docente y educando se ejerce, tal como lo afirma Zuluaga (2003, p, 36):
Debemos, también hacer la distinción entre los sujetos de la enseñanza […] Por una parte, aquel que se relaciona con la ciencia o con los saberes a partir de un método, es decir el maestro porque el ejercicio de su saber está completamente fetichizado desde una concepción instrumental del método de enseñanza […] y por otra la del sujeto aprendiz abierto a las nuevas esferas del conocimiento […]
Revisar el papel del docente en la educación nos despertó el interés acerca de las relaciones entre los saberes pedagógicos del docente y los procesos de configuración del currículo. Consideramos que estos últimos están permeados por saberes, en donde de alguna manera los docentes se constituyen en sujetos de construcción curricular a partir de saberes particulares que se sitúan en las prácticas cotidianas, lo que nos invita a cuestionar ¿cuáles son esos saberes que se evidencian al diseñar un currículo? Además, es posible que surjan tensiones en estos procesos que de una u otra manera implica una revisión sobre el rol que juegan los saberes en los cambios y permanencias de procesos participativos y ricos en experiencias. Estas y otras posturas inquietantes forman parte de esta reflexión y sin ánimo de agotarlas en su indagación nos aproximaremos a lo largo del presente escrito.
Ahora bien, en este trabajo me propongo presentar los temas que se analizan desde tres aspectos importantes que abarcan lo pedagógico, didáctico e interdisciplinar de la práctica; desde re pensar sobre ¿Qué decisiones sobre el enseñar-formar y evaluar supone la práctica interdisciplinaria? ¿Cuáles son las posibilidades pedagógicas de una práctica interdisciplinaria? y ¿Cómo se construye en la práctica el saber pedagógico?: intentaré aproximarme.


1. ¿Qué decisiones sobre el enseñar-formar y evaluar supone la práctica interdisciplinaria?

En primer lugar consideramos que el maestro reflexivo e innovador busca re pensar su labor desde la revisión misma de sus propias prácticas usuales y es en la reflexión en primer lugar que emerge la necesidad de tomar decisiones que respondan a esas nuevas exigencias, que surgen por un lado, a partir de reformas curriculares que le van a otorgar un rol más decisivo a los maestros en el entorno escolar acompañado de igual manera por perspectivas y exigencias que como avances hoy y en coherencia con las teorías sobre el aprendizaje y el conocimiento, disciplinas como la Psicología cognitiva, la Filosofía de la Educación y la Neurociencia aplicada a la educación, entre otras, van a reconocer el papel central y relevante de los estudiantes en su proceso de aprender nuevas y más ricas experiencias que trascienden aún al campo de la escuela. En este sentido, Zuluaga (1999) enuncia que “si las facultades de educación como instituciones del saber pedagógico no asumen, desde la interioridad propia de la Pedagogía, tales perspectivas, volveremos a caer en el circulo vicioso de reducir la Pedagogía a los procedimientos, es decir se abren paso a nuevas teorías, de las cuales solo circulan los procedimientos y de manera muy reducidas los conceptos ”
Lo anterior, resulta empero como una suerte de demanda a un acercamiento intencionado entre instituciones y teorías que faciliten la discusión y el análisis de tales necesidades entendidas como una tarea histórica que compete a docentes y a las facultades de educación y cuya línea de reflexión se oriente a construir herramientas conceptuales y metodológicas que permitan relacionar- articular e integrar construcciones (teoría) y práctica pedagógica (enseñar), de manera que desde ahí podamos re conceptualizar el aprender-enseñar y aprender . Es en este punto que Flórez Ochoa (1994), caracteriza a la Pedagogía como una disciplina teórico-práctica conformada alrededor del concepto formación, basada en la reflexión sobre la Educación, situada y contextualizada histórica, social y políticamente y agrega además que el proceso sistemático que lleva a la formación es la enseñanza, actividad que tiene como propósito e intensión de que los sujetos se apropien del saber cultural para lograr la realización personal y social como parte de una colectividad. Para Zuluaga (p, 38) igualmente ha habido elementos articuladores presentes desde Comenio hasta el presente: formación, instrucción, aprendizaje, educación y enseñanza y es en este último como eje articulador que se van a configurar el campo aplicado y el elemento reflexivo de la pedagogía, donde se encuentra también la didáctica donde se destaca el conjunto de procedimientos referentes a




......................

* Negrete Doria
FUNDACION UNIVERSITARIA DEL AREA ANDINA FUAA. BOGOTA, D.C., Colombia