La formación de la psicología en Colombia históricamente estuvo reducida a un componente científico y aplicado de teorías en algunas realidades sociales. Sin embargo, a lo largo de los últimos diez años, se ha venido gestando un especial interés en la apertura hacia nuevos discursos que permitan la mirada crítica hacia la complejidad de la realidad política, económica y social de América Latina. El paradigma social crítico ha permitido que las escuelas de formación se muevan hacia nuevas experiencias y que se posibilite el desarrollo de competencias en los estudiantes que favorezcan el actuar y el ejercicio de la psicología como respuesta a una serie de necesidades que presenta el contexto.
Durante muchos años se puede decir que la psicología estuvo ajena, al margen, de lo que ocurría con fenómenos sociales como el conflicto armado, la corrupción, la crisis económica o los fallidos procesos de paz, y se centró en generar explicaciones individualistas desconectadas de las dinámicas sociales y de las demandas de una región que requería ser observada, comprendida e intervenida desde otras miradas y con la apertura que solamente los diálogos interdisciplinarios podrían permitir. Hoy tenemos la responsabilidad de resarcir la ausencia y acercarnos efectivamente a quienes desconocíamos para poder asumir posturas claras ante las realidades actuales de Colombia.
En el área de la psicología social de la Corporación Universitaria Iberoamericana, se viene progresivamente dando un paso hacia la formación de psicólogos con apertura hacia nuevos discursos y con competencias que los lleven a una acción de impacto y de posturas claras ante la injusticia y la inequidad con la que han crecido y hasta se han familiarizado las comunidades colombianas. Es por eso por lo que a partir de varias premisas se busca ampliar los senderos de formación de nuestros futuros colegas con el ánimo de garantizar la reconstrucción y transformación de las dinámicas sociales, culturales, políticas y económicas de nuestra región. Se busca la formación de psicólogos y psicólogas con pensamiento crítico que pueda traducirse en acciones concretas desde el campo de la psicología social, comunitaria, política y cultural.
La psicología social no es “exótica”, está anclada a la realidad. Se ha evidenciado en los estudiantes una cristalizada creencia sobre el campo de acción de la psicología social. Se piensa que debe responder solo a aquellos fenómenos que para los jóvenes son vistos como “exóticos” o de alguna manera poco usuales. Relacionan la psicología social con los contextos más apartados del país, desconocidos y poco explorados; con las comunidades diferentes del resto de la población o con aquellas dinámicas que se convierten en extrañas a sus ojos. Pensar una psicología social que se presenta como pilar de la psicología en general y acercarlos a los contextos más inmediatos es permitirles ver las realidades de su alrededor y reconocer que ellos mismos participan de un ejercicio social permanente. Aquí se usa como importante esquema teórico la formación en procesos autorreferenciales, desde la perspectiva compleja, que los lleven a comprenderse como seres sociales, limitados y que hacen parte de la dimensión histórica de la construcción de nuestros pueblos.
La psicología social debe optar por el desarrollo de competencias en el pensamiento crítico y en el rol político, reconociendo el compromiso que se tiene con el desarrollo de la región desde las diferentes áreas de acción de la psicología, la creación de ciudadanías y el cambio en la forma como se posiciona el psicólogo como profesional de las ciencias sociales.
Salir a la calle, a las comunidades, en busca de las realidades que han permanecido ocultas a sus ojos y que han ignorado por mucho tiempo. Llama la atención que los jóvenes poco conocer de ejercicios de reconstrucción de memoria histórica, de su propia historia, de su vida. Es necesario que cada uno y una asuma la responsabilidad de acudir a las realidades y poder entender de fuentes primarias las formas como se han edificado las relaciones y las condiciones sociales.
Con la propuesta académica de los cursos de psicología social, comunitaria y cultural, y con las experiencias de aula, de campo y de reflexión personal, se pretende aportar a la formación de psicólogos y psicólogas que no teman a asumir posturas críticas y políticas sobre las realidades; que asuman un compromiso con la construcción y re construcción de tejido social y que aporten a la comprensión de las realidades, cercanas, inmediatas y históricamente significativas.