Resumen de ponencia
Avances fundamentalistas y estrategias feministas de resistencia en Paraguay
Grupo de Trabajo CLACSO: Género, (des)igualdades y derechos en tensión
*Lilian Soto
El quiebre democrático que se produjo en Paraguay en junio de 2012, con el golpe parlamentario que destituyó al presidente Fernando Lugo, colocó en la presidencia de la República a su vicepresidente, Federico Franco, declarado “pro vida”, quien culminó el periodo de 10 meses que restaba al destituido presidente. El golpe también abrió las puertas para el regreso del Partido Colorado o Asociación Nacional Republicana (ANR) al gobierno, lo cual sucedió como resultado de las elecciones del año 2013, con la victoria de Horacio Cartes, quien se había expresado contra los derechos de las personas LGBTI y la despenalización del aborto durante la campaña electoral. Desde entonces y durante todo el período de Cartes, los avances fundamentalistas han sido sostenidos; estos sectores han contado como principal aliado al gobierno colorado, instalando el discurso de la “ideología de género” y a sus supuestas propulsoras, las feministas, como principales enemigas de la familia, los valores y la tradición paraguaya. El mismo discurso ha sido eje importante de la última campaña electoral nacional que culminó con las elecciones del 22 de abril de 2018 en las que resultó ganador –aunque con cuestionamientos de irregularidades electorales- el candidato de la ANR, Mario Abdo Benítez, quien se expresó de forma favorable a las demandas de los grupos fundamentalistas.
La influencia importante de los sectores anti derechos en Paraguay no es nueva; ya en 2003, por decreto presidencial firmado por Luis González Macchi, se estableció el 25 de marzo como “Día del niño por nacer”. Sin embargo, en la última década se ha expandido la arremetida fundamentalista, con importantes logros desde los ámbitos de poder público, tanto a nivel del Poder Ejecutivo como del Poder Legislativo y Judicial nacional; también algunas municipalidades del país se sumaron a este avance. Desde la sociedad civil existen algunas organizaciones “pro-vida” pequeñas pero muy activas, con escasa convocatoria pública como se ha demostrado en varias oportunidades fallidas donde no lograron reunir a masas numerosas, pero con una importante conexión con el poder político. Estos grupos tienen además periodistas aliados en algunos medios de comunicación. Tanto la jerarquía de la Iglesia Católica como la de las iglesias evangélicas han sido actoras centrales de este proceso, con intervenciones en temas de políticas públicas.
Los mecanismos y acciones a través de los cuales se expresa la avanzada fundamentalista apuntan a la incidencia en el sector público, la intervención en la discusión sobre políticas públicas con perspectiva de género y los ataques a los sectores feministas. En términos de mecanismos institucionales, se ha conformado una bancada “por la vida y la familia” en la Cámara de Diputados, se ha eliminado toda alusión a la perspectiva de género en la nueva legislación aprobada sobre protección integral de las mujeres contra toda forma de violencia y se han emitido instrumentos normativos que intentan eliminar la perspectiva de género -como la resolución n.° 29664 del Ministerio de Educación, de fecha 5 de octubre de 2017, que prohibió la difusión y utilización de materiales impresos como digitales referentes a la teoría o "ideología de género" en las instituciones educativas-. Con relación a los espacios de poder territoriales, algunas municipalidades se han sumado a este avance, con resoluciones de declaración de ciudades “pro-vida”, como es el caso de las ciudades de Mariano Roque Alonso, Ciudad del Este y Hernandarias, o erigiendo monumentos relativos a la oposición a la despenalización del aborto, como sucedió en las ciudades de Luque y Ñemby, donde se inauguraron monumentos con fetos.
Los movimientos feministas han sido el blanco principal de ataque de los sectores fundamentalistas, indudablemente por su acción decidida con relación a la colocación de los diversos temas de la agenda feminista en la agenda pública y social, y en el último proceso electoral, también en la agenda política. Las acciones y estrategias feministas se han desarrollado en varios planos, tanto discursivos como de acciones, y han tenido una importante presencia, incluso con afluencia masiva de mujeres en las calles levantando consignas irritantes para los sectores conservadores.
En este marco, la ponencia relevará y analizará los principales aspectos de política pública afectados en el Paraguay por los avances fundamentalistas en la última década, los actores principales que representan a estos sectores anti-derechos, los discursos y mecanismos utilizados. Asimismo, se abordarán las estrategias y acciones desarrolladas para contrarrestar estos avances por parte de los feminismos y del movimiento social a favor de la igualdad y la no discriminación que actúan en el país.