La provincia de Sucumbíos, la cual está ubicada al norte de la Amazonia del Ecuador al igual que el resto de provincias de esta región amazónica ha devenido en un proceso extensivo de extracción de recursos naturales por más de cincuenta años, principalmente petróleo, minería, madera, caucho, canela, arena, etc., lo que ha provocado un cúmulo de oleadas migratorias y conflictos sociales entre indígenas y colonos, quienes han sido necesarios para desarrollar las actividades ligadas al extractivismo, considerando que antes no existían carreteras ni ciudades que albergaran toda la dinámica económica que vino de la mano del boom petrolero en plena época del estructuralismo que se regó en el Ecuador y toda América Latina, pocos años después del anuncio y ejecución (a toda costa) de la visión de desarrollo impulsada por los países que triunfaron en la Segunda Guerra Mundial, principalmente los Estados Unidos de Norteamérica.
Cabe mencionar que, estamos hablando de un proceso histórico que denota altos índices de movilidad humana y concentración demográfica en una zona de características especiales, ya que sus dinámicas territoriales están atadas a actividades de extracción petrolera y maderera, intercambios fronterizos y desplazamientos rurales que conforman barrios periféricos. Estos barrios se han adaptado al modo de vida urbano en una serie de sentidos, principalmente debido al modo de vida itinerante que ha tenido la nacionalidad kichwa amazónica, en este caso, como forma de integración al Estado Nacional, al asentarse cerca de los bienes y servicios ofertados por la sociedad mestiza y las diversas instituciones públicas y privadas.
En este marco, el Estado ecuatoriano no tuvo la capacidad de controlar las actividades extractivas y los niveles de contaminación, deforestación y trastornos a los hábitos nativos, los cuales fueron demasiado altos. El impacto ambiental generado por las empresas petroleras, madereras y mineras rebasó la paciencia de los habitantes del lugar, quienes desde los años ochenta se organizaron para demandar con fuerza la inoperancia y falta de preocupación por los daños efectuados en territorios ancestrales, considerando que a pesar de que muchas tierras estaban consideradas como baldías, en términos de derecho propio les pertenecen a todas y cada una de las nacionalidades indígenas de la Amazonía, muchas de las cuales han tenido una presencia permanente durante cientos de años. Ciertamente, varias fundaciones y organizaciones misioneras apoyaron las exigencias de las comunidades indígenas, mientras otras como el Instituto Lingüístico de Verano (ILV) se decantaban por los beneficios que a futuro traería el desarrollo para el progreso a nivel nacional.
Asimismo, cabe mencionar, la nacionalidad kichwa amazónica ubicada en Sucumbíos está localizada a lo largo y ancho de la provincia, pero sobre todo en el parte central que incluye y bordea la capital provincial y la frontera con el vecino país Colombia, estamos hablando de más de 13210 habitantes según los datos estadísticos arrojados por el censo del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) elaborado en el año 2010, lo que equivale al 7.5% de la población total de Sucumbíos que asciende a 176472 habitantes. También es preciso notar que el total de kichwas en la región amazónica es de 109000 pobladores (siendo la nacionalidad más numerosa de la Amazonía) tanto en la zona urbana como rural . Su organización política está dividida en tres secciones: a) las comunas u organizaciones de base (o primer grado) que corresponden a los territorios ocupados en el campo, b) los sectores que a través de sus organizaciones de segundo grado están asociados a la Federación de Organizaciones de la Nacionalidad Kichwa de Sucumbíos (FONAKISE), y finalmente, c) su participación dentro de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (CONFENIAE) y la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) en su calidad de organizaciones de tercer grado.
En ese sentido, a través de la historia, estas intervenciones en la Amazonía, han sido legitimadas por un discurso o proyecto civilizatorio que principalmente se enfoca en reorientar la configuración territorial y la cotidianidad local de las comunidades amazónicas, para este caso de manera puntual en los kichwas. Así, los indígenas amazónicos -kichwas- se van insertando en la dinámica del Estado y el capital; y a través de esto, un modo occidental de la cotidianidad de estas comunidades.
Sin duda, hay estudios que abordan temas de los impactos en la región amazónica pero la mayoría se han orientado a ver el tema más ambiental, extractivo, turístico y social, o visto desde un enfoque de desarrollo local. Sin embargo, el tema mismo de cómo estas intervenciones de la mano de una serie de actores sociales e institucionales, han reconfigurado las prácticas cotidianas locales no está claramente comprendido y/o visibilizado. De ahí que, la pregunta que anima esta ponencia es cómo las prácticas locales-de cacería y consumo de la carne de monte- de las comunidades indígenas amazónicas se han reconfigurado históricamente fruto de las mencionadas intervenciones.