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Resumen de ponencia
Modernidad, Estado Liberal y Construcción Ontológica del Político

*Mariana Ferreira Bicalho



Este trabajo tiene como propósito discutir las relaciones entre modernidad, Estado liberal y la evasión del político bajo el enfoque historiográfico, en Europa y en América Latina. Más específicamente, se pretende debatir cómo la formación del Estado liberal produjo discursos que concretizaron verdades y subjetividades que moldearon el complejo democrático actual. O mejor, domesticaron el complejo democrático actual.
La perspectiva aquí adoptada es predominantemente marxista. Interesa mostrar cómo los discursos producidos a lo largo de la formación del Estado liberal atendieron determinados feudos políticos, económicos e ideológicos. En otras palabras, se pretende demostrar cómo las abstracciones y generalizaciones se originan de necesidades específicas de determinadas condiciones históricas.
No obstante, partiendo del supuesto de que la filosofía decolonial y feminista pueden definirse como métodos filosóficos, se intentará comprender las inconsistencias y las contradicciones de la formación del Estado liberal por medio de una epistemología feminista interseccional y del sur global. Es decir, se pretende analizar estadísticas, experiencias personales y análisis sociológicos, así como inferencias intuitivas. Se valorará la experiencia vivida de los sujetos sociales, no sólo esquemas abstractos universales, como medio de privilegiar las experiencias de los grupos marginados.
Para que la propuesta del trabajo sea atendida, antes de iniciar la discusión crítica sobre la negación del político en la democracia liberal, creemos que es necesario divagar sobre lo que entendemos como modernidad y cuáles son sus principales características. A continuación, creemos todavía que es necesario divagar sobre la transición del Estado Absolutista al Estado Liberal y, finalmente, adentrarnos en la teoría crítica del Estado y de la democracia liberal.
Determinadas características son comúnmente atribuidas a la modernidad política. Los individuos ya no son reconocidos como ciudadanos por los gobernantes, sino por la ley. Teóricamente, todos los ciudadanos son también agentes de la esfera pública y, consecuentemente, legisladores. La calidad de la democracia, a su vez, ya no es medida por las virtudes de los gobernantes, sino por la calidad de las instituciones de dimensión política.
En la perspectiva de la cultura moderna, sobresale el racionalismo, la ciencia y la separación entre lo teológico y lo político. El consumo de masa, la tecnología, la espectacularización del miedo y la búsqueda de la realización del hombre como individuo y como ciudadano también son inherentes a la modernidad política. Al mismo tiempo, también es intrínseca la modernidad la consolidación de valores como el individualismo posesivo y la búsqueda del progreso económico y social.
Aunque hoy trazamos estas características como intrínsecas a la modernidad política, fue necesario un complejo de hechos y discursos a lo largo de los siglos para que resultara en la concreción de verdades y subjetividades tenidas como modernas. O aún, fueron necesarias redes capilares productoras de poderes y saberes. En las palabras de Rubem Barboza Filho (2008, p.67), "la sociedad moderna y occidental se desarrolla al buscar en la subjetividad humana los fundamentos normativos para la organización de su vida y de sus expectativas utópicas, librándose progresivamente de los modelos del pasado”.
Es necesario resaltar que el presente trabajo es contrario a la interpretación hegemónica de la modernidad. Entendemos, con ayuda de Enrique Dussel (2005, p.26) que la definición de la modernidad no debe ser comprendida de forma ajena a la cultura latinoamericana, sino como un problema fundamental en la definición de la "Identidad latinoamericana".
Se resalta, incluso, que la centralidad de Europa en la historia mundial, por sí misma, ya es un determinante esencial de la modernidad y, los demás, efectos de esa determinación histórica. Pero no podemos apartarnos de la idea de que su demarcación es esencial para que se pueda comprender las fuerzas reales y ocultas presentes en las justificaciones ideológicas.
Al final, a partir del recorte de los autores trabajados, percibimos que a lo largo de la historia de las subjetivas modernas y, sobre todo, de la valorización del lenguaje del interés y de la razón, se logró la atomización del saber político que resultó en el orden liberal.




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* Ferreira Bicalho
Programa de Pós-Graduação em Direito da PUC Minas PPGD PUC Minas. Belo Horizonte, Brasil