Print Friendly and PDF



Resumen de ponencia
Hacia un estudio de la cuestión de género en el desarrollo rural.

*María Muro



La presente ponencia tiene por objeto presentar una exploración del estado del arte acerca de los enfoques de género en las políticas públicas del desarrollo rural.
Esta exploración tiene que ver con la investigación que parte de la pregunta problema acerca de cómo se origina y cuál es la trayectoria de la cuestión de género en el desarrollo rural argentino. Si bien este es el interrogante principal, se desdobla en algunos ejes de indagación y análisis que tienen que ver con los factores que contribuyeron para que la cuestión de género se instale en la agenda pública del desarrollo argentino; cuáles sujetos sociales y con qué visiones, intereses y lógicas de acción se involucraron en la construcción de la cuestión de género y los factores que favorecieron para que en cada momento se consolide una perspectiva como dominante y de qué manera éstas se expresaron en políticas públicas (programas sociales, legislación, organismos, etc.).
Para responder a estos interrogantes será necesario analizar a priori el corpus bibliográfico con que cuenta una temática que no sólo se ha estudiado en el país, sino que la región, al presentar algunas características similares, también se ha pronunciado.
Los primeros estudios relevantes sobre la participación femenina en el sector agropecuario de América Latina identifican generalidades que trascienden las particularidades de cada país: la superposición o cercanía entre la unidad de producción y la unidad doméstica; la superposición entre la unidad de producción y la unidad de gestión de la unidad familiar, (Baserup, 1970; Deere y León de Leal, 1970) y la cuestión del subregistro de la actividad de la mujer a nivel de la producción familiar, son los temas principales que aborda la literatura del país, la región e incluso la comunidad internacional. Este último es sobre todo particularmente destacado debido a las implicancias que presenta: muchas mujeres que trabajan en pequeñas unidades agropecuarias no son consideradas parte de la población económicamente activa (PEA) y su contribución a la producción agrícola, especialmente en alimentos, está pobremente representada en las estadísticas laborales. Muchas de las actividades no están registradas debido a que, los instrumentos censales de medición de la condición ocupacional resultan inadecuados a la hora de capturar el trabajo que realizan las mujeres rurales. (Chiappe, 2005)
la llamada feminización de la pobreza en áreas rurales es también un factor que contemplan variados análisis y es entendida junto con el incremento de la jefatura femenina de hogares debido a la migración de los hombres a los centros urbanos buscando nuevas oportunidades laborales y mejores ingresos. Estos hogares con mayor migración masculina, presentan mayores índices de NBI, dando lugar a una pauperización de estos hogares.
Buena parte de estudiosos y estudiosas también analizan la presencia de las mujeres en diversos aspectos de la vida rural invitando a reflexinar sobre la difusividad de los límites y las posibilidades de participación femenina en los espacios públicos y privados están que relacionan con las transformaciones socio- económicas, políticas y culturales de la Argentina y la región. (Arce, 2008)
Si bien es importante señalar estas similitudes, también se pueden destacar diferencias con otros países latinoamericanos, en materia de políticas públicas. Entre los/as autores/as revisitados/as, se observa que a diferencia de otros países del continente, Argentina inicia tardíamente la ejecución de políticas de desarrollo rural. A partir de mediados de la década del 80, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGPyA) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) implementan los primeros programas nacionales de desarrollo rural, con financiamiento propio y/o apoyo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y/o el Fondo Internacional del Desarrollo Agrícola (FIDA) (Lattuada, Nogueria y Urcola, 2015). Desde ese momento hasta 2012, se han ejecutado diecisiete programas nacionales de DR, once de los cuales estuvieron financiados por estos organismos internacionales (Cowan Ros, 2012).
Teniendo en cuenta que estas políticas serán el objeto de nuestro análisis, la lectura y reflexión del corpus bibliográfico, irá direccionado a entender las cosmovisiones de los conceptos que nuestra investigación tiene como clave, conformando un estado de la cuestión que nos permita contemplar los elementos que aporten a nuestra investigación.




......................

* Muro
Centro de Estudios Urbanos y Regionales CEUR. Buenos Aires, Argentina