Brechas digitales de género: usos, apropiaciones y accesos en América Latina
Las nuevas tecnologías de la información y su enorme y rápida proliferación han modificado de manera irreversible el modo de vincularnos de las personas. Dentro de esa revolución, comandada por las nuevas tecnologías de la información (TIC), las redes sociales implosionaron y modificaron para siempre las maneras de comunicarse, estableciendo nuevos roles, vínculos y otras formas de estar en red con los otros y las otras.
En este nuevo escenario los discursos sobre la relación de las mujeres y de las sexualidades no hegemónicas con las nuevas tecnologías y sus usos, se han polarizado entre las visiones optimistas que proponen que la tecnología ayudaría a diluir las diferencias asociadas al género, y las visiones pesimistas que sostienen que la tecnología reforzaría dichas diferencias. En medio, reflexiones que valoran el potencial de las TIC pero llaman la atención sobre sus peligros y contradicciones. Como en todos los ámbitos sociales, el patriarcado continúa existiendo como una de las estructuras de dominación más fuertes. En relación a las nuevas tecnologías de la información se presentan fenómenos como el ciberacoso y el ciberfeminismo que son necesarios tener presentes y reflexionar sobre ellos en un marco patriarcal y sexista que brinda posibilidades siempre desiguales en relación al género.
Es una realidad que las mujeres aprovechan cada vez más las TIC en la vida cotidiana, pero también es cierto es que se produce “una brecha digital de género” manifiesta no solo en el menor número de mujeres usuarias de las TIC, sino también en la persistencia de desigualdades estructurales específicas de género que constituyen barreras para su acceso y su uso. El espacio cibernético es un espacio más donde el sistema patriarcal ejerce mecanismos de poder. Por un lado, las redes sociales han permitido la visibilidad en los discursos de las mujeres, mayor participación en la vida pública y la posibilidad de encuentros y articulaciones de grupos, sectores y movimientos feministas. Pero, por otro lado, ello no acarrea igualdad de acceso, de participación ni respeto a los derechos humanos de mujeres y niñas.
En varios países de América Latina y el Caribe, las mujeres equiparan a los hombres en el acceso a Internet, pero están en clara desventaja con respecto a su uso. (Bonavitta, De Garay y Camacho, 2015). Estudios realizados en América Latina sobre la participación de las mujeres en la industria informática (Heller, 2010; Flórez-Estrada, 2007; Novick, Rojo y Castillo, 2008; entre otros) muestran un panorama poco alentador, que muestra su baja presencia en las carreras y en la industria informática, así como de los factores que limitan su acceso, desempeño y promoción. Sus hallazgos son muy coincidentes y dan una pista para planificar políticas y programas que podrían revertir esta situación, aunque todavía se está lejos de implementar acciones sistemáticas desde el Estado y las empresas con este objetivo (CEPAL, 2013).
En este sentido si bien es importante considerar que uno de los grandes pasos para avanzar en el cierre de las brechas digitales, esta debe observarse desde los procesos de alfabetización digital y en generar las condiciones para que las mujeres y niñas cuenten con las condiciones necesarias para generar nuevos y mejores procesos de apropiación de las nuevas TIC.
Este trabajo pretende describir y analizar este doble mecanismo: por un lado, la palabra, y con ella la visibilización, se ha vuelto más asequible para las mujeres, quienes han logrado formar grupos, colectivos, organizaciones que circulan digitalmente y que no solo vociferan sino que también repercuten en acciones concretas. En este sentido, analizamos un caso concreto: un colectivo feminista que conformó un grupo en Facebook “Feministas dialogando Córdoba”, dentro de este espacio virtual , entre muchos otros objetivos, uno es ser un espacio de denuncia de situaciones de violencia y acoso machista y luego acudir a la práctica del escarche. Analizamos sus modos, alcances, y significaciones.
Por otro, las brechas digitales de género están muy acentuadas y el ciberespacio, por más democrático que quiera parecer, no deja de ser un escenario más de factores micropolíticos de desigualdad de género (aunque también de desigualdad de clase, raza, etnia, nacionalidad, etcétera) que actúa como una extensión del uso desigual de otros recursos por parte de las mujeres. La ciencia y la tecnología, así como el diseño y uso de los medios de comunicación, siguen siendo de dominio masculino y sobre ellos se propone trabajar en este trabajo. Se nos ha dicho y publicitado que la sociedad digital es democrática, igualitaria y universal. Pero… ¿realmente es así? ¿Cómo hablamos de igualdad si no todos tienen el mismo acceso, ni las mismas posibilidades de disponer de estas herramientas? La conectividad no está distribuida de manera igualitaria, tampoco los recursos ni el acceso ni las capacidades de apropiación de los aparatos o el sistema. Mucho menos, las posiciones de poder entre quienes poseen, organizan, diseñan y ejecutan las nuevas tecnologías.
Además, como en todas las demás áreas de la vida, las mujeres están en desiguales condiciones de acceso, uso y gestión. Frente a esta realidad, teóricos y teóricas sostienen dos posturas contrapuestas: los optimistas de la Sociedad de la Información sostienen que la tecnología ayudaría a diluir las diferencias asociadas al género; mientras que los pesimistas aseguran que la tecnología las reforzaría puesto que esta nueva sociedad no deja de estar gobernada por un sistema superior que lo engloba: el patriarcado.
Referencias bibliográficas:
Belloch C. 2007 Las tecnologías de la información y comunicación (TIC)
Bonavitta P. De Garay J. y Camacho J, 2015, Mujeres, feminismos y redes sociales, acceso, censura y potenciación, Argentina,
Bonder Gloria, 2010, Juventud, Género y TIC: Imaginarios en la construcción de la Sociedad de la Información en América Latina, ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura CLXXXIV 733 septiembre-octubre (2008) 917-934 ISSN: 0210-1963
Peréz F. A. 2006 Técnologias de la Información y las comunicaciones para el desarrollo. Técnologias de desarrollo Humano y acceso a servicios basicos.
CEPAL,2013, La industria del software y los servicios informáticos: un sector de oportunidad para la autonomia de las mujeres latinoamericanas, Chile,